martes, 12 de noviembre de 2019

Derrocado Evo Morales... ¿Después qué...?


Mario J. Viera


La noticia, impactante, Evo Morales, tras 14 años de continuada presidencia de Bolivia, renuncia bajo fuerte presión social. Un movimiento de protestas, al mismo estilo de las que, en el pasado, él había impulsado lo arroja del poder. Júbilo ha provocado la noticia de la caída de Evo Morales y ¿qué otra cosa podía generar el inesperado cambio que se ha producido dentro de la escena política boliviana? La democracia estaba siendo burlada, el poder inclinado a favor de dictaduras como la del régimen del Partido Comunista de Cuba, de la dictadura sangrienta de Daniel Ortega en Nicaragua y del desmoralizado régimen madurista en Venezuela. El hecho tiene implicaciones para toda la América hispana.



En Ecuador Rafael Correa, antes, había entregado el poder, por medio de elecciones, a quien consideraba su delfín fiel. Lenin Moreno Garcés; pero Moreno Garcés no resultó ser como Correa esperaba. Pronto descubriría que, el sucesor, sería todo menos un sometido a la línea del correísmo; que actuaría con independencia, para desarmar paso a paso todo el legado autoritario de la era de Socialismo del Siglo XXI y del mismo Rafael Correa. En Honduras, hay que recordar la crisis que, las intenciones continuistas y reeleccionistas del presidente Manuel Zelaya, apoyado fuertemente por Hugo Chávez y el gobierno castrista, se produjo entre el Ejecutivo, el Congreso Nacional, el Tribunal Supremo Electoral y la Corte Suprema de Justicia hondureños, y que trajera como consecuencia, la destitución y expatriación de Zelaya por efectivos del ejército nacional. Primer fracaso del expansionismo del Socialismo del Siglo XXI.



Luego vendrían las protestas populares en Venezuela en contra de Nicolás Maduro y el surgimiento de un movimiento opositor de resistencia cívica, cuya cabeza es Juan Guaidó y su auto proclamación como “Presidente encargado”, que generó una esperanza de renovación, contando con el apoyo del gobierno de Donald Trump y otros gobiernos latinoamericanos dentro de la Coalición de Quito, entre los que se destacaban el presidente de Colombia, Iván Duque Márquez y el presidente de Brasil, Jair Messias Bolsonaro, y que se disolvió en medio de las contradicciones presentes entre los diferentes partidos de oposición. Nicaragua estremeció al mundo con los reclamos de los estudiantes universitarios, la iglesia católica y población en general, en contra de la dictadura Ortega-Murillo, y la respuesta agresiva del régimen, provocando hasta 300 asesinados por los órganos represivos.



Parecía que en Bolivia todo transcurriría sin sobresaltos, alguna que otra protesta, alguna que otra declaración de la oposición en contra de las pretensiones reeleccionistas de Evo Morales incluso en contra de los postulados de la Constitución y del referendo que se opuso a la tal pretensión. Todo parecía lo habitual, la economía crecía en un promedio de 4,6 por ciento anual y la pobreza se había reducido en un gran porcentaje (disminuyó de 36,7 % a 16,8 % entre 2005 y 2015), si hasta el Banco Mundial y el FMI elogiaron la gestión económica del gobierno de Evo; parecía que el socialismo, de Evo y de su partido MAS, funcionaba. No obstante, Radio Francia Internacional citó en su edición del 20 de mayo de 2015 lo dicho por el economista Carlos Torranzo, considerando que el anticapitalismo del MAS era un engaño: "Es un capitalismo de estado, con economía mixta y gran presencia de la empresa privada”, citaba RFI también al intelectual de la izquierda indigenista, Eduardo Prada, que calificó al gobierno de Evo como “el mejor gobierno neoliberal, que ha cumplido de manera consecuente con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial". ¡No todo es la economía, idiota! El sesgo totalitario que emprendía el gobierno de Evo, comenzó a minar sus éxitos en la economía, casi inadvertidamente para muchos observadores y analistas, el suelo ardía bajo los pies de Evo. 


La base indigenista de Evo comenzó a resquebrajarse desde el 2011, cuando intentó construir una gran carretera de 300 km, con fondos del gobierno de Brasil, que atravesaba el territorio indígena y las áreas protegidas del Parque Nacional Isiboro Sécure o TIPNIS, extensa zona de importancia ecológica de la Amazonia boliviana (Ver De indígenas a colonizadores: https://phantom-elfantasma.blogspot.com/2011/09/de-indigenas-colonizadores.html). Se había iniciado una confrontación entre los pueblos naturales y el gobierno de Morales. Los indígenas iniciaron una marcha de protesta para llegar a La Paz, cuando a unos 330 km al noreste de La Paz fueron bloqueados por grupos de campesinos pro Morales y alrededor de 450 policías, mientras que decenas de indígenas aymaras (la misma etnia de Evo Morales), quechuas y guaraníes se solidarizaron con los procedentes del TIPNIS. El 24 de agosto de 2018, la Agencia británica Reuters, reportó que dos importantes grupos de defensa de los derechos indígenas, la Cidob (Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia) y el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ), abandonaron el pacto de unidad con el gobierno boliviano. De este modo comenzó a agudizarse una crisis que más que política (la oposición antievista, estaba muy desorganizada) era de carácter social. De acuerdo con el New York Times, en octubre de 2018, un sindicato de cocaleros de la región de las Yungas, zona situada al noreste de la ciudad de La Paz, había expresado su respaldo al expresidente Carlos Mesa. Los cocaleros fueron el principal apoyo inicial de Evo Morales, pero este se fragmentó desde que Morales aprobó en el 2007 la Ley de la Coca en favor de la región del Chapare, su bastión político. Desde el 3 de septiembre del pasado año, los cocaleros de las Yungas habían marchado sobre las calles de La Paz exigiendo la renuncia del mandatario y la revocación de la Ley de la Coca, y la suspensión de la erradicación de la coca que se llevaba a cabo en su región.



En contrario con lo postulado en el artículo 168 de la misma Constitución que Evo Morales había animado, que prohibía más de una reelección para la presidencia, Evo decidió postularse para una tercera reelección; el poder ciega y el mesianismo descontrola. Hubo protestas, y las protestas más fuertes se levantaron entre los pueblos indígenas, la base electoral que le había sido fiel. ¿La solución? Convocar a un referendo solicitando la modificación de ese artículo 168. ¿El resultado? El 51,3% de los votantes optó por el NO. Pero, para algo le servirían la mayoría de los magistrados que le eran afines en el Tribunal Constitucional de Bolivia; y ese Tribunal abolió el discutido artículo 168.



Llegó el 20 de octubre. Evo se enfrentaba en los comicios a tres candidatos, Carlos Mesa por la Comunidad Ciudadana, coalición integrada por los partidos Frente Revolucionario de Izquierda y Soberanía y Voluntad; Chi Hyun Chung del Partido Demócrata Cristiano; y Óscar Ortiz Antelo por el Movimiento Demócrata Social. Las encuestas favorecían claramente al candidato de centro izquierda Carlos Mesa. El escrutinio del 83% de las actas verificadas por el Tribunal Electoral le confería a Morales una ligera ventaja sobre Carlos Mesa. Pero Evo Morales no podía confiarse a una segunda vuelta. Se requería que, para ganar las elecciones en la primera vuelta, un candidato debía superar el 40% y sacar al menos un 10% de ventaja al segundo. Cuando, 24 horas después el escrutinio del 95% de las actas, según el Tribunal Electoral, Evo Morales obtenía un sospechoso 46,86% de votos contra el 36,72% obtenido por Carlos Mesa. Morales, supuestamente superaba a Mesa en un10.14%. Sin más espera Evo Morales se declaró como el vencedor. Pero el fraude era evidente. Comienzan las protestas. Mesa denunció como “fraude escandaloso” los resultados electorales, declarando: “Confiamos que la ciudadanía no va a aceptar este resultado tergiversado y amañado".



Ante el enrarecimiento político que habían provocado las conclusiones del Tribunal Supremo Electoral. Evo aceptó que la OEA realizara una auditoría y que aceptaría las conclusiones a las que esta arribara. El 10 de noviembre la OEA emite sus conclusiones y recomienda la anulación de las elecciones del 20 de octubre y hacer un nuevo proceso electoral. Pero las protestas continúan y se producen violentos enfrentamientos entre los opositores y los seguidores de Evo Morales. El día anterior, las Fuerzas Armadas de Bolivia declararon que no se enfrentarían contra el pueblo. En un comunicado que lee el comandante general, Williams Kaliman, se declara: “Ratificamos que nunca nos enfrentaremos con el pueblo a quien nos debemos y siempre velaremos por la paz [...] Los actuales problemas generados en el ámbito político deben ser solucionados en el ámbito de los más altos intereses de la patria antes de llegar momentos irreversibles”. Hasta ese momento una posición digna de las Fuerzas Armadas.



El día 8 se había producido amotinamientos dentro de las fuerzas policiales, en Cochabamba, Sucre, Santa Cruz y La Paz. La cronista Susana Seleme Antelo se refiere a esta situación: “Los amotinamientos de las Comandos de las Policías de Cochabamba, Santa Cruz, Sucre, de todos los departamentos y otras poblaciones menores, salvo La Paz, contra del régimen, al lado de las movilizaciones civiles, habla de un proceso insurreccional que nadie previó. ¿Cuáles las razones de los amotinamientos de la policía?  Reclama igualdad de tratamiento como el que reciben las Fuerzas Armadas, que hasta ahora no ha ejercido su función del monopolio del uso de la fuerza. No quieren reprimir. Tienen motivos pues en 2003 reprimieron otra sublevación popular, y cinco altos mandos militares purgan cárcel de entre 9 y 12 años, tras un juicio por genocidio”.



De inmediato Carlos Mesa se pronunció con el reclamo de la renuncia de Evo Morales a la presidencia “Creemos que esta es una decisión que debe tomar el presidente Morales, si le queda un ápice de patriotismo debería dar un paso al costado",



Luego de las declaraciones de la OEA, de los motines y de la declaración de las Fuerzas Armadas de no participar en represalias contra la población, Evo Morales intenta un movimiento diversionista, declara que se convocará a nuevas elecciones y la total renovación de los miembros del Tribunal Supremo Electoral y dice, como si estuviera concediendo una solución de paz: “He renunciado al triunfo que he ganado. Toca ir a las nuevas elecciones”. Ese mismo día la posición de las Fuerzas Armadas se hacía más radical, exigiendo la renuncia a la presidencia de Evo Morales. El general Williams Kaliman, en un nuevo comunicado declaró: “Después de analizar la situación conflictiva interna, sugerimos al presidente del Estado que renuncie a su mandato presidencial, permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad por el bien de nuestra Bolivia”. A buen entendedor... ¡Salud!



Ya Evo Morales no pudo aguantar más: “Es mi obligación como presidente indígena y de todos los bolivianos asegurar la paz social. Renuncio para que Mesa y Camacho no sigan maltratando a los familiares de nuestros compañeros, no sigan atacando a los ministros y diputados, para que dejen de maltratar a los más humildes. La lucha no termina aquí. Los humildes, los patriotas, vamos a continuar luchando por la igualdad y la paz. Espero que hayan entendido mi mensaje; Mesa y Camacho, no perjudiquen a los pobres, no le hagan daño al pueblo. Queremos que vuelva la paz social. Grupos oligárquicos conspiraron contra la democracia. Fue un golpe de Estado cívico y policial. Duele mucho lo que ha pasado”. Al mismo tiempo el vicepresidente Álvaro García Linera, y los presidentes del Senado, Adriana Salvatierra, y de la Cámara de Diputados, Víctor Borda, presentaron también su renuncia.



Técnicamente se trata de un golpe de estado, desde el momento que, el jefe del ejército general Williams Kaliman Romero, le exige a Evo Morales que renuncie al cargo de Presidente. El ejército podía haber optado por la no represión al pueblo. igual que la policía. Con eso bastaba. Podemos sentirnos contentos, alegres y entusiasmados con el derrocamiento de Evo Morales, pero no podemos perder de vista la objetividad.  Por otra parte, no se trata de las tipicidades de un golpe de estado clásico. El Gobierno de Bolivia ha quedado acéfalo ante la renuncia de todos los que forman la cadena de sucesión presidencial, y en su lugar no se ha instalado un gobierno de corte militar o del tipo cívico-militar. Con el propósito de llenar este vacío, la senadora opositora Jeanine Añez Chávez como segunda vice presidenta del Senado se propuso para ocupar la silla vacía por los 90 días que la Constitución da para realizar nuevas elecciones: “Ocupo la segunda vicepresidencia y en el orden constitucional me correspondería asumir este reto con el único objetivo de llamar a nuevas elecciones", afirmó Añez, entrevistada por la televisora privada Unitel. "Creo que los bolivianos no merecemos esto. Le debemos certidumbre a la gente. Por lo tanto, si hay acompañamiento de las organizaciones civiles, yo voy a asumir, pero si se decide otra vía u otro camino también lo voy a aceptar". Cuando se le preguntó si estaba preparada para asumir el reto, Añez respondió: "Que quede bien claro de que esto es solamente una transición. Es solamente para llamar a elecciones y que sean transparentes, como todo el pueblo lo quiere. No queremos fraudes electorales, no queremos incertidumbre". "Todos tenemos que acompañar este proceso, esa es la salida constitucional la forma de pacificar al país (...) es urgente. Es lo que demanda la población y así lo tenemos que cumplir (...) las cosas se tienen que hacer rápidamente", manifestó.   



Además, aclaro, el que el ejército se haya implicado en la renuncia, prácticamente obligatoria de Evo Morales, no significa que la democracia haya muerto en Bolivia. Ahora es un emprendimiento de la democracia en Bolivia, pero manteniéndonos en la observación, porque entre los opositores a Evo Morales, hay de todo como en la viña del Señor. Es que como se dice que, en río revuelto, ganancia de pescadores, ya están varilla en manos algunos pescadores esperando su momento para agarrar el pez.



Ahí está la figura del expresidente y actual candidato presidencial Carlos Mesa, al que algunos lo ven con tendencias hacia el neoliberalismo y otros lo consideran como un tipo de “evismo moderado”. En el 2003, Mesa que ocupaba la vicepresidencia durante el fallido gobierno de Gonzalo Sánchez de Losada, había roto políticamente con este después del operativo policíaco y militar denominado el convoy de la muerte, que provocó la muerte de varias personas muertas y heridas, pero mantuvo su decisión de continuar como vicepresidente. Tras la renuncia del presidente en medio de grandes convulsiones sociales, Mesa ocupó la presidencia teniendo que enfrentar la fiera oposición de Evo Morales, para la formación de su gabinete, Mesa explicó: “Escogí además a profesionales, políticos y técnicos cuyas características básicas fueran idoneidad y honestidad, que expresaran pluralidad desde el punto de vista de sus ideas, pero con un compromiso con la necesidad de un cambio esencial que el país necesitaba tras el agotamiento de una de las vertientes del modelo democrático iniciado en 1982”.



En el 2005 tiene que renunciar al cargo tras los constantes ataques de Evo Morales y  la falta de apoyo que recibió de los diputados del partido de Sánchez Losada, que le veían como traidor. “Fue por mi decisión ─ expuso ─ de no ejercer represión en ningún contexto que decidí renunciar al mando de la nación”. La elección de Mesa para una futura presidencia sería algo que beneficiaría a una transición democrática en Bolivia. La mejor opción, a mi criterio.



Pero hay otros que en, medio de las últimas confrontaciones, han ocupado una posición de liderazgo. El más destacado, Luis Fernando Camacho, un político que dice no hacer política, y no le falta razón, es el representante de la ultraderecha clericalista y de la antipolítica; un hombre que, ante el vacío de poderes que hoy se vive en Bolivia, exige la conformación de una “junta de gobierno” con el alto mando militar y policial. Ya se le conoce, no solo con el apelativo de “Macho Camacho”, sino también como el Bolsonaro boliviano que reclama: “La Biblia volverá al Palacio de Gobierno". Populista y carismático, que les pide a las multitudes elevar una oración al “todopoderoso”. De acuerdo con la opinión de la periodista Mariela Franzosi, “En línea con otros representantes de la nueva derecha regional, como el presidente brasileño Jair Bolsonaro, Camacho maneja un discurso con muy fuerte anclaje religioso [...] un discurso que, aunque intenta asociarlo con 'la paz y unidad del pueblo boliviano', termina cargado de racismo, odio de clase y provocación”. BBC Mundo reportó que “en su última aparición en su ciudad (Santa Cruz), en uno de los varios cabildos contra Evo Morales que se organizaron, Camacho irrumpió en escena acompañado de una imagen de la Virgen María y con una cruz como telón de fondo”.



Otro personaje a ser considerado es el presidente del Comité Cívico de Potosí, muy cercano a las posiciones de Camejo y sobre todo manteniendo una retórica antipolítica via libre para la entrada al populismo.



El gobierno del siempre complaciente con las dictaduras de ultraizquierda Andrés López Obrador, concedió el asilo político a Evo Morales, sin antes este haberlo solicitado, y ya, Morales se encuentra en México llevado hasta allí en un avión de las fuerzas armadas de México. Pero todavía el conflicto boliviano no se ha resulto. La solución deberá encauzarse por medios políticos y ajustados a la Constitución, de lo contrario la anarquía prevalecerá o se abrirá paso al establecimiento de un nuevo gobierno dictatorial.



Algo que como conclusión debo agregar es que, la inteligencia del Partido Comunista de Cuba, no llegó a penetrar todas las instancias de las esferas militares de Bolivia como ha sido evidente en Venezuela, lo que permitió que el alto mando militar se pusiera del lado de la oposición y hasta reclamara la renuncia de todo el ejecutivo evista.

viernes, 8 de noviembre de 2019

Fragmentos de la carta pública firmada por Martha Beatriz Ferrer Cantillo y Ana Belkis Ferrer García, hermana e hija de José Daniel Ferrer, a Miguel Díaz-Canel y Raúl Castro





Sabemos que ustedes también tienen familias, esposa, hijos y hermanos. Imaginamos conocen las emociones que evocan los seres queridos, por muy distintos que sean o piensen respecto a nosotras, esas emociones trascienden al poder, la política, o hasta incluso la moral.

Nuestro padre y hermano dedica su vida a que el mundo sea más justo, más humano, sin embargo. le llaman “mercenario”, por su lucha incansable en defensa de los Derechos Humanos, por su valor, por su ardua labor y entrega, por haber creado la UNPACU [...] Si sus cuerpos de las fuerzas de seguridad del Estado no actuaran en contra de todo aquel que piensa distinto, nuestro padre y hermano no tendría que dedicar miles de horas a defender y denunciar tantos horribles casos de injusticia y vileza social.

[...] Ustedes están asentados sobre un sistema que no deja que las ideas de otros se valoren y puedan captar adhesiones, ganar espacio y dejar que el pueblo decida su camino. Bajo ustedes tienen hordas de personas adiestradas para hacer el mal, y así las elijen, viles y débiles de moral. Cuanto más crueles y perversos son, más suben en la cadena de mando. Las atrocidades que se cometen y los damnificados emocionales, físicos o mentales, y el dolor que estas atrocidades dejan a su paso entre millones de cubanos es un espectáculo dantesco. Han creado ustedes un nuevo hombre, el cubano mutilado, cercenado de su más preciado don, la ilusión ante el cambio, el progreso y la libertad personal y colectiva. José Daniel sabe y ustedes también, que con ese “nuevo hombre” el país jamás podrá ser próspero.

[...] Nuestro padre y hermano, y todos los cubanos, quieren libertad, prosperidad, que las mejores ideas vean la luz, que los emprendedores emprendan, que los artistas denuncien, canten las bellezas, y también las miserias, que las familias se reúnan todas juntas por Navidad, que no haya discriminación racial, social, por motivos de sexo, religión o de otra índole. Que se hable alto, sin miedo, ya sea de fútbol, de música, de política o de ideales. Que se opine diferente, que no se tenga miedo de escuchar cualquier idea, que los políticos opinen, discutan, promulguen diferentes soluciones, y que sea el pueblo el que, escuchando libremente a todos por igual en los medios de comunicación de todos, diferentes, diversos, elija su destino por diferente que pueda ser.

En muchos países del mundo se vive así, la gente no tiene miedo, no viven con un nudo en el pecho cada día. Progresan, sus ciudadanos prosperan, sus nuevas generaciones tienen ilusión, y ninguno quiere escapar de esos países. Ocurre al revés, y todos los ciudadanos de países como el nuestro, donde aspiran a llegar es al de ellos. Y cuando los nuestros llegan allá y pasa el tiempo, se dan cuenta de dónde vivieron, y miran atrás y ven el atraso, la falta de libertades, la represión, la autocensura en la que uno cae dentro de la isla, el miedo individual y colectivo, les entran ganas de llorar por cómo se vive y cómo ellos vivían en Cuba. La misma pena que nuestro padre y hermano siente y siempre ha sentido sin necesidad de salir a ver lo que afuera se vive.

[...] No hay prosperidad sin libertad. Nuestro padre y hermano lo sabe. Y ustedes también lo saben. Hace tiempo que lo saben, pero han demostrado que no tienen otra manera, tienen que someter, esclavizar, y acallar a quienes promulgan el cambio porque de otra manera, el sistema se demuestra fallido y es al que hay que cambiar, pero eso les da miedo.

El poder debe servir por cuanto sirva al desarrollo de las ideas, y no las ideas por cuanto sirvan al desarrollo del poder. De la diversidad nace la fuerza de la evolución, de la homogeneidad y el pensamiento único, el retroceso. Se da en la genética, se da en los ecosistemas, y ocurre también en los pueblos y naciones. Es un orden natural. Nadie puede cambiar eso. De la diversidad nace la grandeza, la sorpresiva belleza, la capacidad de crear, lo más productivo y de las cosas más hermosas que tiene el ser humano.

[...] Nuestro padre y hermano lleva detenido 37 días. Su sistema es tan débil que tienen que traicionarse a sí mismos para poder sobrevivir. Y quien se traiciona a sí mismo, no es nada.

[...] Naciones Unidas les ha exigido que están incumpliendo todos los protocolos que han firmado y ratificado respecto a las desapariciones forzosas. Igualmente han traicionado dicho Convenio, dicha palabra que fue empeñada de Cuba ante el mundo.

Ya traicionan a su sistema secuestrando a José Daniel, nuestro padre y hermano, detenido más de 100 veces sin cargos en los 8 años que lleva fuera de prisión (más de una vez al mes de media) así como a otros cientos de activistas de UNPACU.

[...] En el teatro actual la mujer del presunto damnificado, Sergio García González, llamada Maribel Cabreja Leiva, declaró ante el mundo en una grabación que está subida a Internet desde el día 4 de octubre que su marido había tenido un accidente de motocicleta, que fue al hospital un día después con dolores, y que allí le visitó la Seguridad del Estado para amenazarle de que tenía que indicar que el causante de las lesiones debía ser José Daniel Ferrer. Su teatro está acabado desde que empezó, y lo saben ustedes, los diplomáticos de todas las naciones en La Habana, y toda la prensa seria internacional.

¿Qué más están dispuestos a traicionar de las propias reglas de su sistema obsoleto para acallar a nuestro padre y hermano? Eso desmorona más su propio sistema que lo que una sola persona pueda decir o pensar libremente, porque son ustedes mismos los que atacan su propio sistema, lo traicionan, y lo están haciendo desmoronarse ante el mundo, bien atento, observando la vergüenza, e indignando cada día a más personas, de dentro y de fuera.

[...] Raúl Castro y su difunto hermano Fidel llegaron al poder robando, asaltando, fusilando, ahorcando, y han permanecido en él empleando todo mecanismo de terror, torturas y violencia y hasta asesinando, como hicieron con Orlando Zapata, Wilman Villar, Oswaldo Paya, Harol Cepero, Laura Pollán, entre otros hermanos de ideas. Se están autocalificando ante el mundo, y así Jose Daniel gana la batalla.

[...] Responsabilizamos a cada uno de ustedes por lo que está pasando, a cada medio de comunicación que calla, a cada juez que guarda silencio, a cada fiscal que no se rebela, a cada policía que hace ocultar y oprime, a cada funcionario que ve, contribuye y omite… Cada uno de ustedes que tiene familia, que son seres humanos, que dicen defender un sistema, una ideología, y la hacen desmoronarse con cada uno de sus actos, que en el camino la destruyen desde sus inicios, cometiendo las mayores atrocidades que se pueden cometer contra sus semejantes. Y por encima de todos ellos, a quienes, como ustedes, son los artífices de su propia traición, los criminales que, contra un ser indefenso cuya única arma es el pensamiento, movilizan, desmontan y desnudan todo un teatro de sistema para acallarlo, justificando así con sus actos el activismo por los derechos humanos de nuestro padre y hermano, y dando luz a que su obra cada día tenga más sentido.

Les responsabilizamos también, de idéntica manera y con la misma fuerza, por los casos de los detenidos y desaparecidos junto con nuestro padre y hermano: Roilán Zárraga Ferrer, José Pupo Chaveco (un señor desamparado y enfermo, sin familia ni hogar, y a quien UNPACU brinda amparo y compañía), y Fernando González Vaillant, quienes han sido amparados tajantemente por las Naciones Unidas, al igual que José Daniel. También con respecto a los más de 129 presos políticos y de conciencia presentes en las cárceles de Cuba.

Exigimos la liberación inmediata de nuestro padre y hermano y activistas de UNPACU. Exigimos que, ante la vergüenza del mundo, se atrevan a poner de manifiesto qué es de ellos. ¿Dónde los tienen? ¿en qué condiciones? Y, ¿bajo qué acusaciones falsas y ridículas?

También les exhortamos a que reaccionen e inicien un diálogo con la verdadera sociedad civil independiente, aquella que ilegalizan y oprimen por sus ideas, diferentes a las suyas, y transiten el camino hacia una transición, que es lo único que puede salvar a Cuba y a los cubanos de más años de deshonor, vergüenza, dolor, miseria, detenciones, prisión de conciencia, esclavitud laboral, separación familiar y un sinfín de calamidades.