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lunes, 6 de abril de 2020

CONTESTANDO A UN AMIGO “PROGRESISTA”


Mario J. Viera




Mi estimado amigo de profundas convicciones “progresistas”, recién colocó en su página de Facebook un artículo de su Blog personal titulado “Así Manipularon las Primarias contra Bernie Sanders en el Comité Nacional Demócrata”.

En el artículo de marras, mi progresista amigo afirma: “Este artículo es una adaptación del original que publicara Kevin Gosztola a finales de enero para The Greyzone. Aunque hace dos meses no tuvo suficiente cobertura, hoy está volando por las redes y lo estamos publicando aquí para que todos vean que la jerarquía del Partido Demócrata nada tiene que ver con los trabajadores de este país, sino con la oligarquía, cuyo candidato preferido es, por supuesto, el que le aseguró a Wall Street que no tendrían que temer cambios “sustanciales” con él: Joe Biden”.

Aunque yo le repliqué en su página ─ debo pedir disculpas por ello ─, creo, no obstante, que debo reproducir lo que le comenté y ampliar los comentarios que al respecto hice.

El tal Kevin Gosztola en el artículo que inspirara al de mi amigo, fiel seguidor de Bernie Sanders, lanza sus primeros proyectiles contra el presidente del DNC Tom Pérez: “Con el senador Bernie Sanders subiendo en las encuestas, el presidente del DNC Tom Pérez ha presentado un elenco caricaturescamente neoliberal de hackers de política exterior y cabilderos corporativos para sabotear su nominación”, y agrega, en un tono que nos hace recordar el escaso lenguaje de la izquierda bananera de la América Latina: “Al igual que lo hizo en 2016, el DNC parece decidido a sabotear una nominación de Sanders, imponiendo una colección de hackers neoliberales e imperialistas en el comité de la convención para contener una rebelión popular contra las políticas de guerra sin fin y libre comercio corporativo que han presidido personalmente”. Es clara la intención. para estos denominados “progresistas” el enemigo principal ya no es el Partido Republicano, sino el mismísimo Partido Demócrata que ha sido penetrado por las ambiciones de los Socialistas Democráticos de Estados Unidos.

Mi comentario fue el siguiente:

En fin de cuentas, Sanders, en realidad, no es un candidato del Partido Demócrata; él es el candidato de esa organización, que no cuenta con mucha representatividad, pero aspira a convertirse en partido político independiente, la DSA, US Democratics Socialists o "Socialistas Democráticos de Estados Unidos". Esta organización no tiene similitud alguna con la socialdemocracia, es más de izquierda que la socialdemocracia. Está siguiendo la misma técnica electoral de Podemos de España, inserta miembros suyos dentro del Partido Demócrata para tratar de conseguir asientos congresionales y, si fuera posible, ganar la Casa Blanca ─ algo muy poco probable ─ para luego, separarse del Partido Demócrata y declararse como Partido Socialista Democrático. El gran error del Comité Nacional Demócrata es el haber permitido que alguien pueda aspirar por el Partido Demócrata a un cargo de elección popular sin una verdadera afiliación demócrata; si ahora supuestamente mueve sus fichas a favor de Joe Biden será un intento de última hora para reparar el error de inicio. No obstante, la última palabra en toda esta problemática la tienen los electores del Partido Demócrata. El reto está planteado: o se nomina un candidato demócrata o se elige a un falso candidato demócrata; si se opta por el Partido Demócrata o por el futuro Partido Socialistas Democráticos.

Las propuestas de Sanders son de puro corte populista, nada más y es precisamente Sanders el que Donald Trump quisiera tener como oponente, no Biden. Sanders es ─ si llegara resultar el nominado ─ la mejor opción para una reelección de Trump. No podemos engañarnos. Sanders no es la opción progresista, es el desastre.

Y debo señalar una nota importante: ¿Quién es Kevin Gosztola? Manager editor de la página electrónica Shadowproof.com y colaborador habitual de The Grayzone; es, por otra parte, un ferviente defensor de individuos como Julian Assange, el autor de los famosos Wikileaks. Y pregunto: ¿Qué confianza puede inspirar una persona que defiende a Assange? ¡NINGUNA! Pero hablemos de The Grayzone. Una muy interesante publicación electrónica que también se edita en español ¿Y saben ustedes que esta página es favorable a la dictadura nicaragüense de Daniel Ortega? Si no lo creen aquí les dejo un link para que lean uno de los maravillosos artículos que aparecen en The Grayzone: https://thegrayzone.com/.../eeuu-oea-liberar-presos.../...

Pero ahí no se queda todo, el tal Gosztola no critica con igual fervor a la dictadura neo chavista de Nicolás Maduro, aunque sí se refiere con cierto desprecio sobre la oposición venezolana y, en primer lugar, sobre Juan Guaidó. Pero él quiere presentarse como un periodista objetivo, como “objetivo” es Assange.

Una muestra del “periodismo objetivo” de Kevin Gosztola es este párrafo de uno de sus artículos sobre el intento de la oposición venezolana de tomar la base militar de la Carlota en abril del pasado año:

Al frente de Guaidó, quien se proclamó presidente en enero, estaba Leopoldo López, su mentor personal. Aparentemente, las fuerzas de seguridad liberaron a López del arresto domiciliario. Fue arrestado bajo cargos de incendio, incitación pública y conspiración (y agrego yo, tal como lo denominó Tele Sur) que se derivó de su participación en la violencia durante un intento de golpe de estado en 2014”. Obsérvese, es la misma expresión de Nicolás Maduro ¡Golpe de Estado! El supuesto golpe de estado del 2014, al que se refiere Gosztola, fueron las protestas populares iniciadas en febrero de ese año contra el gobierno de Nicolás Maduro, a las que el régimen madurista denominara, al igual que Gosztola, como “protestas golpistas de 2014”.

Pero Gosztola, no se conforma con esa “información” y agrega: “El renovado llamado a la rebelión llevó a un grupo de activistas de la oposición a asaltar las puertas de la base militar de La Carlota en Caracas. Según los informes, lanzaron cócteles Molotov y piedras, pero no pudieron apoderarse de la base. Las fuerzas de seguridad venezolanas respondieron con tanques para dispersar a la oposición, y las imágenes fueron transmitidas en CNN como video "gráfico" que mostraban la brutalidad del gobierno de Maduro. Pero el clip muy corto no mostró lo que llevó a los tanques a ser desplegados en primer lugar”.

Se trata de credibilidad y con los elementos apuntados, el Sr. Kevin Gosztola, no es una fuente informativa creíble; como tampoco es confiable la página The Grayzone, Si este individuo es en quien se ha de creer, pues mal andamos. Vuelvo a decir: ¡No se dejen engañar, infórmense, investiguen y analicen! El Sanderismo es una corriente antagónica al Partido Demócrata.

LA VERDAD TRAS LA CAMPAÑA DE BERNIE SANDERS


Mario J. Viera



En Estados Unidos va tomando fuerza una organización de extrema izquierda, muy cercana a las posiciones de los partidos comunistas, aunque no propiamente de filiación comunista en su totalidad. Una organización de carácter populista con ansias de convertirse en una fuerza política independiente y representación dentro del Congreso, se trata de la social oportunista Socialistas Democráticos de Estados Unidos (DSA, por sus siglas en inglés). No se trata de una organización semejante a la de los partidos de la socialdemocracia, no lo es.

La DSA está organizada bajo la dirección de un Comité Político Nacional (CNP) que tal como lo identifica la página oficial de DSA, es un órgano integrado por dieciséis personas que funciona como su junta directiva. (https://www.dsausa.org/about-us/structure/)

Tiene, además una sección juvenil, los Jóvenes Socialistas Democráticos de América (YDSA) reclutados entre estudiantes de colleges y de high schools. La YDSA es miembro de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas, afiliada a la Internacional Socialista. Existe en esto una gran paradoja, ese movimiento juvenil de “socialistas democráticos” son estudiantes, posiblemente de familias de trabajadores y de clase media, pero ninguno es trabajador u obrero.

Esta organización de ultraizquierda ha penetrado al Partido Demócrata, al que denomina partido neo liberal para hace avanzar su agenda política. En su Convención Nacional de agosto de 2018, aprobó una resolución de prioridades que establecía el trabajo electoral como uno de sus principales focos de acción, conjuntamente con el Medicare for All y la Labor Solidarity.

“En agosto, la Convención Nacional de la DSA aprobó una resolución de prioridades que establecía el trabajo electoral como uno de los tres principales focos de nuestra organización (junto con Medicare para Todos y Solidaridad Laboral). El segmento electoral de esa resolución dice: “Y considerando que el trabajo electoral local, particularmente a favor de candidatos socialistas democráticos, como también a progresistas anticorporativos, pueden derrotar a la derecha y retar a candidatos del establishment neoliberal del Partido Demócrata” (https://electoral.dsausa.org/national-electoral-strategy/) En este sentido, se dice en el capítulo dedicado al trabajo electoral de los socialistas democráticos de Estados Unidos (DSA), que aunque se priorice el trabajo del movimiento social y la educación socialista ─ es decir indoctrinamiento ─ se reconoce “que quien ostente el poder legislativo afecta las posibilidades de un cambio social democrático”; entonces según el DSA se requiere hacer esfuerzos para “desarrollar y postular candidatos viables abiertamente socialistas para el cargo (ya sea en primarias demócratas o como independientes)”.

Todo un plan conspirativo usando al Partido Demócrata como trampolín para alcanzar el objetivo final del DSA “de construir una formación política socialista masiva en los Estados Unidos”, dicho con otras palabras, construir un nuevo partido socialista, como un tercer partido frente al Partido Republicano y al Partido Demócrata; pero, para alcanzar ese objetivo, “es esencial que la DSA Nacional priorice el cultivo y el apoyo a los candidatos socialistas que responderán a la agenda política de DSA y que puedan servir de base para una actividad electoral socialista independiente cada vez más asertiva y generalizada en los próximos años. Este trabajo será fundamental para el desarrollo de una alternativa genuina a la política neoliberal de tercera vía del establishment corporativo dentro del Partido Demócrata”. Véase los ataques que se hacen contra el partido que pretenden utilizar como plataforma para su asalto al poder: “política neoliberal”, “establishment corporativo”; es decir que para los patrocinadores de Bernie Sanders, el Partido Demócrata es un partido de derecha; es más, un partido de carácter fascista dado que el fascismo fue el creador del corporativismo político.

Y se pregunta la DSA: “¿Por qué una organización socialista debería dedicarse al trabajo electoral?” Y se responde a sí misma: “La pregunta es antigua, pero la campaña de Bernie Sanders la ha aportado con una nueva vida. Hoy en día, las mayorías socialistas siguen en un horizonte lejano, pero como Sanders y otros han demostrado, el trabajo electoral puede hacer enormes contribuciones al avance de la política socialista y la construcción de una coalición mayoritaria de izquierda”; aunque propiamente debiera haber dicho “una coalición de ultraizquierda”. Sí DSA, se organiza, se mueve y, en su campaña propagandista, como ellos aconseja, emplean el Modelo Canvas que en 2011 desarrollaron Alexander Osterwalder e Yves Pigneur en el libro “Generación de Modelos de Negocio”. El Modelo Canvas es una herramienta para definir y crear modelos de negocio innovadores que simplifica 4 grandes áreas: clientes, oferta, infraestructura y viabilidad económica. De este modo, el establishment de los socialistas democráticos, considera que el modelo Canvas es el factor más importante para promover al candidato preferido de la lista de candidatos de una campaña. El modelo Canvas es un intento de profesionalizar el trabajo propagandismo de la DSA para actuar sobre los electores.

¿Y qué pinta Bernie Sanders en todo este entramado político? Para los socialistas democráticos de Estados Unidos, Sanders es la pieza clave de la conspiración; el topo ideal dentro del Partido Demócrata para que la organización que le apoya se convierta en un partido político viable. Él es la base sobre la cual el DSA intenta construir un movimiento de masas, una revolución política que estremezca a toda la nación. “’Socialistas demócratas por Bernie’ es una campaña nacional de los Socialistas Demócratas de América (DSA) [...] para reunir al ‘nosotros’ que pondrá a Bernie en la Casa Blanca, y luego pasar a crear la presión política de base necesaria...”

Que nadie se engañe, Bernie Sanders no es, en realidad un candidato del Partido Demócrata aspirando a ser el nominado de este partido. ¡Sanders es el candidato de la DSA! No representa la unidad dentro del Partido Demócrata; ni él ni ninguno de sus seguidores. Frente a Joe Biden, al que la DSA califica como “candidato de establishment neo liberal del Partido Demócrata”, Bernie Sanders es el obstinado factor divisivo. Sus posibilidades para detener el avance electoral de Biden, son mínimas, pero él se mantiene en la campaña, para luego poder atacar al Comité Nacional Demócrata (DNC) y a todo el “establishment” del Partido Demócrata y acusarle de parcialidad, y promover la respuesta de todo el zoológico de socialistas democráticos negándose a darle el voto a Biden frente a Trump. Su campaña es divisiva creando una división artificial dentro del Partido Demócrata en “moderados”, aquellos que no le apoyan, y “progresistas”, aquellos que son sus partidarios, a imagen y semejanza de lo que ocurriera en el Segundo Congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia de 1903 cuando ese partido se dividió en bolcheviques y mencheviques, estos últimos calificados por Lenin como “moderados” y “oportunistas”.

Bernie Sanders es una total mentira, no es demócrata, no es miembro del Partido Progresista de Vermont ─ que fue el que le diera su primera victoria política en ese estado ─, ni independiente, es un miembro, aunque no nominal, de la US Democratic Socialists (DSA), una organización que aspira a convertirse en un nuevo partido con presencia congresional y, si es posible, ganar la Casa Blanca con un candidato suyo, uno que no sea un supuesto candidato “moderado” del “neo liberal establishment del Partido Demócrata”. La propuesta de socialismo democrático que ha planteado Sanders solo se basa en controversiales supuestos teóricos, no existe ningún modelo de socialismo democrático en la práctica. En los países escandinavos, Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia, es falso que sean de carácter socialista. Solo dos de esos Estados son republicanos, el resto son monarquías constitucionales; en estos países funciona ampliamente la economía de mercado junto a un sistema de seguridad social o estado de bienestar, que les ha funcionado adecuadamente, mediante elevados niveles de gasto público y altas cargas tributarias a expensas de la población. Los suecos, por ejemplo, pagan en promedio un impuesto sobre la renta del 50%; los noruegos, un promedio del 40,2%; y los daneses pagan como impuesto sobre la renta un promedio de 48.2%.

Existe otra manera de organización de la vida económica y social, muy diferente al modelo propuesto por Bernie Sanders y muy cercano al modelo escandinavo: El Estado Social de Derecho, que es, según una de sus definiciones más conocidas, “la adaptación del concepto de estado liberal de derecho al encuadre actual del neocapitalismo. Por tanto, se trata de una concepción del Estado que, sin alterar el modo de producción capitalista, tiende a hacer innecesaria la alternativa socialista mediante la asunción de algunos de sus elementos más caracterizadores, como la planificación e intervención. Es el resultado de armonizar la política capitalista y la del bienestar social”. Un ejemplo de esto es España que, en el artículo primero y párrafo 1 de su Constitución, establece: “España se constituye en un estado social y democrático de derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político”. Y, en su artículo 131 se refiere a la planificación de la economía, según los siguientes postulados:

Artículo 131.
1. El Estado, mediante ley, podrá planificar la actividad económica general para atender a las necesidades colectivas, equilibrar y armonizar el desarrollo regional y sectorial y estimular el crecimiento de la renta y de la riqueza y su más justa distribución.

2. El Gobierno elaborará los proyectos de planificación, de acuerdo con las previsiones que le sean suministradas por las Comunidades Autónomas y el asesoramiento y colaboración de los sindicatos y otras organizaciones profesionales, empresariales y económicas. A tal fin se constituirá un Consejo, cuya composición y funciones se desarrollarán por ley”.

Ahora bien, preguntémonos: ¿Es realmente progresista el programa de Bernie Sanders? Acojamos la definición de la Real Academia Española. Progreso, es la acción de ir hacia adelante o avance, adelanto, perfeccionamiento; en tanto que progresar significa, avanzar, mejorar, hacer adelantos en determinada materia. Por tanto, progresista será todo aquel partidario de avanzar, de perfeccionar de hacer adelantos en determinada materia. Progresismo no es soñar con un mundo mejor que el que conocemos, sino actuar sobre la posibilidad real del avance, del adelanto, del perfeccionamiento de lo que ya funciona. Lo contrario a esto en un líder es, sino populismo, pura demagogia. Para avanzar, lo primero es conocer los obstáculos presentes y lo que es efectivo para sortearles. El progreso, desde el punto de vista social, no es quemar etapas; cada adelanto lleva sus etapas; es hacer lo que en cada momento se requiera para ir consolidando posiciones.

La actual pandemia del Covid-19 nos puede servir de ejemplo; ¿acaso no quisiéramos eliminarla ya, definitivamente, ahora mismo? ¡Sí, pero no es posible! Primero, después de identificado el germen letal, hay que equipar debidamente a los hospitales; luego aislar a los infestados, y comenzar a buscar los medicamentos que puedan aminorar los efectos de esa virosis. No se trata de decir: ¡Esta es la medicina, la que eliminará al virus! No, hay que estar seguros de que la medicina que se propone es la correcta, que no tendrá efectos secundarios aún más nocivos que el propio virus. La pandemia no la detendrán los mejores chamanes, sino los profesionales de la medicina que tienen los conocimientos y, sobre todo, que cuentan con la experiencia, poniendo en práctica lo que otros ya han probado como errores o como aciertos. Encontrar la vacuna que erradique definitivamente la expansión del virus, requiere etapas; primero conocer la secuencia viral del virus y probar dando pasos adelante los modelos de vacuna. Queremos eliminar el coronavirus, pero solo lo lograremos avanzando paso a paso, sin precipitaciones. Así también se curan las enfermedades sociales.

Ninguna “revolución política de masas” ha sido verdaderamente progresista. Las masas siempre han sido manipuladas; el individuo integrado en la masa pierde su propia identidad, y en la masa, lo irreal se toma como real. Las masas son irracionales y destructivas. Ejemplos se tuvo en la Italia del fascismo; en Alemania del nazismo; y en Cuba con el fidelismo. Las masas como los rebaños de ganado necesitan un líder supremo, inalcanzable, que les guíen y animen. Las masas no piensan, repiten lo que los líderes piensan por ellas. Sin embargo, las masas para que puedan actuar requieren abrazar colectivamente una ideología ya sea marxista, fascista, nacional socialista o hacer a Estados Unidos Grande de Nuevo o hacer Estados Unidos Socialista con Medicare para todos y enseñanza gratuita general hasta el nivel universitario; sí para las masas, lo irreal siempre parece real.