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miércoles, 10 de abril de 2024

La basura que dice Milei

 

Mario J. Viera

 


El morocho, que ya le resulta corta su mano derecha, intenta hacerla derechísima y escribe en su cuenta de X un extenso comunicado, que inicia con una frase que parece tomada de algún centrista, escrita en mayúsculas: LIBERTAD DE EXPRESIÓN. PARA TODOS, que como parte de su “nueva Doctrina de Política Exterior, está su visión, por cierto, muy particular suya, es la creencia “en una verdadera libertad de expresión. Pero para todos. No solamente para algunos”.  

¡Qué bien, me complace tal frase! A continuación, se lanza en contra del periodismo, diciendo que, el “periodismo se ha acostumbrado, a lo largo de las últimas décadas, a que deben ser tratados como profetas de la verdad única e incontrastable, a los que no se puede criticar, ni desmentir, ni corregir”.  Digo yo, eso depende del modo utilizado para criticarle y desmentirle y de quien, y de qué intereses proviene la crítica y el desmentido, pero ¿corregirlo? ¿En el empleo de la gramática? ¿En el estilo de la redacción del texto? No, de eso no se trata. Milei quiere corregir al periodismo argentino porque “al igual que ha ocurrido con todo el resto de las cuestiones vinculadas a la política, el periodismo se ha corrompido, ensuciado y prostituido al calor de los sobres y la pauta oficial”. ¡Nada! que de acuerdo a la cabecita desgreñada de Milei el periodismo, en Argentina es como un mercenario de cualquiera de los gobiernos que se han sucedidos en Argentina.

Nota característica del periodismo argentino para el anarco-capitalista, ¿es que critica a los gobernantes? No, sino la “extorsión”. ¿Extorsión? Si, dice el melenudo:  “Primero te pegan, y después te pasan la factura”. ¿Y cómo se manifiesta la “extorsión” Milei dixit? Como “mentira”, como “difamación”, como “injuria”, como “calumnia”, algo así como las “fake news” que tanto el mentor ideológico de Milei se complace endilgarle al periodismo crítico hacia él. El parece decirnos que no le teme al periodismo libre, porque en su partido, ese que se denomina “La Libertad Avanza”, no le deben nada a nadie y no tienen negocios con nadie, ¡Claro está, eso está por verse! Habrá que preguntarles a sus socios ideológicos como VOX, al Partido Republicano de Donald Trump y a Jair Bolsonaro. Promete con toda su pasión: “Vamos a contestar. Vamos a decir nuestra verdad. Vamos a bajarlos de esa Torre de Marfil en la que creen que viven. Porque libertad de expresión significa que nadie puede evitar que hablemos. Ni siquiera los sagrados periodistas”.

¡Por supuesto que él, su Gobierno, su gente de confianza, su hermanita, todos van a contestar! Así mismo lo ha hecho y lo sigue haciendo Trump; pero así mismo lo hizo Fidel Castro, contestarle al periodismo con los epítetos más poderosos que puedan encontrarse en el idioma castellano. El periodismo crítico, objetivo y de análisis siempre introduce su dedo índice dentro de las llagas de un gobierno, y eso duele; ningún dictador, ningún gobernante autoritario lo resiste. Pero el periodismo no puede ser amigo de ningún Gobierno, no puede regalarles alabanzas, si no, no sería periodismo libre.

En democracia, esto parece que lo desconoce este fanático del neoliberalismo económico convertido en ideología a favor de los grandes capitales y de los grandes intereses de los detentadores del mercado. El periodismo, por regla general no se anida en lo alto de una Torre de Marfil, está en las calles, en los campos entre la gente. En Torres de Marfil se agazapan ambiciosos de poder, dislocados profetas de las milagros económicos basados en teorías que han demostrado ser incapaces de enfrentar la pobreza y de las divisiones sociales.

Puede gritar el melenudo todo lo que quiera, esa consigna populachera suya de “¡Viva la libertad carajo!!!”, pero él no es, ni lo será uno de esos “locos que inventaron el amor”, ni los que inventaron la LIBERTAD.

Pobres pueblos de América Latina que siempre va de bandazos a bandazos eligiendo iluminados que solos les traen oscuridad. Si una vez, siendo joven, muy joven, soñaba con la fundación de una Federación Latinoamericana, hoy me quedo con mi islita caribeña, actualmente sometida a la empresa mafiosa del PCC. S.A una vez que se haya liberado de ese yugo, ni pongo esperanzas, como algunos cubanos en su patriotismo frustrado anhelan en una anexión a la gran potencia del norte, que. al paso que va ésta, en mucho se está semejando al bananerismo de América Latina.  

miércoles, 3 de enero de 2024

ARGENTINA EN EL SENDERO HACIA EL DESCALABRO SOCIAL

Mario J. Viera

 


Como han señalado Rebeca Rodríguez Minor y Christian Reich López: “La impactante crisis económica que vivió Argentina en 2001 fue la dolorosa consecuencia de gobiernos ultraneoliberales, que se dedicaron a privatizar la nación y manipular el valor monetario interno en su juego paritario con el dólar estadunidense, lo cual finalmente los llevó a un callejón sin salida” para agregar que todavía, la lección no fue aprendida.

Primero fue Carlos Menen quien recurriera al neoliberalismo económico que culminó en la crisis del 2001, ya durante el gobierno de Fernando de la Rúa. El experimento neoliberal de Carlos dejó tras de sí un déficit fiscal de 7350 millones de pesos en 1999; luego llegó Mauricio Macri. El gobierno de Macri, tal como lo consideran Sergio Morresi y Martín Vicente, “se sumió en una cerrazón con tintes doctrinarios y antipluralistas, que mixturó una identidad antiperonista clásica con un neoliberalismo remozado sin reparos para flirtear con propuestas autoritarias”.

Ahora, en Argentina se intenta por tercera vez la aventura del neoliberalismo bajo la conducción del anarcoloco de Javier Milei, quien ha podido ascender a la presidencia por el apoyo que a su campaña le prestaron las fuerzas electorales del fracasado Mauricio Macri y del cambio de Patricia Bullrich la cual tras quedar colocada en un triste tercer lugar buscó asilo dentro de las líneas de Milei hasta ser nombrada por el libertario como Ministra de Seguridad de La Libertad Avanza; cargo similar al ocupado por ella en el gobierno de Macri en 2016.

Durante su campaña electoral del 2023 acusaba a Milei de ser “el fraude más grande que puede haber en política” y de poseer “ideas malas y peligrosas”, ahora apoya todas esas ideas y pone en práctica las mismas decisiones que tomaba cuando formó parte del gobierno de Macri, de represión a toda manifestación de protestas, aunque solo sea expresadas públicamente por tres personas. En 2019 la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional o CORREPI presentó un informe preliminar denunciando que en 1110 días del gobierno de Mauricio Macri el aparato represivo estatal mató 1.206 personas, siendo el más fuerte incremento de la represión estatal desde 1983, con un promedio de más de 400 asesinatos estatales al año en el marco de sus diferentes modalidades, entre ellas gatillo fácil ─ por el cual de habilita a las fuerzas represivas hacer uso de armas de fuego ante un supuesto "peligro inminente" ─, muertes en lugares de detención, desaparición forzada, represión a la protesta o conflictos sociales. ¿Serán olvidadizos los argentinos? ¿Acaso estas medidas represivas son diferentes a las practicadas por las dictaduras de Cuba y de Nicaragua?

Javier Milei fue electo democráticamente, sin que la “casta” hubiera hecho algo para impedirlo, como también lo fuera Hugo Chávez en Venezuela en las elecciones de 1998; como también lo fue Daniel Ortega en Nicaragua en las elecciones del 2006. Pero ser electo democráticamente no garantiza que el electo emprenda un gobierno democrático. Así, no es de extrañar que el heredero de Hugo Chávez al trono de Venezuela lance sus más enconados dardos contra su similar argentino de signo contrario y lo acuse de pretender destruir el Estado y de querer “convertir a Argentina en colonia del capital extranjero y en un feudo de los cuatro o cinco multimillonarios que le financiaron la campaña”. Es el choque de los extremos políticos, el choque entre la ultraizquierda y la ultraderecha. Las dictaduras de izquierda se unen en contra del poder dictatorial que se adivina bajo el Decreto de Necesidad y Urgencia por el cual Milei pide se le conceda facultades extraordinarias para gobernar mediante decretos, lo mismo que hacen Maduro y Ortega, gobernar por decretos. Lo mismo que pone en práctica en Rusia Vladimir Putin. Es el decir de un antiguo funcionario del gobierno de Carlos Menen, la necesidad de un “presidente fuerte y enérgico”: “Es lo que la Argentina necesita después de haber pasado prácticamente cuatro años sin presidente ─ así lo declaró el exministro de Justicia del gobierno de Menen y actual procurador del Tesoro de la Nación, Rodolfo Barra ─    Necesita un presidente fuerte y enérgico, porque los presidentes débiles fracasaron en nuestra historia”.

Ahora el presidente libertario intenta combatir la inflación liberando el precio de la gasolina que ahora alcanzó un aumento del 27% acumulando un alza del 84% que existía al inicio de su gobierno, pero este es el resultado de la elección entre lo malo y lo peor. Sí, así lo había entrevisto el candidato del peronismo Sergio Massa: “Escucho al otro candidato (Milei) decir que la solución era liberar precios. Ahí aparecen los dos modelos de país. Con la liberación de precios que propone Milei, la nafta valdría 800 pesos, hoy está $320. Tienen que saber quién paga el costo. En definitiva, nosotros tenemos la suerte de ser un país que tiene la cuarta reserva mundial de petróleo, y obviamente que tenemos que incrementar las exportaciones, pero tenemos que lograr que los argentinos accedan a combustible barato porque eso hace competitiva nuestra industria, nuestra logística, el valor del precio del taxi, del colectivo y también el valor del precio de la verdulería cuando el verdulero va al mercado central a comprar mercadería. No se puede plantear de un día para el otro llevar la nafta de 320 a 800 pesos porque eso es destruir la economía del bolsillo de los argentinos”.

Jorge D’Onofrio, ministro de Transporte de la provincia de Buenos Aires. Lo expresó tajantemente: “La libertad que profesa Milei es la libertad de los poderosos”. Esa es la Libertad que profesan todos los seguidores de las doctrinas neoliberales, desde la Escuela de Chicago hasta la austríaca. Es por eso que Donald Trump y Bolsonaro se entusiasman con el triunfo de Milei, como el eje del expansionismo de la ultraderecha en el continente.

Así con las delirantes propuestas de Milei, Argentina está en el sendero hacia el descalabro social; lo único positivo que pueda arrojar su llegada al poder es que, quizá luego de él, el peronismo deje de ser la fuerza política dominante en Argentina.

La Economía (con mayúscula) forma parte de las ciencias sociales y, aunque hace uso de cálculos y fórmulas matemáticas, como toda ciencia social, no es exacta. Esto es un hecho demostrado por todas las crisis económicas que de tiempo en tiempo sacuden las sociedades de mercado y con la crisis general del sistema comunista. Para los marxistas, el control de los medios fundamentales de producción y la ejecución del proceso productivo mediante la planificación centralizada es una verdad indiscutible; para los partidarios del liberalismo económico el motor principal de todo el desarrollo social está depositado en las leyes del mercado y en la limitación del intervencionismo estatal; para los propugnadores del neoliberalismo es el mercado el que debe supervisar al Estado y no al revés. Todos los conocimientos y todas las teorías económicas deben ser tomados de manera pragmática y nunca concebirse como dogmas infalibles, propios de toda ideología.. 

domingo, 24 de febrero de 2013

El Caso Irán-Argentina


Alberto Benegas Lynch. DIARIO DE AMERICA

El gobierno argentino acaba de firmar un infame y bochornoso acuerdo ─ más precisamente un peculiar tratado ─ de nueve oscuros puntos con el estado policial de Irán por el que se traslada parte del proceso judicial a Teherán bajo la grotesca y patética argumentación que es “para esclarecer” los atentados terroristas perpetrados en Buenos Aires instigados por sospechosos iraníes contra la AMIA y la Embajada de Israel.

La tiranía iraní está además en dificultades por la inflación del 110% anual que padece y por las trifulcas entre líneas internas de bandoleros que apuntan a un posible juicio político contra Mahamoud Ahamadimejad, no por sus permanentes atropellos al derecho, tanto en el orden interno y como en el externo, sino por no haber sido suficientemente dúctil a las órdenes criminales emanadas de sus fanáticos jefes.

Los gobernantes de Irán, negadores del Holocausto y que propician el exterminio del estado de Israel, reiteran que el acuerdo de marras “significará estrechar nuevos lazos con Argentina” lo cual permite conjeturar toda clase de arreglos clandestinos tal como viene ocurriendo en Cuba, Venezuela y Ecuador. Entre otras muchas cosas, con este inaudito acuerdo se pretenden suplir las barrabasadas del gobierno argentino en materia energética.

Esto es lo que suele ocurrir con los aparatos estatales que alardean de patrioterismo en el contexto del uso y abuso de la noción de soberanía. Tal como lo ha puesto de manifiesto Bertrand de Jouvenel en su tratado sobre los estados modernos, la soberanía corresponde exclusivamente al individuo. Constituye un resabio de la monarquía absoluta aplicar este concepto a los gobiernos y más recientemente en la Argentina a la atrabiliaria idea de la “soberanía energética” (una política estatista que conduce a energía más cara y más escasa) y la “soberanía monetaria” (una política que destroza el signo monetario local). Tampoco es pertinente aludir a la “soberanía territorial” sino más bien a la jurisdicción territorial. En el caso que nos ocupa, el gobierno argentino ha renunciado a la llamada “soberanía judicial”, más propiamente a la jurisdicción de la justicia argentina al permitir la intervención de “jueces” iraníes, además con la constitucionalmente inadmisible intromisión del Poder Ejecutivo en el ámbito del Poder Judicial al violar de modo fragrante el principio del juez natural.

Este caso gravísimo que comenzó con la complicidad del gobierno argentino de los noventa, el actual ahora se asocia con los sospechosos de los horrendos atentados criminales mencionados en esta nota, en un cuadro de situación en el que ex terroristas de los años setenta ocupan cargos relevantes en la presente administración…y todo esto en nombre de los “derechos humanos”.

Esta decisión aberrante de los gobernantes argentinos del momento, originalmente se pretendió basar en el caso de Lockerbie alegando que el juicio a los responsables libios se llevó a cabo en un tercer país, situación aquella completamente distinta ya que la voladura del avión de Pan-Am fue sobre territorio escocés, de ahí que fueron jueces escoceses los designados para juzgar, no por tratarse de un tercer país. Luego, bajo los auspicios de las Naciones Unidas, se decidió el juicio en Holanda y debido a las razones apuntadas bajo el sistema legal de Escocia y con magistrados escoceses. Pues bien, finalmente los funcionarios argentinos abandonaron la idea del tercer país para ir a la boca del lobo.

Las nuevas políticas de los gobiernos de Estados Unidos y Alemania se ubican en un plano completamente distinto al caso argentino. Se trata de evitar la inaceptable figura de la “invasión preventiva” a la que se recurrió en la fantochada de Irak (y véase los últimos fiascos en Egipto-Libia, donde la “primavera árabe” se convirtió en un caótico y crudo “invierno árabe”). Se trata de recurrir a políticas disuasivas de diverso tenor al efecto de mitigar el peligro de las armas nucleares en poder de un aparato terrorista como el de Irán. Es de gran relevancia recordar los peligros de las intervenciones militares puntualizados por los sabios Padres Fundadores, incluyendo al general Washington quien, siendo Presidente, en 1795, extendió su preocupación y consejo para el futuro en el sentido de “mantener a los Estados Unidos fuera de toda conexión política con otros países” y, también siendo Presidente, el general Eisenhower, en 1961, advirtió de “los riesgos para la libertad que presenta el conglomerado industrial-militar de Estados Unidos”. Es como afirmó John Quincy Adams en 1821: “América [del Norte] no va al extranjero en busca de monstruos para destruir. Desea la libertad y la independencia de todos. Es el campeón solamente de las suyas. Sabe bien que alistándose bajo otras banderas que no son la suya […] podrá ser la directriz el mundo pero no será más la directriz de su propio espíritu”.

Debe recordarse que fueron tropas norteamericanas y soviéticas las que entronizaron al Sha en el gobierno (después de derrocar a su padre) para repudiarlo después de 29 años en el poder y abrir las puertas a los fanatismos criminales de los ayatollah. El Sha acumuló los títulos de Rey de Reyes, Sombra del Todopoderoso, Nuncio de Dios y Centro del Universo. Como bien documenta Ryszard Kapuscinski, el Savak, la policía secreta del Sha, torturaba a sus opositores encerrándolos en bolsas de arpillera con serpientes venenosas, clausuró diarios independientes y estableció una férrea planificación estatal que imposibilitó el progreso del país. No es asunto menor que también el gobierno norteamericano entrenó y financió a Saddam Hussein en la guerra contra Irán de 1980 a 1988.

De cualquier manera, estas políticas nada tienen que ver con la renuncia a encontrar la verdad en la investigación de los actos criminales que causaron tantas muertes y tanto dolor en tierra argentina. Denominar “Comisión de la Verdad” a lo que se instalará próximamente en Teherán es un insulto a la inteligencia y una bofetada a la buena fe. El descaro, la desfachatez y la cobardía moral con que se aprobó el antedicho acuerdo en medio de ocultamientos, ambigüedades y subterfugios, constituye una afrenta a la Justicia y un enorme peligro para la seguridad futura.

Estamos viviendo una era de hipocresía mayúscula. En el contexto de lo señalado, el colmo del cinismo acaba de exhibirse en Santiago de Chile, en la reunión del Consejo de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que declara en sus estatutos que se establece para preservar los valores democráticos. Henos aquí que en esa reunión se eligió Presidente pro tempore nada menos que al sátrapa Raúl Castro en representación de la isla-cárcel cubana, otra muestra de la falta de respeto a la civilización. Como lo hizo Cicerón en el Senado romano, es hora de exclamar “¡hasta cuando abusarás de nuestra paciencia Catilina!”

viernes, 7 de septiembre de 2012

“Sólo hay que tenerle miedo a Dios y a mí”


Juan Ignacio Irigaray.  AMERICA EL MUNDO

En uno de esos 'días difíciles' que todos tenemos, la presidenta peronista Cristina Fernández de Kirchner reprendió la noche del jueves tanto a aliados como opositores. Y ha disparado una sentencia inquietante: "Sólo hay que tenerle temor a Dios y a mí, en todo caso, un poquito".

La increíble advertencia fue hecha en uno de sus habituales monólogos (no da conferencias de prensa) desde la Casa Rosada, transmitidos por cadena nacional de radio y televisión, una práctica que algunos analistas ya han bautizado como el "Aló Presidenta", copia del "Aló Presidente" de Hugo Chávez.

Enfadada visiblemente y con gestos duros, la Jefa de Estado retó a los gobernadores provinciales, muchos de ellos también peronistas. "Basta de echarle la culpa a los demás de lo que no son capaces de hacer despotricó ─ que nadie ponga excusas y se haga cargo de la responsabilidad de gobernar".

Y avisó a todos sus funcionarios que “a mí lo que más me molesta es que no se hagan las cosas o se hagan mal”. También los increpó con que "a ningún argentino le vayan con el cuento que hacen tal cosa porque esta presidenta los manda".

Además, defendió el uso de la cadena nacional y sentenció que "es legal". "Cada vez que las uso no es para contar de mi vida ni para pedir que me voten, la utilizo para seguir informando a los argentinos de las cosas que estamos haciendo y que algunos quieren ocultar", opinó.

En lo que va de 2012, Fernández ya hizo uso de ese recurso 18 veces, o sea dos veces por mes. En total más de 16 horas de monólogo, por lo general en horario 'prime time' de la televisión.

Desde 2010, la usó 52 veces, pese a que la ley establece que la cadena nacional es para transmitir en situaciones "graves, excepcionales o de trascendencia institucional". Chávez lidera su uso en Latinoamérica con casi 79 horas en 2012.

Aún muchos argentinos no entienden a cuento de qué la presidenta contó que tiene dos hijos, "uno con pañales que había que lavar y planchar y Florencia que ya no. Quién inventó el pañal descartable debe estar a la altura de Bill Gates. Ayudó a la liberación femenina junto a los anticonceptivos".

Cuando advirtió que "sólo hay que tenerle temor a Dios y a mí, en todo caso, un poquito", muchos ministros, secretarios y funcionarios que presenciaban su discurso celebraron la ocurrencia aplaudiendo y haciendo risas, en una suerte de claque oficialista en esas alocuciones.

 Este viernes el diputado peronista (no kirchnerista), Francisco de Narváez consideró "muy fuerte" cuando la presidenta “dijo 'hay que temerle a Dios pero también un poquito a mí'. La verdad, a mí no me da miedo, me da vergüenza”.

 Me da vergüenza que desde el atril presidencial se haga este tipo de manifestaciones y que la señora presidenta comience casi a compararse con Dios”, remató.

domingo, 11 de diciembre de 2011

El ciclo kirchnerista: En esencia, sólo más de lo mismo

Eduardo Van Der Kooy. CLARIN.


Cristina Fernández de Kirchner asume la presidencia de mano de su hija Florencia; la familiarización del poder.

La reasunción de Cristina Fernández se convirtió en una enorme alegoría de muchas cosas que suceden en la política argentina. La ruptura con Julio Cobos marcó hace tres años una crisis en el poder que concluyó ayer, con la desdorosa salida del dirigente radical y el arribo de Amado Boudou como vicepresidente. Ese epílogo retrata con fidelidad a un Gobierno que, más allá de ciertas invocaciones, resolvió atrincherarse solo entre leales y obedientes.

La despedida de Cobos pareció acentuar también un rasgo clásico del ciclo kirchnerista: la familiarización del poder. Florencia Kirchner entronizó a Cristina, cruzándole la banda presidencial, en una imagen sin precedentes en la historia. Máximo, su hijo, fue la figura que más veces enfocó en primer plano la televisión oficial mientras la Presidenta pronunciaba su discurso. Honor, al fin, a la memoria de Kirchner: fue él mismo quien maquinó el sistema de sucesión matrimonial en el poder que, tal vez, debió tenerlo ayer como protagonista principal de no haber mediado hace un año su muerte repentina.

Esa tendencia a la familiarización del poder encontró otros registros en la ceremonia de asunción y en el discurso. Cristina equiparó a Kirchner con Dios y con la Patria en la fórmula de juramento[1]. Trasuntó en ese instante, sin dudas, el peso de la pérdida y su dolor. Pero el mensaje, al margen del contenido, desnudó un hilo conductor inconfundible: siempre la autorreferencia y varias alusiones a Kirchner en su condición de supuesto mesías. La mención no sería justa ni bien dimensionada sin recordar otro par de aspectos. El agradecimiento genérico que hizo Cristina a todos los argentinos. La única mención dispensada a sectores de la oposición, en una hora y veinte de discurso, que acompañaron la sanción de la ley de medios.

Quizás la Presidenta no haya advertido el contraste, que en muchos momentos, pareció aflorar entre la escena y sus palabras. Kirchner estuvo muy presente en el mensaje, pero el peronismo pareció entre raleado y ausente en el Congreso y en las calles. El kirchnerismo, tal como se lo conoció hasta la muerte del ex presidente, podría haber empezado a sufrir un vuelco.

El kirchnerismo fue en su amanecer un laboratorio de ensayos donde fracasaron la transversalidad y la concertación. El ex presidente, en especial luego de la derrota del 2009, había resuelto replegarse en el PJ tradicional. Aun antes de la arrolladora victoria, Cristina dispuso un cambio de planes: aquel peronismo comenzó a ser relegado por los jóvenes de La Cámpora y por un lote de dirigentes y funcionarios que creyeron hallar una nueva oportunidad.

La Presidenta no mencionó al peronismo ni una vez al reasumir. Aludió a Juan Perón para reprocharle, delante de la Asamblea, la ausencia del derecho a huelga ─ que la historia indica que existió ─ en sus primeras presidencias. Utilizó también al ex presidente para enviarle un correo a Hugo Moyano, el gran ausente de la fiesta.

El derecho a huelga que nosotros sí tenemos no es el derecho a la extorsión”, recriminó.

Es probable que Cristina haya dado el adiós definitivo al peronismo que nunca, en verdad, la terminó de convencer. En todo tránsito suelen ocurrir situaciones de incomodidad y confusión. El oficialismo estalló al final de la ceremonia en el Congreso entonando la marcha peronista. La mechó con párrafos de loas a Kirchner y a la Presidenta. El cristinismo que emerge y se afianza en el poder es todavía una expresión ideológica laxa, que se nutre del relato y de alguna mitología.

El mérito de Cristina fue haber sabido catapultar aquella corriente de jóvenes en los funerales de Kirchner. Ella misma se encargó de insertarla como parte sustancial de la nueva ingeniería del poder. Ocuparán lugares muy cerca de la primera línea de la administración nacional; poseen casi una decena de bancas en Diputados y se apropiaron de puestos relevantes en Buenos Aires. Gabriel Mariotto, otra de las caras dilectas de la televisión oficial en la jura de Cristina, es vicegobernador. Junto al camporismo comenzó a tejer un cerco alrededor de Daniel Scioli. El gobernador, omitido por aquella misma TV oficial, dejará de tener en la Legislatura las facilidades que tuvo hasta ahora.

Los protectores de Cristina, como le gusta llamarse a La Cámpora, han sido también los primeros en dar indicios del clima político que podría sobrevenir luego de la tregua del raro tiempo electoral. Se encargaron la semana pasada de enfrentar al peronismo bonaerense durante la conformación de la nueva Legislatura. Abuchearon a Moyano cuando su hijo, Facundo, asumió como diputado nacional. Atacaron a cada uno de los opositores que se incorporaron al Congreso. Participaron en una trifulca, con un herido, en la asunción del intendente de Mercedes que pertenece al FPV, pero que derrotó a otro postulante camporista. Habrían delineado un mapa casi perfecto de los enemigos internos y externos que se aprestan a enfrentar.

Esos enemigos están siempre al acecho en el imaginario del Gobierno. Cristina atribuyó sólo a ese hecho maldito los problemas que acumuló en sus primeros cuatro años de gestión. Volvió incluso a subrayar como conspiración al conflicto con el campo que le diezmó con rapidez el capital político y electoral. Hay, sin dudas, necedad en esa afirmación: ¿Cómo explicaría que los votos del campo que le propinaron la derrota en el 2009 fueron, en buena parte ahora, los que le permitieron consumar el triunfo contundente? Para la Presidenta, aquel complot fue combinado entre el campo y los medios de comunicación. Si se repasa la agenda parlamentaria kirchnerista de los días venideros se comprende que algunas luchas nunca tienen fin . Están las leyes económicas: el Presupuesto que no quiso en el 2010 y la emergencia que nunca votó como legisladora y seguirá teniendo vigencia pese a los ocho años de bonanza que pregona el Gobierno. Pero hay dos proyectos que se ligarían con aquellas luchas siempre inconclusas para ella.

Por un lado, el que declararía de interés público la producción y comercialización de papel de diarios. Apunta a Papel Prensa, propiedad de La Nación y Clarín , junto al Estado. Daría al Gobierno mayores poderes en la administración y suministro de ese insumo, determinando las cantidades y valores para cada diario. Por otra parte, se intentaría desestructurar al gremio de los peones rurales (UATRE), con 800 mil afiliados, conducido por Gerónimo Venegas, dirigente gremial duhaldista que, por necesidad, volvió a arrimarse a Moyano.

Esa inclinación de la Presidenta de explicar sus desventuras a través de supuestas conjuras serían un vallado insalvable para abordar, en algún punto, la raíz de los problemas irresueltos . Igual que con el campo, Cristina explicó la fuga de capitales y la presión sobre el dólar sólo como producto de confabulaciones corporativas. La apelación a las corporaciones le ayuda siempre a impregnarle barniz épico a un relato que el tiempo va opacando. Mencionó cinco corridas cambiarias que, según sus papeles, habrían disparado US$ 15 mil millones. Acostumbra ver la fotografía y no la película: en su primer mandato se evaporaron US$ 65 mil millones. El mismo Banco Central divulgó en su último informe el fuerte peso de los pequeños ahorristas en la reciente corrida.


Esa descripción denunciaría que la Presidenta no toma conciencia –o se niega a aceptarlo en público– que su reelección se inaugura con un horizonte mucho menos despejado que en el 2007. Las bases de su modelo económico flaquean y la Unión Europea, luego de la ruptura virtual con Gran Bretaña, no encuentra la receta para encauzar la crisis. El superávit fiscal aquí ya es déficit. La balanza comercial se deteriora mes a mes. La paridad cambiaria requiere ahora de un control policial. Las reservas no son las que eran. La inflación se frena porque el consumo cae.

Pero el 54% de los votos le habría dibujado a Cristina un paisaje distinto. El control policial hizo mermar la presión sobre el dólar. El desbalance entre importaciones y exportaciones se saldaría cuando Guillermo Moreno se haga cargo de ambas áreas. Un casi superministro que estará, en lo formal, bajo la órbita de Hernán Lorenzino. Al nuevo jefe de Economía no le aguardan días fáciles.

El éxito no deja, al parecer, resquicio para la discusión. La Presidenta cree en el éxito de Moreno. También, en la inflación garabateada y el desmantelamiento del INDEC. Su mensaje de reasunción tuvo un anticipo fiel en la módica variación del Gabinete. El futuro dirá cómo encajarán las aspiraciones de Lorenzino de abrir al país un poco a los mercados con las conocidas arbitrariedades de Moreno. Juan Manuel Abal Medina llegó a la Jefatura de Gabinete para hacer lo que hacía antes: ocuparse de los medios de comunicación y distribuir, según premios y castigos, la pauta publicitaria oficial.

Cristina se muestra impermeable aún a estas acechanzas y navega en su estado de gracia. Relató en su discurso la realidad económica y social de una nación que, en demasiados tramos, se asemejó más a la gélida Noruega que a la Argentina tropical. Saludó a la multitud y varias veces, con gracia, se enredó entre la gente. Disfrutó.

Hace pocas semanas, a raíz de la crisis internacional, había confesado que la Argentina no es Disneyworld.

Por un día habría vuelto a serlo, al menos para ella.




[1] Cristina juró su cargo sobre la Biblia cambiando la fórmula final del juramento: si así no lo hiciera, que “Dios, la Patria y él (Kirchner) me lo demanden”, dijo.


martes, 26 de julio de 2011

'Condenar a un diario es un retroceso preocupante' (Daniel Santoro)

Entrevistas realizadas por los diarios HOY y EL UNIVERSO a Daniel Santoro

Daniel Santoro es un periodista de investigación y editor de la sección Judicial y de temas especiales del diario argentino EL CLARÍN, socio fundador del fopea, catedrático de la fundación nuevo periodismo. Según la Fundación Konex es: "Una de las cinco mejores figuras de la historia de la comunicación en la Argentina". Es el periodista que investigó el caso del tráfico de armas argentinas a Ecuador y Croacia que llevó a prisión al ex presidente Carlos Menem durante seis meses en el 2001
Santoro es profesor de la cátedra Técnicas del Periodismo de Investigación de la maestría de Clarín y de la Fundación Nuevo Periodismo Americano que dirige Gabriel García Márquez.


¿Qué implicaciones tiene una sentencia por un artículo de opinión contra su autor, el medio en el que escribe y sus propietarios?
Crea un precedente altamente negativo para la libertad de expresión en América Latina. Enviar a la cárcel a tres directivos y a un periodista y dictar una indemnización de $40 millones crea temor entre medios y periodistas y ese temor lleva a la autocensura.

¿Conoce un caso similar?
No conozco ninguno con una indemnización de $40 millones. No guarda relación con nada. Por ejemplo, en la Argentina, el Foro de Periodistas de Argentina (Fopea) pide un tope a las indemnizaciónes civiles. Si por la muerte de un trabajador en un accidente de trabajo se paga $40 mil o $50 mil, ¿cómo una reparación moral puede costar $40 millones?

¿Qué debemos hacer los periodistas ante una situación como esta?
Contestar con más periodismo, no convertirnos en actores políticos y profundizar el camino de la autorregulación ética y profesional. Además, solicitar la solidaridad internacional e ir a los tribunales internacionales como la Corte Interamericana.

¿Qué ha pasado con el periodismo a dos años de vigencia de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual impuesta por el Gobierno argentino?
El clima para ejercer el periodismo se ha enrarecido mucho, hay libertad de expresión pero, por ejemplo, a varios periodistas de Clarín, nos sacaron una ficha anónima con nuestras caras y la pregunta: ¿Se puede ser periodista en Clarín y trabajar para una apropiadora de menores? Empapelaron toda la ciudad de manera cobarde.

¿Quiénes?
La mano del kirchnerismo estaba detrás, pero el Gobierno dijo que era una manifestación de libertad de expresión. La oposición en el Congreso se solidarizó con nosotros. A Ermenegildo Sábat, caricaturista de Clarín, la presidenta le mandó un mensaje cuasi mafioso porque la dibujó con una banda tapada la boca y con Néstor Kirchner atrás. Luego, mandó 200 inspectores del organismo fiscal al diario... Además, el presidente de la agencia oficial de noticias Telam, Martín García, dijo que los periodistas que trabajamos en medios privados somos como las prostitutas que cobramos por hacer lo que quería el dueño. Yo acepto que cuestionen la calidad de mis notas, que reclamen si me equivoco, que me hagan un juicio si quieren, pero eso no.

¿Hay similitud entre la Argentina, Venezuela y el Ecuador?
Sin duda, hay un fenómeno de intolerancia con la prensa. Yo suponía equivocadamente, cuando asumieron, que esta llamada nueva izquierda iba a ser tolerante, liberal, e iba a tener medidas a favor de la transparencia pública, pero lo que buscan a través de las críticas personales, de la propaganda oficial, del retiro de las concesiones de radio y televisión, es crear un clima de temor y de autocensura en los periodistas.

¿Por qué llegamos a esta situación en América Latina?
Esto tiene que ver con la crisis que sufrimos a fines de los noventa, cuando se destruyó a los partidos políticos y, como se destruyó a la oposición, estos gobiernos necesitan un nuevo enemigo y lo están encontrando en los medios.

¿Cuál es la responsabilidad de los medios y los periodistas en esta situación?
Por ejemplo, que la mayoría de medios no tengan códigos de ética, estándares profesionales, defensores del lector, como lo tienen en los Estados Unidos y en Europa. Ese vacío permitió que gobiernos como los de Chávez, Correa y los Kirchner ejerzan todo el poder desde el Estado.

¿Está de acuerdo con leyes que controlen la información?
Totalmente en desacuerdo, eso es censura previa de las monarquías; en lugar de ello, hay que estimular la autorregulación, la profesionalización, la libertad de conciencia.

¿Por qué define usted al periodismo como el perro guardián de la democracia?
Desde la década del noventa, a parte de informar y entretener, el periodismo es el perro guardián de la democracia y el controlador del poder, no solo político, sino empresarial, eclesiástico y demás. Por eso, me llama mucho la atención que el presidente Rafael Correa, que se ha manifestado a favor de la participación de la ciudadanía, no haya tomado medidas, como sí lo hizo Cristina Kirchner, acordes con la Corte Interamericana de Justicia.


¿Qué medidas?
Por un caso de calumnias e injurias, ante una recomendación de la Corte, mandó un proyecto de ley al Congreso y fueron abolidas las calumnias e injurias como delito penal, por el cual los periodistas podíamos ir presos. Fue un paso muy positivo de la presidenta. Antes, se derogó también el delito de desacato contra la figura presidencial; ahora quedó solamente el delito contra el honor de las personas, que es de fuero civil.

¿Eso qué significa?
Que si los periodistas nos equivocamos, tenemos que retractarnos y pagar una indemnización. Pero, desde el Fopea, estamos pidiendo al Gobierno y al Congreso que pongan un límite a las indemnizaciones que se reclaman por los delitos contra el buen nombre y el honor de las personas. Espero que un hombre inteligente como el presidente Correa se dé cuenta de que lo que está poniendo en tela de juego no es recuperar su honor sino el eventual cierre del diario más grande que tiene el Ecuador y que ha sido una referencia para toda América Latina.
Es polémico el artículo de Emilio Palacio que motivó la demanda del presidente, hay también que respetar a la autoridad.
Con todo el respeto que merece Rafael Correa como ciudadano pero, por su investidura presidencial, es él quien más tiene que resistir las críticas. El artículo es polémico pero que la Justicia condene al diario es un retroceso preocupante en la lucha por la libertad de expresión y la transparencia pública en América Latina.

¿Qué implicaciones puede acarrear esa sentencia?
En dos o tres años, esto terminará en la Corte Interamericana y cualquiera que lea la jurisprudencia que hay opinará a favor del derecho de un diario a subsistir y cuestionará el reclamo de una indemnización desmesurada.

¿Quién pierde si un medio deja de informar?
La ciudadanía y la calidad de la democracia.
Además del caso de El Universo, el Gobierno de Rafael Correa impulsa un proyecto de ley de Comunicación, y propone, por ejemplo, que todas las notas salgan firmadas por sus redactores, que la información sea contrastada, oportuna y que quien juzgue si eso se cumple o no sea un consejo regulador con delegados del Ejecutivo.
El secreto profesional de los periodistas está consagrado por la CIDH, eso sería otro retroceso. Toda mi solidaridad con los periodistas ecuatorianos porque la lucha contra el secretismo del Estado viene desde la época de la dictadura, es un derecho conservar nuestras fuentes de información.

¿Cómo maneja el Gobierno en Argentina el tema de la publicidad oficial? Si se quiere regular la información, ¿deben ser regulados esos espacios también?
Entre 2003 y 2010, los gobiernos de Néstor (+) y Cristina Kirchner crearon un conglomerado de 150 medios que se financian casi exclusivamente con publicidad oficial, distribuida de forma discrecional. Este año, el monto bordea $400 millones, 84% más que en 2010. Inclusive, hay un plan para canjear publicidad oficial por deudas impositivas de unos 150 medios que dependen de ella. Por eso, desde el Fopea, promovemos la regulación de esos espacios, para evitar que el Gobierno los utilice como censura indirecta.

Usted denunció el tráfico de armas de la Argentina a Croacia y el Ecuador, por lo que fue juzgado el expresidente Carlos Menem. ¿Fue enjuiciado por eso?
Menem me hizo un juicio por violación del secreto de Estado, me difamó públicamente, me amenazaban de muerte por teléfono, me ofrecieron $50 mil para que dejara de investigar, pero yo decidí seguir siendo un periodista pobre, pero honesto. Al final, esas causas cayeron y hoy, Menem está soportando un juicio oral y está desesperado por mantener el fuero parlamentario, al punto que se alió con el partido de Kristina Kirchner para lograrlo.

¿Ha sentido temor?
En la Argentina, perdimos muchas cosas con la crisis de 2001, como los partidos políticos y la Copa América frente a Uruguay, pero las garantías individuales se mantienen, podemos hacer periodismo de investigación, hay libertad de expresión, aunque hay un mal clima para el ejercicio del periodismo.

¿Feliz de ser periodista?
Si volviera nacer, elegiría nuevamente esta profesión, porque la amo y me apasiona.

Entonces, ¿por qué no quisiera que un hijo suyo lo sea?
Porque se sufre mucho por los juicios y las amenazas, y porque hay una precarización de este trabajo. La sociedad debe replantearse y, si quiere buena información, debe apoyar esta actividad.
Veo que los jóvenes periodistas en Clarín y en otros medios tienen bajos sueldos, este es un problema en muchos de nuestros países; hay que mejorar esto para garantizar un trabajo digno. Pero eso no es responsabilidad de los gobiernos, sino de los dueños de los medios de comunicación. Si ellos no garantizan buenos salarios, buena cobertura médica, seguro de vida y capacitación permanente, eso no es posible.

¿Cuál es su consejo a las nuevas generaciones para hacer un mejor periodismo?
No olvidar que nuestro trabajo es común, igual que todos los demás, y recordar que los periodistas no somos jueces ni fiscales, porque algunos, sobre todo argentinos, son muy soberbios. A ellos, hay que decirles cada día: "Sos un mortal, sos un mortal".
           
Santoro responde a preguntas de EL UNIVERSAL
¿Cómo afectará la sentencia en contra de EL UNIVERSO al periodismo de la región?
Creo que es un precedente altamente negativo. Que la justicia haya accedido a un pedido de esa exorbitancia crea temor en periodistas de América Latina y, en particular, en los colegas de Ecuador. Y ese temor a escribir o no escribir algo lleva a la autocensura y quienes se perjudican son los ciudadanos de Ecuador y de toda América Latina, que no van a tener acceso a la información.

¿Es peligroso para la democracia que los periodistas ejerzan su oficio con temor?
Los periodistas podemos investigar y descubrir toda la información que ocultan los poderosos, tanto los poderosos de la política como los poderosos de las empresas y del mundo deportivo. Y si no se conoce la información, el ciudadano no puede discernir. Si el ciudadano no tiene los elementos necesarios para tomar una decisión correcta a la hora de votar, eso baja las calidades de la democracia... Por ejemplo, con el caso que investigué de tráfico de armas de Argentina a Ecuador, me pregunto: Si yo no hubiera investigado, si diario Clarín no se hubiese atrevido a publicar ese tema contra el entonces poderoso presidente Carlos Menem, ¿este tema se hubiese conocido? No, seguramente no. Este tipo de cosas son las que se van a perder cuando se crean precedentes judiciales que no guardan relación entre lo que se reclama y lo que realmente sucedió.

En su paso por Ecuador, ¿cómo ha visto el ambiente en el que se desarrolla el trabajo periodístico?
Bueno, ayer (martes) yo estaba en diario Hoy, en la oficina donde se hacen las noticias. Me llamó la atención la decisión del presidente Rafael Correa de rechazar el pedido de rectificación de Diario EL UNIVERSO. Había una sensación de temor en todos mis colegas... Pero para darte una idea, porque este caso (el de EL UNIVERSO) es un caso testigo, en Argentina, los periodistas conseguimos, en el gobierno de Menem, que se derogara el delito de desacato (injuria) contra la figura presidencial.

¿Cómo lo consiguieron?
Lo conseguimos a través de Horacio Verbitsky (destacado periodista de investigación y escritor), que tenía un juicio en Argentina. Él lo llevó a la Corte Interamericana. Lo que consiguió es que Menem mandara un proyecto de Ley y se derogara el delito de desacato contra la figura presidencial. El año pasado también la Corte Interamericana de Justicia recomendó a Argentina, en el caso de un periodista que había investigado los asesinatos de los sacerdotes palotinos y que había sido condenado por el delito de calumnias e injurias, que ajuste su legislación porque era una legislación que iba en contra de los principios democráticos y de defensa de derechos humanos del sistema judicial interamericano. Entonces Cristina Fernández toma esa recomendación de la Corte, manda un proyecto de Ley al Congreso y este por unanimidad derogó el delito de calumnias en el foro a plenario.

¿Desapareció ese delito?
Quedó el delito contra el buen nombre y honor de las personas con solamente una obligación de retractación y de indemnización económica. Desde el Foro de Periodismo Argentino (Fopea, fundado por Santoro) –porque hay demandas de funcionarios contra periodistas por montos de un millón de dólares, por ejemplo– lo que estamos pidiendo al gobierno y al Congreso es que ahora pongan un tope a las indemnizaciones. No puede ser que por la muerte por un accidente de trabajo la justicia argentina esté poniendo indemnizaciones económicas de 40 mil o 50 mil dólares y por la reparación al honor de una persona se esté reclamando un millón de dólares.

El presidente Correa pide $ 80 millones, pero el juicio contra EL UNIVERSO nos da pauta también para fijar cuál debería ser la responsabilidad ulterior del periodista, de los directivos del medio y de las compañías.
En la Argentina no se denuncia a una persona jurídica. Las denuncias se hacen al periodista y al editor responsable.

¿Llegan al director?
No, no. Eso es solamente para el editor responsable que para eso está, para contestar demandas... Otra diferencia es que (en Argentina) no hay delito de opinión. La mayoría son por noticias, es decir, por datos falsos o erróneos que ha habido en la sección noticias. Generalmente, si el artículo está en las páginas de opinión está considerado como que eso no es punible... En un artículo no es que se está afirmando algo, sino que se está dando un punto de vista sobre un hecho.

El argumento de Correa es que dentro del artículo de Emilio Palacio se han dado, supuestamente, juicios de valor falsos y que él no ha perdido su condición de ciudadano.
El jefe de un Estado es el que tiene la mayor obligación de rendir cuentas y soportar críticas de parte de su sociedad. No estamos hablando de un particular indefenso que ha sido víctima de un artículo polémico. Estamos hablando del jefe de Estado que tiene mucho poder. Me llama la atención la forma personal con que él toma adelante este juicio y más aún que haya rechazado la posibilidad de una rectificación.

¿Qué opina de esto último?
Por eso me llama poderosamente la atención que rechace lo que repararía su honor, que sería que el medio aceptara una rectificación. Es muy, pero muy difícil en Argentina que un medio se rectifique.

¿Y qué le parece el insulto “sicarios de tinta” de Rafael Correa a los periodistas?
Eso es una cosa gravísima. Sicario es un asesino contratado para matar a alguien. Me parece una descalificación que contribuye a enrarecer aún más el clima... El presidente tiene derecho a hablar del contenido de nuestras notas, a decir si nos faltan fuentes, si nos equivocamos en las notas, pero no a tratarnos de sicarios de la tinta.

¿Cómo no claudicar con el oficio en medio de regímenes que persiguen a periodistas?
Primero, no caer en la tentación de actuar como actores políticos, de responder políticamente. Porque hay medios que disfrazan la opinión como noticias... Con más investigación, como hacen ustedes, sin agregar ningún adjetivo ni ningún calificativo. Esa debe ser la respuesta. Acá lo que se discute es la credibilidad de los medios y de los periodistas; igual, la credibilidad del Gobierno. A largo plazo, las sociedades no son tontas y con hechos comprobables van a ver, en determinados casos, quiénes tienen la razón y quiénes estaban mintiendo.

En la Constitución ecuatoriana existe el derecho a recibir información veraz, verificada, oportuna, contrastada y demás adjetivos que uno pensaría son positivos, ¿pero no hay ahí una intención escondida para controlar el contenido de los diarios?
El periodismo es aproximarse a la verdad. ¿Cómo los periodistas podemos aproximarnos a la verdad? Si tenemos leyes de acceso a la información pública, gobiernos transparentes, códigos de autorregulación y demás. Para mí, hacer una discusión teórica de qué otros adjetivos se quieren agregar a la palabra verdad no tiene sentido. Yo creo que si los gobiernos, si la sociedad toda se preocupan por darnos a los periodistas estos mecanismos para aproximarnos a la verdad, este es el verdadero debate.

martes, 29 de marzo de 2011

En Argentina consagran desprecio por el periodismo: El premio a Hugo Chávez

Resumen de prensa
Integrantes de la Facultad de Periodismo de la Universidad de la Plata en Argentina, entregaron este martes el Premio Rodolfo Walsh, en la categoría "Presidente latinoamericano por la comunicación popular", al mandatario venezolano Hugo Chávez quien se encuentra en ese país en el marco de su gira por Sudamérica.
Una decisión de la Facultad de Periodismo de la estatal Universidad de La Plata (UNLP) de distinguir al presidente Hugo Chávez, con el premio Rodolfo Walsh a la Comunicación Popular, generó este martes polémica en Argentina.
El rotativo CLARIN  de Argentina dijo que allí en la Universidad de La Plata “y con reiterados cánticos en contra de Clarín, Chávez, quien clausuró 34 radios desde su llegada al poder, celebró que ya no "existen los discursos únicos", y cargó contra el "vampiro del imperialismo, el capitalismo, y las oligarquías".”
En su discurso ─ anotó CLARIN ─, Chávez mencionó la presencia de, entre otros, el líder del movimiento piquetero Quebracho, Fernando Esteche, Hebe de Bonafini, el embajador de Irán, por quien pidió un aplauso, la piquetera Milagros Sala, y Estela de Carlotto. Así mismo, también nombró luego al fallecido ex presidente Néstor Kirchner, a Ernesto "Che" Guevara, su compañero, Camilo Cienfuegos, y al periodista que dio nombre al premio, Rodolfo Walsh.
Luego ─ según CLARIN ─ se dedicó ampliamente a criticar a los medios de comunicación independientes, a los que clasificó como hacedores de "las dictaduras mediáticas". "Han hecho dinero con las dictaduras", exclamó Chávez, quien llamó a "evitar que cualquiera trate de cortar las patas de una mesa" que, según sus palabras, conforman Cristina Krichner, Dilma Rouseff en Brasil, Evo Morales en Bolivia, y él mismo en Venezuela.
De acuerdo con EL NACIONAL de Caracas, Florencia Saintout, decana de la Facultad de Periodismo y Ciencias de la Comunicación de la UNLP, justificó el premio a Chávez al sostener que no sólo se trata de "un reconocimiento a su trayectoria y a su lucha por la identidad de los pueblos de América, sino a la lucha de todo el pueblo venezolano", reseñó AFP.
Chávez puso "en marcha un medio de comunicación como es Telesur, una empresa multiestatal integrada por Venezuela, Argentina, Cuba, Uruguay, Bolivia, Ecuador y Nicaragua", dijo Saintout, doctora en Ciencias Sociales.
Esta decisión no fue respaldada por el rector de la UNLP, Fernando Tauber, integrante de la opositora Unión Cívica Radical (UCR, socialdemócrata).
Están "consagrando el desprecio sobre la prensa" afirmó la senadora y ex periodista Norma Morandini, del opositor Frente Cívico y miembro de la comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión del Senado y cuestionó la decisión "por más populares o queridos que sean los mandatarios".
Están "consagrando el desprecio sobre la prensa" afirmó y cuestionó la decisión "por más populares o queridos que sean los mandatarios".
Morandini sostuvo que "como periodista, Rodolfo Walsh, interpeló al poder, y no deberían dar un premio a alguien que pertenece al poder. Si uno define cuál es el rol de la prensa es el de mediar entre el Estado y la ciudadanía", dijo la senadora.
CLARIN hizo notar que paradójicamente “la organización del acto en el que se entregó el premio a la libertad de prensa prohibió a todos los canales, excepto a Canal 7, tomar imágenes del discurso de Chavéz. Así, TN, C5N, Canal 26 y otros canales de noticias se vieron obligados a tomar las imágenes satelitales que TeleVen, de Caracas, emitió en forma abierta vía satélite”.
El periódico venezolano Nación señaló que “diversos intelectuales ya se han pronunciado con respecto a esta premiación, a través de la red social Twitter e informaciones que circulan por cables internacionales. El estudioso de la comunicación digital, José Luís Orihuela, afirmó a través de su cuenta @jlori lo siguiente: "Me avergüenza como argentino, periodista y profesor universitario, la distinción de @UNLP y @redcomarg a Hugo Chávez".
Rodolfo Walsh fue un periodista y escritor, co-fundador de la agencia oficial cubana de noticias Prensa Latina, detenido-desaparecido durante la última dictadura (1976-1983).
EL NACIONAL  de Caracas recordó que en el 2007 el gobierno de Chávez revocó la concesión a la emblemática televisora RCTV, con una línea editorial fuertemente opositora, que era la única de esa orientación que transmitía por canal abierto a todo el país, desatando una ola de protestas dentro y fuera de Venezuela. Pero en 2010, el gobierno consideró que se trataba de una televisora nacional y por lo tanto obligada a retransmitir las frecuentes cadenas radiotelevisivas del mandatario, por lo que tuvo que volver a salir del aire, junto a otros cuatro canales en situación similar.
Desde 1997, la Facultad distinguió con el premio Rodolfo Walsh a la comunicación popular a los periodistas Rogelio García Lupo, Jorge Lanata, Tomás Eloy Martínez, Ignacio Ramonet y Joaquín Morales Solá, y al periodista y escritor uruguayo Eduardo Galeano, entre otros. Chávez es el segundo mandatario latinoamericano que recibe el premio desde que comenzó a entregarse en 1997, luego de que en 2009 fue distinguido el presidente de Bolivia, Evo Morales.