Mostrando las entradas con la etiqueta USA-Democracia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta USA-Democracia. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de octubre de 2013

Del Bogotazo al Té-tazo


José Manuel Pallí, Esq. DIARIO LAS AMERICAS

En abril de este año 2013, los colombianos recordaron con recogimiento y reflexión el 65º aniversario del magnicidio de Jorge Eliécer Gaitán, brillante orador y líder del Partido Liberal. 

Más allá de la asignación de responsabilidades por la autoría de aquel hecho de violencia política (que si lo mató la CIA, o si el asesinato fue obra de los conservadores, o bien de los comunistas colombianos…), lo cierto es que la muerte de Gaitán acentuó la polarización que ya por entonces existía en la sociedad colombiana, y encaminó a Colombia por un triste camino que, sólo en fechas recientes y con titánico esfuerzo, han podido los colombianos comenzar a desandar.

En los Estados Unidos no somos ajenos a los hechos de violencia política, claro. Y la proliferación de todo tipo de armamento en nuestras calles nos debiera llamar a sosiego ante el grado de inquina que está alcanzando entre nosotros la polarización, que ya se acerca peligrosamente a ser tan profunda y divisiva como lo es en las sociedades más polarizadas del planeta.

Los hechos que hemos vivido en estos días en nuestro país, si bien la sangre todavía no ha llegado al río, constituyen un atentado de magnicidio, no ya contra un individuo, ni contra un grupo en particular, ni siquiera en contra (o en defensa) de una ideología en particular ─ es difícil encontrar el menor vestigio de ideología alguna en el conjunto de eslóganes, uno más necio que el otro, que repiten como loros los responsables del Té-tazo por el que atravesamos ─ sino contra toda una estructura institucional.  

Una estructura, que durante muchos años, evitó en los Estados Unidos la ocurrencia de Bogotazos, Caracazos, o incluso manifestaciones algo más benignas del disgusto popular como la toma de las calles en forma masiva por ciudadanos indignados ante la insensibilidad y negligencia de sus gobernantes.

Una estructura que nos ha dado, hasta ahora, la autoridad moral para señalar las deficiencias de quienes padecían la ausencia de un marco institucional como el nuestro y, en muchos casos, nos lo envidiaban.

Una estructura que hemos descuidado irresponsablemente a partir de nuestra indiferencia ante quienes con absoluto descaro han puesto ese marco institucional al servicio del mejor postor. Nuestras leyes son hoy en día poco más que el reflejo de un sinnúmero de intereses sectoriales, representados por cabilderos irresponsables que sólo responden a quienes les pagan por hacer su “trabajo legislativo” y a quienes poco les interesan las consecuencias de las leyes que ellos mismos hacen, mientras les permitan llenarse sus bolsillos de dinero. 

Que alguien de la insignificancia hasta ayer de Ted Cruz ─ empeñado en convertirse en Tom Cruise a fuerza de llevar hasta sus últimas consecuencias su “Misión Imposible” ─ se haya convertido en el eje sobre el que gira la primera potencia del mundo, al punto de transformarse en líder “de facto” de la Cámara de Representantes (por “default”, es cierto, del cabeza hueca que ostenta ese cargo) nos debiera preocupar especialmente a los cubanos, o cubanoamericanos.

Y es que algunos de nuestros políticos más exitosos ─ y comparto el orgullo de muchos cubanos por el éxito que ha tenido nuestra comunidad al generarlos ─ se acercan cada vez más a la parodia. Me imagino que un buen amigo mío describiría a Tom (quiero decir Ted) como un ejemplar de lo que considera un “racionalmente egoísta homo politicus cubanusamericanus”, aunque lo de racional le queda grande al Sr. Cruise (sorry, Cruz). Pero el daño que le hizo a la imagen de los cubanos el mal llevado affaire de Elián González nos va a parecer cosa de niños comparado con el que puede hacerle este niño malcriado.

En España dicen aquello de que “lo que natura non da, Salamanca non presta”. El Senador por Texas (y por Canadá: gracias, Señor, por no sobrecargar esta vez a tu pueblo elegido de Miami) puede haber pasado por las mejores universidades de este país, pero es evidente que se saltó el kindergarten, en donde, según reza el título de un “best-seller” de no hace mucho tiempo, uno aprende todo lo que necesita saber en la vida.

Al lado de Tom (sorry, quise decir Ted) hasta Nicolás Maduro parece un “frat-boy” de Princeton. ¿Habrán estudiado juntos? Lo que me queda claro es que tanto Nick como Ted son igual de inmaduros…

martes, 18 de diciembre de 2012

“Buenos días, tiradores. ¡Feliz viernes!”


Mario J. Viera

El título de este artículo es copia del Twitter enviado por la Asociación Nacional del Rifle, el 20 de julio pasado, el mismo día en que James Holmes masacraba al público asistente al Cine Century de Aurora en Denver, Colorado ocasionando con su fusil de asalto la muerte de 12 personas y dejando heridas a otras 58.

Coincidentemente fue otro viernes cuando se produjera la peor y más cruel matanza que recuerda la historia de los Estados Unidos desde la masacre de Wounded Knee ocurrida durante las llamadas guerras indias, el 29 de diciembre de 1890 con un saldo de ciento treinta y cinco lakotas muertos de los cuales sesenta y dos eran mujeres y niños.

Pero este viernes funesto, donde perdieron la vida a manos del psicópata Adam Lanza 20 niños en edades de seis y siete años y seis adultos, la Asociación Nacional del Rifle (NRA por sus siglas en inglés) guardó silencio. Un silencio impúdico, un silencio cómplice del crimen.

El 4 de octubre pasado, Wayne La Pierre, vicepresidente ejecutivo de la NRA, anunciaba el apoyo de la poderosa organización lobista al candidato republicano Mitt Romney afirmando: “En esta elección no hay debate. Hay solamente una opción, una única esperanza para salvar nuestra libertad de (portar) armas de fuego y nuestra forma de vida”. No puedo colegir si el Sr. La Pierre está todavía viviendo en el viejo Oeste de 1880 cuando la forma de vida estaba representada por los “vigilantes”, por Wild Bill Hickok, Wyatt Earp y Doc Hollyday o por William H. Bonney (Billy the Kid), Jesse James y los hermanos Dalton, lo que sí sé es que en noviembre hubo otra opción contraria a la propuesta por la NRA.

Las armas son instrumentos de muertes, y como instrumentos, ellas requieren ser manipuladas para cumplir su razón de ser: provocar la muerte de alguien, no importa si en defensa propia, no importa si se produce en un momento de cólera e ira homicida. Manipular un arma de fuego requiere una actitud de responsabilidad, de compromiso. Es inconcebible que el poder conducir un vehículo no se considere un derecho ciudadano y si se admita como derecho el portar un arma de fuego. Es más fácil obtener un permiso de arma que una licencia de conducción.

Si para poder conducir un vehículo se requiere cumplir con ciertas regulaciones, someterse a un examen teórico del Reglamento de Tránsito y luego aprobar un examen práctico, ¿por qué no se establecen regulaciones para el porte de armas de muerte? El porte de armas en Estados Unidos es un derecho constitucional; pero es un derecho que requiere condicionamientos. La sociedad del siglo XXI es totalmente diferente a la del siglo XVIII cuando se redactó la Constitución de Estados Unidos; la forma de vida de entonces es radicalmente diferente a la de nuestros días. La visión política de los padres de la Constitución estaba signada por las condiciones políticas de la época y nunca hubieran previsto las condiciones tanto políticas como sociales que prevalecerían tres siglos después.

La Enmienda 2 que establece: “Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado libre, el derecho del Pueblo a poseer y portar armas no será infringido”, requiere ser enmendada partiendo de su propio sentido de “milicia bien ordenada”, así las armas de asalto, automáticas o semiautomáticas, no estarían legalmente en manos de desequilibrados mentales o de psicópatas.

Ha llegado el momento de que cuando terminemos de enjugarnos las lágrimas por los inocentes de la Escuela Primaria Sandy Hook en Newtown, nos decidamos a actuar y a enfrentarnos a la poderosa NRA que no los derechos “civiles” de los ciudadanos defiende, sino los intereses de los mercaderes de las armas de fuego, de las armas de muerte, de las armas que pueden arrancarle la vida a muchos inocentes. No puede permitirse que se reproduzca en cualquier otro tranquilo poblado ese tan “feliz viernes” que deseaba la NRA.

martes, 16 de octubre de 2012

El rebote de Romney


Guillermo Descalzi. EL NUEVO HERALD

¿Cómo se miden los candidatos? Mano a mano. El mano a mano en los debates es crítico porque el electorado está tan dividido y los candidatos tan parejos que para ganar dependen más de su atractivo y actuación que de sus posiciones y su verdad. Ganará el que mejor se vea, y eso dice muchísimo de quienes somos y qué valoramos. Verse mejor es tan o más importante, para nosotros, que ser mejor. Es un ‘verse’ que nos lleva a empaquetar todo, incluso nuestra verdad. Romney, reempaquetado, ha salido del suelo al que había caído. Lo ha logrado con su nerviosa y acostumbrada belicosidad, y con su previsible y anticipado giro al centro. Se ha alzado no tanto por impulso propio como por haber rebotado. El suyo ha sido un rebote cuantificable en encuestas, pero hasta un muerto rebota si cae de suficiente altura, y la caída de Romney fue estrepitosa hasta el primer debate.

Los debates tienen un formato en el que el ‘paquete’ cuenta. Su presentación es tan importante para Romney que cambia de paquete según la ocasión. Cambia por votos, y esa desafortunada consideración mueve su campaña. La aceptación y algarabía con que se recibió su rebote también dice algo de nuestra sociedad y cultura. Tenemos mucho de Hollywood. Nos gusta la apariencia, y para entender el rebote de Romney hay que ir a su apariencia, y la de Obama, en el primer debate. Se le vio, nuevamente, con una belicosidad que, nerviosa o no, contrastó con la parsimonia de Obama. Su giro al centro disolvió algunos temores sobre su presunto extremismo. Obama, mientras tanto, jugó un papel parecido al del caballero de la triste figura en la obra de Cervantes, contemplando los aspavientos del molino de Romney. Obama no se vio bonito. Fue demasiado pasivo, permitiendo giros y vueltas en su rival sin cuestionarlo para nada.

Romney, cuya ansiedad le da ese aspecto nervioso (o quizás sea al revés), necesita mantenerse en el paquete de su rebote. No es, desgraciadamente, uno que permita ver lo que trae adentro. En el paquete hay por lo menos dos Romneys, contrarios y opuestos, el moderado que piensa llegar al seis de noviembre, y el de derecha extrema que venció en las primarias. ¿Cuál es el verdadero? Quizás ninguno de los dos. ¿Habrá un verdadero Romney? Tiene que haberlo, pero es tan enredado que quizás por eso no se le vea tras los hilos de su enredo. Son hilos de hule que han hecho de él una pelotita compacta, como las de golf. Es impresionante, ante esto, el volumen de ansiedad republicana satisfecha con el rebote de este Romney duplícito. Es una duplicidad que incomoda a los de centro derecha, en desacuerdo con la extrema derecha y el Tea Party. Allí está el problema de Romney. O satisface a unos o satisface a otros. Nunca podrá satisfacer a todos, pero no sabe como salir, o no puede salir, del pasillo de espejos que ha construido, con Romneys en todos lados. El desafío para Obama está en hacer que aflore el verdadero Romney, no el rebotado y enredado con hilos de hule en su pasillo de espejos, sino el Romney vivo y real, cualquiera y como quiera que este sea.

La razón por la que el primer debate fue devastador para Obama es bastante simple. Se le crítica por ser inefectivo y dejado. Deja que lo arrollen. Esa inefectividad y dejadez suya se vieron con toda claridad en ese debate, y espantaron. ¿Seguirá así en un segundo periodo? ¿Será que no ha aprendido nada en estos 4 años? Obama, callado y silente, fue derrotado por su silencio. ¿Saldrán los latinos a votar en la cantidad que Obama necesita? Quizás no, precisamente por esa razón. Necesita mostrar capacidad de acción. Romney, por su lado, necesita aminorar sus giros y aspavientos para mostrarse como el estadista que tendría que ser en la presidencia.

Falta menos de un mes para la elección. Alístense para todo tipo de cambios en la ex-caída y ahora rebotada campaña Romney. Prepárense también para todo tipo de ajustes en la campaña de Obama, calibrada y recalibrada hasta el cansancio. Así es la verdad de ambos, cambiante para convencer en el caso de Romney, y calibrada para no alterar más que el mínimo necesario en el caso de Obama. ¿Qué les conviene a los candidatos tan cerca a la elección? La verdad conviene a todos pero estamos tan acostumbrados a distintas y variadas versiones de la verdad que la verdadera verdad, valga la redundancia, suele quedar oculta como espada tras el capote en manos del matador. La verdad conviene, pero alístense ─ sabiendo como es la realidad ─ para la sorpresa tras el capote.


martes, 2 de octubre de 2012

La dictadura se aprovecha de la democracia


Andy P. Villa CUBANET

Recientemente han estado de moda varios ejemplos de como la dictadura   cubana se aprovecha de la democracia, a la que tanto critica, en beneficio de sus mezquinos intereses. He aquí diez de ellos:

- Lograron que el espía (confeso) René González, sentenciado a prisión en los Estados Unidos, y sin la más mínima muestra de arrepentimiento,  se beneficie de las bondades del sistema judicial norteamericano y le permitan viajar a Cuba a visitar a un familiar enfermo; mientras que a Alan Gross, acusado igualmente de espionaje (sin pruebas) y condenado a prisión, no le permiten viajar a su país para visitar a su madre, igualmente enferma de cáncer.

- Colocan carteles en céntricas avenidas de Miami, abogando por la libertad de los cinco espías enjuiciados y cumpliendo condenas en prisiones norteamericanas. Pero no permiten que se coloque ningún tipo de propaganda en apoyo de ningún opositor preso en Cuba.

- Publican sendos artículos pagados en importantes periódicos en los Estados Unidos, como el Washington Post, abogando porque termine la “injusta prisión” de los “cinco héroes prisioneros del Imperio”. Pero es imposible publicar ni una pequeña nota en favor de la liberación de los presos políticos cubanos o sobre ningún otro tema que no sea alabar a la dictadura, en ninguno de los periódicos que circulan en Cuba, todos ellos propiedad del Gobierno Comunista.

- Envían a sus músicos y otros artistas, como el grupo “La Colmenita”, a presentarse en Estados Unidos y de paso a hacer labor política proselitista en favor del régimen comunista de La Habana. Pero no permiten que los artistas cubanos radicados fuera de la Isla se presenten en Cuba.

- Mantienen a varios de sus “embajadores” o “voceros” trabajando para ellos en La Florida, que se dedican a criticar continuamente al exilio y defender los argumentos de la dictadura en sus programas de radio y televisión. Pero en Cuba prohíben el acceso a todos los medios de comunicación a nadie que disienta del régimen.

- Algunos de sus voceros o defensores son invitados a debatir o exponer sus puntos de vista, en igualdad de condiciones, en programas de televisión de gran audiencia, como: “A Mano Limpia” del Canal 41 de Miami; mientras que jamás ningún opositor ha tenido la oportunidad de presentarse en “La Mesa Redonda” cubana, a pesar de que el Gobierno de Cuba llama a esas cantaletas: “Batalla de Ideas”. Más bien son monólogos de ideas, ya que una batalla implica que haya por lo menos dos contrincantes.

- Sus activistas internacionales en la campaña mediática por la liberación de los cinco espías viajan a Estados Unidos para visitar el Capitolio, donde se reúnen con 40 congresistas y se toman fotos a la entrada de ese recinto; mientras que el Gobierno de Cuba no recibe a ninguna comisión de apoyo a los presos políticos y constantemente presiona a los visitantes extranjeros para que no se reúnan con los disidentes.

- Envían a Mariela Castro (hija del dictador cubano) y a Eusebio Leal (miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba) a impartir conferencias en los Estados Unidos para hacer labor proselitista en favor del Gobierno de la Isla y criticar al exilio cubano, incluso teniendo la desvergüenza de pedir dinero a los exiliados cubanos para invertirlo en arreglar el desastre en que han convertido la Ciudad de La Habana. Pero nadie puede ir a Cuba a impartir conferencias libremente a favor de la democracia o criticar al Gobierno.

- Convocan abiertamente y oficialmente, a través de su Oficina de Intereses en Washington, a cubanos emigrados seleccionados por su “buena conducta para con el régimen” a participar en una reunión de cubanos residentes en Estados Unidos, donde se critica políticamente y en todos los sentidos a los Estados Unidos. Pero cuando la Oficina de Intereses Norteamericana hace algo similar e invita a disidentes en La Habana, estos son acusados de ser “mercenarios” y “agentes de la CIA”, ofendidos, secuestrados, reprimidos, y hasta encarcelados.

- Tienen un ejército de personas que su único trabajo consiste en entrar en las páginas de Internet del mundo democrático para participar en discusiones, foros, blogs, chats, comentarios sobre artículos, etc, para de esa forma exponer sus argumentos, o simplemente sabotear esos espacios democráticos de participación. Pero en los sitios propiedad del Gobierno de Cuba, como Cubadebate.cu, se publican cientos de comentarios que son moderados de forma que solo aparezcan los que alaben a la Revolución Cubana y a los hermanos Castro.

En el pasado hubo otro excelente ejemplo de esta situación, que incluso alcanzó repercusión a nivel mundial, cuando Fidel Castro logró, a través de una intensa y costosa campaña mediática, la devolución del niño Elián González a Cuba para vivir con su padre; pero durante décadas ha impedido que cientos de niños cubanos se reúnan con sus padres, como cruel venganza política, mientras él se exhibe públicamente con el infante para que nadie dude de que fue el gran ganador en esa batalla.

Serían muchos los ejemplos de como la dictadura critica a los países democráticos hasta la saciedad, pero se beneficia de sus leyes, de su sistema, de sus principios y valores, pisoteando a su vez todos los derechos humanos de sus ciudadanos.

viernes, 12 de agosto de 2011

La codicia de los poderosos

Carlos Duguech (Analista político argentino). EL NUEVO HERALD.

Los Tea Party de siempre

Si podemos darles una mano a los bancos en Wall Street, podemos darles una mano a los estadounidenses que la están pasando mal”. Palabras de Obama, candidato demócrata en marzo de 2008.

Un año más tarde, consagrado presidente, enfatizó sobre la “cultura de codicia excesiva, compensación excesiva, riesgo excesivo” que debe cambiar y prometió una reforma regulatoria.

En un país donde el capitalismo corona su poder y la libertad individual en todos los órdenes es patrimonio relevante de la ciudadanía, el descenso de sus guarismos en las encuestas es la consecuencia de un accionar solapado de quienes (poderosos a ultranza) se sienten afectados en su codicia y practican el lobby de siempre. Esta vez más intenso que nunca antes. Ahora, ante una desesperante situación, clamó por elevar el tope de endeudamiento consentido para escapar del default inminente. Obama debió consentir presiones. Era demasiado el riesgo de la Nación como para no ceder ante el chantaje republicano, lobbystas permanentes y desembozados de las poderosas corporaciones financieras y otros grupos de poder. Y se sabe, no se gana –en cualquier terreno y no sólo en el de la economía– sino a expensas de los que pierden. La ecuación matemática tiene variables en ambos lados de la fórmula: si una varía en más, es necesario para mantener el equilibrio de los factores en juego, que la otra varíe en menos. Igual que en el sistema de la conservación de la energía de la física.

No hubo transferencia de recursos desde arriba hacia abajo para equilibrar la situación, sino que deberá trasladarse el costo a los de abajo para que permanezcan los de siempre, arriba, día a día, dólar a dólar. Los dueños del poder. Porque Obama lo va perdiendo, aunque para su campaña por el segundo período le resultará más difícil aún remontar el sonoro “We can”. Va perdiendo sustancia y cada vez más volviendo a lo que es, en soledad: un slogan de campaña. Ahora un silenciado I can not de Obama.

Llega el tiempo en el que los ciudadanos medios de Estados Unidos vuelvan sus ojos y su atención a aquellos países donde la brecha entre poderosos y el pueblo es menos amplia que en su país. Y donde la vida es menos traumática y el sentido social de la acción gobernante se hace sentir en gran medida en salud, seguridad, empleo. Pese a todo. Hoy se encumbra la paradoja de que el ciudadano norteamericano halle que en países con muchísimo menos ejércitos, bombas nucleares y bases en casi todo el mundo se viva mejor que en la superpotencia remanente. Será necesario un golpe a la codicia de los codiciosos, tal vez imitando a los “indignados” de España y de Israel, en estos días. ¿Lo hará el pueblo estadounidense?

miércoles, 3 de agosto de 2011

Opiniones sobre el artículo de Nicolás Pérez, “La deuda y el segundo OK Corral”

Mario J. Viera.
 


Tres angustiosas preguntas se plantea Nicolás Pérez desde el inicio de su artículo de opinión publicado en EL NUEVO HERALD “La deuda y el segundo OK Corral”: Me hago tres preguntas: cuando Ronald Reagan elevó esa deuda nueve veces, ¿dónde estaba la extrema derecha que no le exigió austeridad? ¿Pueden los demócratas en un momento de crisis seguir despilfarrando el dinero de todos los contribuyentes en ayuda social? ¿Y dónde está el “capitalismo compasivo” de un grupo de legisladores republicanos que con el país cayéndose en pedazos no quieren subir los impuestos de las petroleras?
Le faltó incluir lo que anota Hugo Baldasano que “los republicanos votaron hasta 5 veces a favor de aumentar el límite de la deuda bajo el anterior gobierno de Bush”. Agregando: “Antes de 2002, este límite se situaba en 5,95 billones de dólares y al acabar la legislatura llegó a los 9,815 billones, casi 4 billones más. Pero ahora se han plantado en seco ante Obama, con declaraciones como ésta:
Sin recortes importantes en el gasto y reformas para reducir nuestra deuda no habrá incremento del límite de la deuda [...] Deberíamos estar hablando de recortar billones, no sólo miles de millones.”
La página digital www.asbanc.com.pe hizo notar “que durante la administración de George W. Bush la deuda nacional aumentó en US$ 4.971 billones, mientras que en lo que va del mandato de Barack Obama subió en US$ 3.643 billones, aunque el actual presidente tuvo que enfrentar el peor momento de la crisis financiera mundial
En opinión de Baldasano, “El límite de deuda para el Gobierno federal fue introducido por primera vez en 1917 como parte de las negociaciones para aumentar el poder de la Reserva Federal, y permitirle así financiar la emisión de bonos estadounidenses para afrontar los costes de la I Guerra Mundial. Pero pese a este límite el país sufrió una inflación de entre el 13% y el 20% durante varios años. En 1939 se eliminaron las diferentes regulaciones al respecto, unificándolas bajo un límite total de deuda pública”. Precisando, además que desde esa fecha “el límite de la deuda se ha ido ampliando una y otra vez -unas 78 veces sólo desde 1960- en base a diversas excusas
Baldasano al mismo tiempo incluye el siguiente gráfico que recoge la historia del Límite de la Deuda de Estados Unidos que muestra que a partir del año de 1977 comenzó a incrementarse sostenidamente el límite de la deuda hasta llegar al 2009 cuando se superó el límite de los 14 trillones de dólares.
Continúa Nicolás Pérez diciendo: “En los últimos días del gobierno de Clinton, Estados Unidos tenía un saludable superávit presupuestario. Entonces el gobierno de George W. Bush aprobó dos enormes recortes de impuestos a las multinacionales en el 2001 y el 2003, y casi sin respirar se enfrascó en dos guerras: la de Irak, buscando inexistentes armas de destrucción masiva, y la de Afganistán. Y nuestro presupuesto para la “defensa” pasó de los 371,000 a los 735,000 millones de dólares. Llegó la recesión que el propio Bush provocó, y este asustado, aprobó un plan de rescate de 700,000 millones y seguidamente apoyó un segundo plan de rescate del presidente Obama por 800,000 millones”.
Opinión esta que es compartida por muchos analistas que plantean que tras la administración de Ronald Reagan, “George Bush padre incrementó la deuda en 62% (de US$ 2,6 billones a US$ 4,2 billones) debido a los gastos de la guerra del Golfo Pérsico y a la recesión. Durante la administración de Clinton las perspectivas habían mejorado. De hecho, el país estaba encaminado a pagar su deuda y proyectaba US$ 2,3 billones en ahorros hacia 2011” (Diario Financiero de Chile).
De acuerdo con la página digital www.asbanc.com.pe, “durante la administración de George W. Bush la deuda nacional aumentó en US$ 4.971 billones, mientras que en lo que va del mandato de Barack Obama subió en US$ 3.643 billones, aunque el actual presidente tuvo que enfrentar el peor momento de la crisis financiera mundial”. Un aumento inferior de la deuda nacional en la administración Obama que en la de Bush hijo y debida a las condiciones de la depresión que heredara.
Diario Financiero anota que   durante los ocho años del gobierno de George W. Bush fue cuando realmente la deuda se disparó y se expandió 86%. Las principales culpables fueron sus nuevas políticas, como el incremento en el gasto por las guerras de Afganistán e Irak y los recortes de impuestos en 2001, que luego se prorrogaron en 2003 y en 2006. La medida buscaba impulsar la economía, a pesar de que sus detractores advertían que era muy extensa y muy onerosa”. A esto hay que agregar que un programa que impulsó George W. Bush de reembolso de medicamentos para las personas de la tercera edad, aprobado en 2003, costó 552 mil 200 millones de dólares durante 10 años. Además con su negativa de incrementar los impuestos a los más ricos, la suma total de endeudamiento durante sus dos gestiones fue de 6.1 billones de dólares.
Philip Balboni, periodista del diario The Global Post, hizo analizó  las principales causas del creciente endeudamiento de los Estados Unidos. De acuerdo con este analista, el alto desempleo nacional de 9.2%; los altos costos de las guerras por parte del Departamento de Defensa desde hace 10 años; los gastos en programas sociales como Medicare y Medicaid, los cuales superan la inflación federal; la falta de ingresos públicos atribuidos a W. Bush por los dos recortes de impuestos de 2001 y 2003 y sus respectivas prórrogas en 2010; y, finalmente, la falta de inversión en infraestructura, diluyente en su competitividad económica mundial fueron las principales causas del endeudamiento.
Nicolás Pérez considera justamente que con los planes de rescate de la economía impulsados por Bush y Obama “solo se rescató la industria automovilística. Y los delincuentes de cuello blanco hicieron su agosto con el dinero nuestro sirviéndose en bandeja de plata cuantiosos retiros e invirtiéndolo en operaciones comerciales dudosas. Estos rescates se hicieron de prisa, sin reglas del juego, con cheques en blanco y se armó la rebatiña. El préstamo a los bancos para salvar la crisis inmobiliaria fue una estafa. Los bancos no prestaron para salvar al ciudadano común y corriente de las ejecuciones hipotecarias. Cundió el pánico, se incrementó el desempleo y cayó la bolsa de valores”. Y todo esto debido a que “que los republicanos se niegan a reconocer que George W. Bush ha sido el peor presidente de Estados Unidos de los últimos 100 años y los demócratas a aceptar que si introduces en el sombrero de copa de un mago una excelente oratoria, títulos de Columbia y Harvard y una enorme cantidad de buenas intenciones, de la chistera no se saca a un presidente de Estados Unidos. Esta crisis es colosal e inédita pero a Obama le han faltado agallas para lidiar con ella. Es brillantísimo si se compara con Bush, pero no es un Reagan ni un Clinton”.
Ciertamente al Obama le ha faltado ese por ciento necesario de capacidad de intrigas que todo hábil político posee y ha titubeado frente al empuje reaccionario y politiquero de la bancada republicana y de los representantes del dinosaurio del Tea Party. Sin embargo no se ha podido demostrar que no haya sido un buen presidente, dada la fuerte oposición republicana que, en bloque, se ha opuesto a cualquier iniciativa suya. En toda la historia de los Estados Unidos ningún presidente ha tenido que enfrentarse a los ataques furiosos de los sectores más recalcitrantes de la política americana; ni siquiera Abraham Lincoln tuvo que enfrentar oposición tan violenta en la víspera de la guerra de secesión.
Ciertamente no todos los líderes republicanos han mostrado una actitud tan troglodita como exceptúa Nicolás Pérez a John McCain e Ileana Ros-Lehtinen que “han asumido posiciones racionales” lo que les distancia de políticos ineptos como David Rivera, Marcos Rubio, Michele Bachmann, Jeff Flake y otros de idéntica catadura.
Ciertamente como señala el articulista: “Las últimas confrontaciones en la Cámara de Representantes el pasado viernes han demostrado que el líder de la mayoría, John Boehner, ha sido un rehén de medio centenar de nihilistas del Tea Party, y un partido del que cierta base solo grita con histerismo draconiano: “!Barack Obama debe ser destruido!”, y su liderazgo no ha sabido imponerse a un puñado de congresistas fanáticos, ¿será capaz mañana de gobernar esta nación tan inmensa y compleja?”
Otra importante observación que hace Nicolás Pérez: “Sé que nunca un movimiento popular que surja de la racionalidad y la moderación tiene mística ni poder de renovación política, pero jamás Estados Unidos ha estado más preparado para que surja un tercer partido centrista, sin los vicios de republicanos y demócratas, para castigar con el voto a los culpables de este estúpido empecinamiento”.
Los últimos acontecimientos políticos en Estados Unidos ponen en entredicho la capacidad del bipartidismo para resolver los problemas de la nación con una actuación serena, pragmática y enclaustrada dentro de los extremos. Debemos pensar si el bipartidismo de hecho es tan totalitario como el monopartidismo. Se requiere una reforma profunda en el sistema electoral de esta gran nación de modo que sus destinos no estén en manos de intereses politiqueros e ideológicos. Hace falta ya, resulta imprescindible que, para bien de la cosa pública, exista un nuevo partido político que pueda retar la hegemonía política de republicanos y demócratas y no necesariamente ese sector ultrarreaccionario  que constituye el Tea Party.
Es como señala la página digital de Crónicas de California cuando expone que la oposición furiosa a elevar el techo de la deuda de estos “señores/as del Tea Party ni siquiera les interesa las graves advertencias de un órgano independiente como el Banco Central de Estados Unidos (Reserva Federal), parece que las alertas, advertencias, explicaciones de Ben Bernanke (presidente de la Reserva Federal) les entra por “un oído y les sale por el otro” sin dejar nada. Juegan a la politiquería con los destinos del país y su gente. Esperemos que en las elecciones del 2012 muchos de ellos pierdan sus puestos de legisladores. No se puede permitir jugar así con el país por fines políticos, el pueblo estadounidense seguramente tendrá todo esto en cuenta en las elecciones del 2012”.




miércoles, 6 de julio de 2011

Los ricos de EEUU cada vez más ricos

La desigualdad social en Estados Unidos
Teresa Bouza. Agencia EFE
Publicado en Diario Las Américas

WASHINGTON.-- La propuesta de la Casa Blanca de subir los impuestos a los millonarios como parte de las negociaciones para reducir el déficit que siguen hoy ha puesto la lupa en ese segmento de la población, que acapara un porcentaje creciente de la riqueza estadounidense.

Cualquier acuerdo para reducir el déficit exigirá decisiones difíciles (...) y creo justo el pedir a las petroleras o a los ejecutivos que viajan en aviones privados, a quienes les ha ido tan bien, que renuncien a sus ventajas fiscales”, dijo el presidente de Barack Obama la semana pasada en una rueda de prensa.

Todo hace prever que Obama vuelva a la carga contra las que ha bautizado como “vacas sagradas” del Partido Republicano mañana miércoles durante su primera tertulia en Twitter con los votantes, con quienes hablará sobre la economía y el empleo.

Las cifras demuestran que a los millonarios y multimillonarios de Estados Unidos les va cada vez mejor.

Un artículo publicado el 18 de junio en el diario The Washington Post mencionaba, en ese sentido, que el 10% más rico de la población tenía en 2008, el último año para el que hay datos disponibles, casi los mismos ingresos que todo el resto del país junto.

Las estadísticas compiladas por el Post muestran que los ingresos del 0,1 % más rico de la población, unos 152.000 estadounidenses, aumentaron un 385 % entre 1970 y el 2008, hasta los 5,6 millones de dólares promedio anuales.

Por el contrario, el 90 % de los habitantes con ingresos más bajos, unos 137 millones de personas, han visto caer su poder adquisitivo en un 1 % en el citado periodo. Su salario medio anual es de 31.244 dólares.

Esos datos reflejan la creciente desigualdad social en EE.UU., que ha ido en aumento desde los años 70 tras el periodo de estabilidad que siguió a la II Guerra Mundial.

La desigualdad ha aumentado también en países como China, India o Reino Unido, pero la tendencia ha sido más acusada en EE.UU.

Eso hace que la primera economía mundial aparezca ahora junto a países en desarrollo como Camerún y Costa de Marfil cuando se usa el denominado “coeficiente Gini”, que mide el nivel de desigualdad.

Una nación no puede prosperar cuando favorece sólo a los que prosperan”, advirtió en su discurso de investidura Obama, quien pese a esas palabras no ha podido aún incrementar los impuestos a los más ricos y se ha topado con una fuerte resistencia ante propuestas como el plan de cobertura médica universal.

Los mensajes de advertencia no dejan de repetirse.

Sarah Bloom Raskin, una de las siete integrantes de la junta de gobernadores de la Reserva Federal, alertó la semana pasada de que la desigualdad fruto del estancamiento de los ingresos de la mayoría de estadounidenses y el rápido aumento en la riqueza del 1 % de la población más acaudalada lastra la recuperación en el país.

Esa desigualdad es desestabilizadora y mina la capacidad de la economía para crecer de forma sostenible y eficaz”, afirmó Raskin el miércoles pasado durante un foro en el centro New America Foundation con sede en Washington.

A ella se suman voces como la del exministro de Economía turco Kemal Dervis, vicepresidente ahora del centro de estudios Brookings Institution con sede en Washington, quien ha alertado también en muchos de sus artículos de los peligros de la creciente desigualdad.

Según Dervis, cuando un pequeño grupo concentra una gran parte de los ingresos hay que estimular la demanda o bien mediante tipos de interés muy bajos, o con prácticas hipotecarias irresponsables y un gran endeudamiento en las tarjetas de crédito, como fue el caso durante la mayor parte de la última década en Estados Unidos.

Más gráfico todavía es el economista Arthur Okun, presidente del Consejo de Asesores de la Casa Blanca a finales de los 60.

La sociedad estadounidense proclama el valor de cada ser humano”, dice en su libro “Igualdad y Eficiencia” Okun, quien critica el que la primera economía mundial “otorgue premios que permiten a los grandes ganadores alimentar a sus mascotas mejor que los perdedores alimentan a sus hijos”.

La solución al problema se perfila difícil. Los republicanos, por el momento, se niegan a un aumento de impuestos como parte del acuerdo para reducir el elevado endeudamiento del país.

lunes, 4 de julio de 2011

4 DE JULIO

Mario J. Viera

“Sostenemos que estas Verdades son evidentes en sí mismas: que todos los Hombres son creados iguales, que su Creador los ha dotado de ciertos Derechos inalienables, que entre ellos se encuentran la Vida, la Libertad y la Búsqueda de la Felicidad. Que para asegurar estos Derechos se instituyen Gobiernos entre los Hombres, los cuales derivan sus Poderes legítimos del Consentimiento de los Gobernados; que el Pueblo tiene el derecho de cambiar o abolir cualquier otra Forma de Gobierno que tienda a destruir estos Propósitos, y de instituir un nuevo Gobierno, Fundado en tales Principios, y de organizar sus Poderes en tal Forma que la realización de su Seguridad y Felicidad sean más viables. La Prudencia ciertamente aconsejará que Gobiernos establecidos por bastante tiempo no sean cambiados por Causas triviales y efímeras; y como toda Experiencia lo ha demostrado, la Humanidad está más dispuesta al sufrimiento mientras el Mal sea soportable, que al derecho propio de abolir las Formas a las que se ha acostumbrado. Pero cuando una larga Sucesión de Abusos y Usurpaciones, todos ellos encaminados de manera invariable hacia el mismo Objetivo, revelan la Intención de someter a dicho Pueblo al absoluto Despotismo, es su Derecho, es su Deber, derrocar a tal Gobierno y nombrar nuevos Guardianes de su futura Seguridad”

Hace diecisiete años, un guardia del cuartel del Departamento Técnico de Investigaciones en Cien y Aldabó, me ordenó salir del calabozo en que me encontraba. Descendimos por una escalera hasta la primera planta. Allí me hicieron entrega de las pocas pertenencias que llevaba cuando la Seguridad del Estado me detuviera. Un oficial de la policía política aguardaba por mí.
Me condujo hasta un auto. Me observó detenidamente y al cabo de unos segundos me liberó de las esposas que aprisionaban mis manos. Dijo que su apellido era Concepción. El auto se dirigió hacia La Habana Vieja. Llegamos a la terminal de ferrocarriles. Se quedó a solas conmigo mientras esperábamos el tren que me harían abordar.
Conversamos de cualquier cosa baladí. Me ofreció un cigarrillo. Cualquiera podría decir viéndonos en aquel andén que éramos amigos. Por fin llegó el tren. Me indicó que lo abordara.
Un coche enrejado, con asientos colocados detrás de las rejas. Se despidió de mí el oficial Concepción. Los custodios del coche me hicieron sentar en uno de los asientos que estaban separados de los presos comunes que subían al coche-calabozo.
Sería tal vez las seis de la tarde. El tren se puso en marcha, traqueteando su cansino avance sobre los viejos rieles. Los presos comunes conversaban animadamente como si estuvieran haciendo un viaje de placer.
Afuera la noche se condensaba en una profunda oscuridad. Entonces volví mi vista hacia el norte. Comprendí el sarcasmo que estaba viviendo. Me llevaban hacia la ciudad de Ciego de Avila, a más de 500 km de mi residencia, donde debía pasar dos años encerrado en la prisión de Canaleta; perder inútilmente dos años de mi vida, convertirme en un número, un simple número y a tener un expediente marcado con dos letra, solo dos letras: CR.
Mi vista se perdía a través de la oscuridad de la noche intentando trasportarme hacia allá, a tan solo pocas millas de donde me encontraba. Imaginé una ciudad que nunca antes había visto. Imaginé a unos hombres, a unas mujeres, a muchos niños celebrando alegremente entre fuegos artificiales y entonando el himno a la libertad, mientras yo iba hacia la prisión para purgar el delito de querer ser libre.  Esa noche era la del 4 de julio de 1994.

Doscientos 18 años antes de aquella triste noche, 56 delegados al Segundo Congreso Continental de las trece colonias se reunieron en Filadelfia para aprobar y proclamar solemnemente el documento que en su mayor parte había sido redactado por Thomas Jefferson y que fuera presentado por los cinco delegados encargados de su redacción, bajo el título de “Una declaración de los representantes de los Estados Unidos de América reunido en Congreso General” y que la historia lo conoce abreviadamente por “Declaración de Independencia”

Por primera vez se proclamaban los derechos inalienables a la Vida, la Libertad y a la Búsqueda de la Felicidad. Era el clamor de los colonos que ya habían cruzado sus armas con las fuerzas británicas en  Lexington y Concord el 19 de abril de 1775, cuando los hombres sencillos, los minutemen, infligieron una derrota a 700 soldados británicos disciplinado y bien armados. Aquellos disparos de escopetones se escucharon en todo el mundo como dijera el poeta trascendentalista Ralph Waldo Emerson. Esos disparos repercutieron en el asalto a la Bastilla en Francia, en el Grito de Dolores de México, en las llanuras venezolanas, en las lanzas de los gauchos argentinos...

El 4 de Julio, más que una fecha de la historia de los Estados Unidos, es la fecha de todos los que en el mundo aman la libertad, de los que luchan por alcanzar la plenitud de los derechos humanos, de los que en las prisiones de las dictaduras son libres en alma y pensamiento.

domingo, 20 de febrero de 2011

El cabildeo (lobby): Termita en la democracia americana.

Los cabilderos actúan en las sombras, detrás de legisladores que estén dispuestos a dejarse sobornar de manera delicada y elegante. Representan, por lo general, intereses creados de grupos con fuerte poder económico. Se amparan en una interpretación muy festinada de la Primera Enmienda de la Constitución para logran sus fines, no siempre beneficiosos para el conjunto de los ciudadanos de los Estados Unidos.
El lobby es el poder de los que más riquezas poseen. Es la sustitución del “gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo” por el gobierno de los intereses creados, por los intereses creados y para los intereses creados”
A continuación reproduzco una recopilación de informaciones sobre el tema específico del lobbismo o cabildeo en Estados Unidos.
Otro será el tema de los aportes financieros a los candidatos a puestos de elección. Los electores tienen, o deben tener, el derecho de conocer quiénes son los donantes de esos aportes y saber, antes de emitir sus votos, quienes están detrás de la cara sonriente del candidato.
Reproduzco, además, un artículo aparecido en El Nuevo Herald que se relaciona con la corrupción que hay en torno al cabildeo y a los aportes de desconocidos donantes. Es el caso del congresista David Rivera.


Un lobby (del inglés "entrada", "salón de espera") es un grupo de personas que intentan influir en las decisiones del poder ejecutivo o legislativo en favor de determinados intereses.
La actividad que realizan los lobbies se denomina lobbying, hacer lobby o cabildeo.
Los lobbies no suelen participar directa y activamente en política (por lo que no suelen formar su propio partido), pero sí procuran ganarse la complicidad de algún grupo político que pueda terminar aceptando o defendiendo los objetivos del lobby.
Hoy en día se habla cada vez más del poder en ciertos grupos de influencia en el gobierno. Incluso se utiliza el término lobbycracia para referirse a la extensa influencia que ejercen los conglomerados y grupos de interés en los policy makers de centros de decisión como Washington o Bruselas. En Estados Unidos es, quizás, donde este fenómeno ha llamado más la atención, particularmente a raíz del escándalo de corrupción política relacionado con las actividades del "lobbista" Jack Abramoff en el Congreso estadounidense. Abramoff fue condenado a prisión por haber participado en el soborno de diversos legisladores. Otro de los escándalos más famosos fue el de Randy "Duke" Cunningham, congresista que recibió fuertes sobornos por parte de contratistas militares.
Un lobby, en ciencia política es igual a: manejo, control y gestión.
Cabildear, de acuerdo con el sitio Web del Senado de Estados Unidos, es “la práctica de intentar persuadir a los legisladores de que propongan, aprueben o rechacen un proyecto de ley, o de que cambien las leyes existentes”. Un cabildero o grupo de presión “presenta información sobre propuestas de ley para apoyar los intereses de sus clientes”.
En inglés, un lobby es una entrada o salón de espera de un edificio o una oficina. En el Reino Unido también se usa para referirse a los salones del parlamento inglés donde los diputados se reúnen con el público. De ahí viene otra palabra inglesa, lobbyist (cabildero), que originalmente se refería a aquellas personas que esperaban a un político en el lobby del parlamento, con intención de influir sus votos. En este contexto, el término lobby llegó a ser usado para un grupo de cabilderos que trabajan por la misma causa.
Según Romano L. Mazzoli y Manuel Luján Jr., el cabildeo es una forma básica ─ y según algunos esencial ─ de participación de la ciudadanía en el proceso legislativo. La palabra “cabildero” fue usada originalmente para describir a alguien que frecuentaba el “lobby” o sala de espera de los gobiernos federal y estatal con el fin de entrevistarse con legisladores. El cabildeo está protegido por la Primera Enmienda de la Constitución que garantiza la libertad de expresión y el derecho de los ciudadanos a presentar peticiones al gobierno.
OpenSecrets.org, sitio Web del Centro de Políticas Responsables, que no tiene afiliación con ningún partido político, tiene una perspectiva más provocativa: “los defensores de profesión ganan mucho dinero por ejercer presión entre los miembros del Congreso y funcionarios gubernamentales sobre los asuntos de importancia para sus clientes, pero el dinero que las industrias, compañías, sindicatos y grupos de interés gastan en cabildear, con frecuencia es solamente una cantidad muy pequeña comparada con lo que pueden ganar en retorno si sus cabilderos tienen éxito”.
La principal Ley que rige el cabildeo es la Ley Federal Regulatoria de Cabildeo de 1964, que requiere que cualquiera que reciba pago por cabildear ante el gobierno, como su propósito principal, deberá registrarse ante el Secretario del Senado y el Secretario de la Cámara de Representantes, además de presentar informes trimestrales sobre sus actividades. Los regalos a funcionarios del gobierno son regidos por la Ley de Reforma de Etica de 1989 y los Códigos de Etica de la Cámara y el Senado.
El cabildeo nace en los Estados Unidos en el año 1829.
Los primeros antecedentes normativos se remontan al año 1876, cuando la Cámara de Representantes adoptó una resolución que exigía el registro de los cabilderos en su secretariado.
Por Ralph Dannheisser. Corresponsal especial del Servicio Noticioso desde Washington: “El cabildeo es un gran negocio. La base de datos de OpenSecrets.org muestra un aumento consistente en el gasto total de cabildeo de los 1.450 millones de dólares de 1998 a los 2.800 millones de dólares en 2007. Las cifras del primer trimestre de 2008 sugieren que esa cantidad se podría sobrepasar.
“La lista del grupo la encabeza el gasto realizado en los sectores financiero, de seguros y de bienes raíces, seguidos por el sector salud y muy de cerca por los de comunicación y electrónico. Cada sector gastó mucho más de 2.000 millones de dólares durante los últimos diez años. (El Servicio Noticioso desde Washington es un producto de la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos).
Por cada día que el Congreso legislativo estuvo en sesión en el 2007, los cabilderos gastaron, en promedio, 17 millones de dólares para ganar el favor de legisladores y otros funcionarios, sostuvo el Centro para una Política Sensible (Center for Responsive Politics, CRP).
El sector de la salud fue el que más dinero dedicó en 2007: 444,7 millones de dólares, señaló el CRP. Las instituciones financieras, de seguros e inmobiliarias se ubicaron en segundo lugar, con un desembolso de 418,7 millones de dólares, mientras que los laboratorios medicinales pagaron a los cabilderos 227 millones de dólares. El CRP destacó que la industria farmacéutica invirtió en este concepto 1.300 millones de dólares en la última década, lo cual la coloca al tope de la estadística.
Las empresas de seguros, en 2007, gastaron 138 millones de dólares, seguidas por las compañías de electricidad (112,7 millones) y las de computación e Internet (110,6 millones). El sector bursátil y la banca de inversión repartieron 87,3 millones, 40 por ciento más que en 2006.
Entre las empresas u organizaciones individuales, la Cámara de Comercio de Estados Unidos figura al tope de la lista. Aunque la suma de dinero dedicado al cabildeo cayó 27 por ciento en 2007, tras alcanzar un récord en 2006, la organización y sus entidades miembro gastaron 52,8 millones de dólares, según el estudio.
Entre las 20 empresas más generosas figuran General Electric (23,6 millones de dólares), General Motors, el gigante petrolero Exxon Mobil, AT&T y las fabricantes de armas Northrop Grumman y Lockheed Martin.
El estudio del CRP señaló que el aumento del gasto en cabildeo durante 2007 está en línea con el incremento que ha venido registrando desde fines de los años 90, en torno a ocho por ciento anual.
Entre las organizaciones que se dedican al cabildeo, Patton Boggs fue la que obtuvo mayores ganancias por quinto año consecutivo: 41,9 millones de dólares, 20 por ciento más que en 2006. Entre sus clientes más redituables figuran corredores de bolsa, productores de alimentos para mascotas y laboratorios como Bristol-Myers Squibb y Roche.


La mujer detrás del congresista David Rivera

Por SCOTT HIASSEN, PATRICIA MAZZEI Y MARC CAPUTO
El congresista David Rivera junto a Esther Nuhfer. JULIO KAMARA/Especial para El Nuevo Herald
Antes de iniciar el año pasado su intento de llegar al Congreso federal, David Rivera se embarcó en una campaña por el Senado estatal que impuso récords, al recaudar más de $1 millón en donaciones ocho meses antes del Día de las Elecciones.
Rivera pagó $250,000 de ese dinero a su recaudadora de fondos y antigua aliada Esther Nuhfer --incluyendo $150,000 en "bonos'', según muestran los registros-- todo por una campaña política que Rivera nunca terminó.

Rivera dejó temprano esa campaña por el Senado estatal para aspirar al Congreso federal. Con la ayuda de Nuhfer, Rivera ganó fácilmente la contienda al derrotar a sus oponentes republicanos en la primaria y al demócrata Joe García en noviembre.
Pero la naciente carrera de Rivera en Washington está en peligro, pues investigadores criminales en Miami y Tallahassee revisan sus finanzas personales y cuentas de campaña, incluyendo la cuenta del Senado que engordó el bolsillo de Nuhfer. Los investigadores también se centran en la estrecha relación de Rivera con Nuhfer.
Rivera ha negado haber hecho algo incorrecto. Nuhfer no respondió a los mensajes que se le dejaron.
Desde el 2006, la firma de consultoría de Nuhfer ha recibido al menos $817,000 en honorarios de las campañas políticas de Rivera, o de los comités políticos unidos al representante republicano y ex legislador estatal, según muestran los registros de las campañas estatal y federal.
Aún no está claro cómo se gastó parte de este dinero. La firma de Nuhfer recibió el otoño pasado $150,000 del Partido Republicano de Miami-Dade para anuncios por radio y esfuerzos para salir a buscar el voto, pero el partido no tiene un contrato o registros detallados que verifiquen los gastos. Rivera era el presidente del partido en el momento de los pagos, aunque él no firmó los cheques.
Cuando se le preguntó sobre el trabajo que Nuhfer realizó para él, Rivera dijo que sólo se comunicaría con The Miami Herald por medio de preguntas escritas que se le enviaran a una cuenta de correo electrónico a nombre de su campaña. Rivera sólo describió a Nuhfer como su "consultora de recaudación de fondos''. En el 2010, su último año en la legislatura estatal, Rivera describió de forma diferente a Nuhfer a un reportero del Miami Herald.
"Ella es una amiga cercana'', dijo Rivera en aquel momento.
Nuhfer era más que eso. Era también una cabildera en Tallahassee, donde sus conexiones con Rivera provocaban a menudo susurros y críticas de otros cabilderos, consultores políticos y legisladores en el Capitolio estatal, donde Rivera tuvo en el 2009 y el 2010 el poderoso cargo de jefe del presupuesto en la Cámara de Representantes.
Durante la sesión legislativa, Nuhfer fue una constante presencia en la oficina de Rivera: a menudo se le veía sentada cerca del escritorio de Rivera, usando su teléfono o tecleando en su laptop cerca de la ayudante legislativa de Rivera, Alina García, quien era compañera de habitación de Nuhfer en Tallahassee.
Rivera y Nuhfer también viajaron juntos fuera del estado, de acuerdo con fuentes cercanas a la investigación criminal. Durante su campaña, Rivera dijo que todos los viajes con Nuhfer fueron "actividades de recaudación de fondos y eventos''. En diciembre, Rivera acompañó a Nuhfer a una gala de esmoquin para el Miami Dade College.
Nuhfer, de 36 años, trabajó en una ocasión para el Departamento de Aguas y Alcantarillado del Condado Miami-Dade antes de comenzar en el 2004 su firma de consultoría, Communication Solutions. Dos años después, la firma de Nuhfer fue la primera contratada por Rivera para trabajar en su campaña de reelección del 2006 por la Cámara de Representantes estatal.
Ese mismo año, Rivera también comenzó a trabajar para los dueños del Canódromo de Flager en una campaña para obtener la aprobación de los votantes para máquinas de juego en las instalaciones de apuestas en el condado Miami-Dade. El canódromo le pagó posteriormente $510,000 a Millenniun Marketing, una compañía propiedad de la madrina y de la madre de Rivera, de 70 años de edad, bajo un acuerdo con el canódromo que se mantuvo secreto hasta finales del año pasado.
El trato de Rivera con el canódromo --que ahora se llama Magic City Casino-- es una de las transacciones que están ahora bajo la investigación del Departamento de Policía de Miami-Dade, el Departamento Policía de la Florida y la Procuraduría de Miami-Dade. Rivera ha negado haber hecho algo incorrecto, aunque reconoció haber recibido $132,000 en préstamos no dados a conocer de Millennium, un dinero que Rivera dice que pagó antes de asumir su banca en el Congreso federal.
Bajo el contrato con Flager, Rivera asumió el papel de "Máximo líder de la Cadena de Mando de Todos los Consultantes y Actividades de la Campaña''. Entre los consultantes contratados estaba Nuhfer, quien trabajó de forma estrecha con Rivera, dijo el consultor Brian May, quien también estuvo en la campaña.

La firma de Nuhfer estaba entre las mejor pagadas en la campaña a favor de las máquinas de juego, al ganar más de $110,000 en honorarios de un comité político financiado por la industria del juego de azar, muestran los registros.
En el 2007, Nuhfer comenzó a trabajar como cabildera en Tallahassee, donde la estatura de Rivera crecía gracias a su amigo, el presidente de la Cámara de Representantes Marco Rubio, quien hizo a Rivera el presidente de la Comisión de Reglas, un cargo que le dio a Rivera un enorme poder de decisión sobre el flujo de legislación que iba al pleno de la cámara.
Las relaciones de Nuhfer con Rivera hicieron de ella una aliada útil en el Capitolio estatal.
El año pasado, la ciudad de Miami Lakes contrató a Nuhfer en un esfuerzo por obtener más fondos para la ciudad en el presupuesto estatal, dijo Michael Pizzi, alcalde de Miami Lakes. Nuhfer concertó entonces una reunión de funcionarios de la ciudad con Rivera.
El contrato de cabildeo de la ciudad con Nuhfer fue arreglado por Gonzalo Dorta, un abogado que trabaja para la ciudad. Dorta ha sido un donante de campaña para Rivera y para el comité de acción política de Rivera, muestran los registros. Dorta no pudo ser contactado para un comentario.
Dorta fue también relacionado con un grupo de abogados llamado Private Defenders Clinic, cuyo presidente y su esposa contribuyeron el 30 de marzo con el máximo de $4,800 a la campaña de Rivera, en medio de la temporada legislativa del 2010. Al siguiente día, Dorta entregó $4,800 a la campaña, muestran los registros.
Private Defenders Clinic deseaba privatizar algunos servicios suministrados por la Oficina de Defensores Públicos de Miami-Dade, dijo el defensor público Carlos Martínez, quien pasó las últimas semanas de la sesión legislativa del 2010 tratando de asegurar que una legislación de último minuto no aprobara privatizar su oficina. Durante este tiempo, se le advirtió a Martínez que se cuidara de Nuhfer.
"Sólo escuché sobre ella, pero nunca supe ni siquiera cómo lucía'', dijo Martínez.
Nuhfer no estaba registrada para cabildear por la clínica. En su lugar, estaba registrada para cabildear por Pinsky Consulting Group, controlado por el cabildero Richard Pinsky, quien estaba registrado para cabildear por Private Defenders Clinic. Pinsky dijo que contrató a Nuhfer por sus relaciones no sólo con Rivera, sino con toda la delegación de Miami-Dade.
"Ella tenía buena información, realmente sabía lo que estaba pasando'', comentó Pinsky. "Cuando se trata de la delegación de Miami-Dade, necesitas tener tanta información como sea posible. Es un mundo diferente''.
Usualmente, los cabilderos no se registran para cabildear al mencionar a otros cabilderos como clientes. Pero la práctica no es desconocida. En el 2009, por ejemplo, tanto Pinsky como Nuhfer se registraron junto con otros pocos para cabildear por una compañía de consultoría controlada por otro cabildero, Dave Ericks, quien ha representado a decenas de gobiernos locales del Sur de la Florida, casas de empeño, contratistas de prisiones, AT&T y Florida Power & Light.
Al preguntársele sobre el curioso arreglo del año pasado, Ericks y Pinsky dijeron ambos que contrataron a otros cabilderos para ayudarlos a localizar a miembros, eliminar enmiendas o pasar mensajes.
"No era como si Esther estuviera cabildeando por todos mis asuntos a la vez'', comentó Pinsky. "Ella se registró como cabildera para mi firma consultora como medida de precaución. Todo llegó a saberse''.
Las informaciones sobre el cabildeo de Nuhfer en el 2008 fueron aún menos ortodoxas: se registró para cabildear sólo en la Cámara de Representantes de la Florida --donde se encontraba Rivera-- y no en el Senado estatal. Normalmente los cabilderos no se limitan a una cámara de la Legislatura.
Mientras trabajaba como cabildera, Nuhfer también lo hacía como consultora para dos comités de acción política relacionados con Rivera. Su firma recibió más de $44,000 en honorarios de los dos comités. Durante su campaña, Rivera dijo que Nuhfer realizó varias actividades de consultoría para los comités, incluyendo "defensa de política, asesoría estratégica, esfuerzos para llegar a los votantes y coordinación de eventos''.
En el 2008, Rivera también usó a Nuhfer para otra campaña, esta para el poco conocido puesto de miembro del Comité Republicano para el condado Miami-Dade. Los oponentes de Rivera en ese entonces, el senador Alex Díaz de la Portilla y el representante Julio Robaina, se maravillaron ambos del dinero que estaba gastando Rivera: un estimado de $250,000 por enviar propaganda por correo, anuncios de radio e incluso llamadas telefónicas pregrabadas con la voz de Rubio.
Rivera se ha negado a dar a conocer a sus donantes, al destacar que no tiene que hacerlo debido a un resquicio legal en las leyes estatales sobre las elecciones del partido. Rivera ganó la banca, lo que permitió aspirar a vicepresidente del partido en el condado, con lo que posteriormente pudo enviar negocios a Nuhfer.
En el 2009, cuando se vencía su gestión en la Cámara de Representantes del estado, Rivera anunció que aspiraría al año siguiente al Senado del estado, y una vez más contrató a Nuhfer para trabajar en la campaña.
En informes de campaña, se describe a Nuhfer como una consultora de recaudación de fondos. Pero en una respuesta por escrito a preguntas de The Miami Herald, Rivera mencionó unas 41 funciones diferentes que realizó Nuhfer para la campaña del Senado, incluyendo: "consultoría general'', "consultoría política'', "desarrollo material colateral'', "construcción de coaliciones'', "enlace de consultorías'' y ‘‘coordinación de viajes, programas de alcance en los sitios web de las escuelas, desarrollo de un sitio web, relación con las organizaciones auxiliares del Partido Republicano, análisis de las zonas electorales, etcetera''.
En lo que se refiere a la recaudación de fondos, la campaña de Rivera al Senado fue un éxito, al recaudar más de $1 millón antes de que se cambiara a su contienda para el Congreso. Aunque dejó de recaudar dinero para la contienda al Senado ocho meses antes de las elecciones, Rivera recaudó el año pasado más dinero que cualquier otro candidato al Senado en Florida, muestran los registros de las elecciones estatales.
Pero Rivera también consumió durante la campaña al Senado dinero a un ritmo sin precedentes, al gastar $700,000 hasta febrero del 2010, mucho antes de que incluso comenzaran la mayoría de las campañas legislativas. La firma de Nuhfer fue responsable de los mayores gastos: $250,000 en honorarios y bonos pagados a Communication Solutions durante un período de cinco meses, muestran los registros.
Rivera dijo que los bonos fueron "un gasto obligado por contrato debido a que la campaña llegó exitosamente al umbral de recaudación''. Pero Rivera se negó a suministrar a The Miami Herald una copia del contrato con la firma de Nuhfer.

Los gastos de Rivera de su cuenta en el Senado ya han provocado el escrutinio de la policía y los fiscales, supo The Miami Herald.
El verano pasado, Rivera pagó $75,000 de esa cuenta a una actualmente desaparecida compañía de consultoría propiedad de la hija de uno de los principales ayudantes de Rivera. De acuerdo con informes de campaña, el dinero se usó en una campaña de agradecimientos.
The Miami Herald solicitó registros que mostraran cómo se gastó este dinero de ‘‘agradecimiento'', pero ni Rivera ni la firma de consultoría suministraron al diario documento alguno.
Cuando Rivera se decidió a aspirar al Congreso federal en vez de al Senado estatal, una vez más acudió a Nuhfer en busca de ayuda. Fue Nuhfer la que envió el 25 de febrero el fax de la noticia de la candidatura de Rivera a la División de Elecciones y distribuyó el comunicado de prensa.
Nuhfer recibió otros $192,000 en honorarios por organizar anuncios por radio y televisión paa la campaña de Rivera al Congreso, muestran los registros. Nuhfer también trabajó el año pasado en la campaña de Rubio al Senado federal, según los registros.
Ahora que Rivera está en Washington, Nuhfer también ha sido vista en su oficina. Y ya no está más registrada como cabildera en Tallahassee.
 

Recopilación de información sobre el cabildeo