sábado, 27 de agosto de 2011

¿Acostumbrarse a vivir en la inestabilidad permanente?

Juan Carlos Altamirano. LA SEGUNDA. Chile

Me pregunto si un gobierno de la Concertación hubiera podido neutralizar la ola de demandas y reivindicaciones que enfrenta el Presidente Piñera. También cabe preguntarse: ¿Por qué la Concertación adhiere a protestas contra leyes que ellos mismos ratificaron o impulsaron? O bien, ¿cómo se explica que un país en pleno crecimiento esté viviendo un descontento generalizado?

Al parecer, no hemos tomado plena conciencia de que la debacle financiera mundial de 2008/9 marcó el comienzo del fin de la ortodoxia neoliberal. La gota que rebasó el vaso en Europa y EE.UU. fue el salvataje del sistema financiero con el dinero de los contribuyentes. A partir de entonces, las reglas del juego han cambiado: estamos viviendo una transición sin rumbo definido. Por de pronto, se comienza a resquebrajar el consenso político en torno al modelo social de mercado.

Por más de veinte años gran parte de la clase política validó el actual modelo, no sólo en Chile, sino también en los países desarrollados. Sin embargo, hoy estamos presenciando un nuevo proceso: los partidos de centro y de izquierda vuelven a identificarse con los movimientos sociales y a asumir como propias las reivindicaciones populares. Aparentemente, ya no están dispuestos a pagar los costos que significa administrar y apoyar un modelo en decadencia, al cual nunca le tuvieron fe. Por otro lado, sectores de la derecha política han impulsado agendas populistas para alcanzar y mantenerse en el poder, para lo cual han tenido que violar principios básicos del modelo actual: subir los impuestos, imponer medidas regulatorias, frenar las privatizaciones y el desmantelamiento del Estado benefactor. En definitiva, la alianza entre la clase política y el modelo neoliberal se está resquebrajando, y me temo que el gran capital se está quedando solo.

Incluso dentro del empresariado también se produce una brecha entre quienes defienden a ultranza el modelo y los que piden cambios. La semana pasada el magnate Warren Buffett escribió una carta al New York Times, pidiendo al Congreso de EE.UU. que deje de «mimar» a los multimillonarios y les suba los impuestos. A su vez, las 16 mayores fortunas francesas solicitaron —y consiguieron— que el gobierno de Sarkozy les subiera su tributación. En Chile comienza a ocurrir lo mismo.

El otro consenso que entró en crisis es el apoyo de las clases medias al actual modelo. Sus aspiraciones legítimas se han visto progresivamente empañadas por el alto costo que deben pagar —económico y sicológico— para mantener su estándar de vida. El consumidor, los pequeños empresarios y los empleados de cuello y corbata sienten que las empresas de servicios constantemente se aprovechan, ocupando todos los vacíos legales —a veces sin respetar ética alguna— para aumentar las ganancias a costa de sus bolsillos. Por otro lado, se quejan de no recibir la calidad de servicio por la cual están pagando (por ej., en educación). Esta crisis de confianza y falta de expectativas de la clase media está minando la base social del actual modelo. A su vez, las clases populares se cansaron de esperar el prometido “chorreo”. Ven que el crecimiento se ha traducido en mayor desigualdad, desempleo y marginación. Como consecuencia, tenemos la unificación de diversas reivindicaciones en un movimiento social transversal, como son las protestas contra el lucro en la educación, la defensa del medio ambiente o el paro nacional que hoy vivimos. Sería un error pensar entonces que las movilizaciones actuales son expresión de una minoría intransigente.

En definitiva, la falta de ética, de autorregulación y de responsabilidad social que el mercado ha demostrado en su funcionamiento ha hecho que el blindaje de que durante años gozó la clase empresarial hoy se esté desmoronando. Así, desde la crisis de 2008/9, en los países desarrollados y tercermundistas crecen las revueltas y la demanda generalizada por un modelo de capitalismo regulado, más participativo y humanista.

Lamentablemente, mientras se produce esta transición reinará la inestabilidad a nivel global. Si las clases política y empresarial no logran pronto consensuar un modelo de desarrollo más justo, equitativo y participativo, me temo que los futuros gobiernos, al igual que el actual, tendrán que dedicarse a administrar un desorden continuo, mientras las gente deberá aprender a vivir en una inestabilidad permanente. Así de simple.

Pablo Milanés habló en exclusiva para Radio y TV Martí

Vanessa Ruiz/ TV Martí  26 de agosto de 2011

El cantautor cubano Pablo Milanés, en primicia ante las cámaras de Radio y TV Martí, aseguró que “ya es histórico el rumbo que han tomado las relaciones entre Cuba y Estados Unidos”.

Durante una entrevista pocas horas antes del inicio de la gira que lo llevará por primera vez, a la ciudad de Miami, cuna del exilio cubano, el trovador explicó, “me estaban hace ya tiempo intentando convencer de que viniera a tocar a la Florida, en alguna ciudad lejos de Miami. Yo dije, si voy allí, tiene que ser en Miami, porque allí viven la mayoría de los cubanos. Yo lo que quiero es cantarle a ellos y compartir mi música”.

Según Milanés, el momento de hacerlo es ahora y admite que es un ser lleno de contradicciones.

La controversia alrededor del concierto en Miami ha crecido día tras día, impulsada por decenas de grupos de exiliados y expresos políticos, quienes lo acusan de ser un emisario del régimen Castrista.

El cantautor dice saber lo que su presentación en Miami implica pero aun así, no tuvo-y no tiene- dudas de seguir adelante.

“Me siento satisfecho de que esto haya generado todo tipo de opiniones. Todo el mundo está en su derecho y es bueno que estas conversaciones tengan lugar. Es signo del cambio que ya está en marcha y, aparte del concierto, ya es histórico el rumbo que han tomado las relaciones entre Cuba y Estados Unidos”, dijo Milanés.

Figura divisoria, el trovador le ha cantado a la revolución cubana, pero en estos últimos años no ha ocultado su descontento hacia muchas de las cosas hechas por el régimen de la isla. El trovador asegura que lo hace porque “Se trata de estar en paz con uno mismo, con nadie más. De poder decir lo bueno y lo malo y que en las noches uno pueda dormir en paz….ese es el mejor sedante”.


Nota de EL FANTASMA
Que un artista radicado en Cuba conceda una entrevista a Radio y TV Martí, es algo que siempre fue impensable. Para el castrismo Radio y TV Martí representan emisoras piratas que violan la soberanía del espacio cubano.
Por colaborar con Radio Martí, en el 2003, setenta y cinco opositores y periodistas independientes fueron encausados bajo los términos de la Ley 88, más conocida por Ley Mordaza y condenados a largas penas de prisión.
Resulta una muestra de la independencia de criterios que actualmente sostiene uno que fue considerado un rapsoda del castrismo su presencia en TV Martí, hablando libremente y sin hacer loas a los Castro.

El espejo chileno

Carlos Alberto Rosales Purizaca[1]


Siempre se toma a Chile como referente de desarrollo, pero su crecimiento económico es inversamente proporcional a su equidad social. El reciente conflicto estudiantil es la punta del iceberg de un sistema de exclusión social y política, sobre el que se sostiene el futuro de una educación cuya calidad fue lapidada en los sectores más bajos.

Los chilenos están hartos de mirar desde las butacas el espectáculo de una educación elitista. Tras los reclamos estudiantiles subyace una aguda crisis política, lo que demanda mejorar el sistema representativo que hasta ahora fue un espejismo. Deben corregir un sistema que solo ofrece a sus ciudadanos una entrada para ser espectadores pasivos de un drama inacabado.

Camila Vallejo simboliza una juventud impotente ante un Estado indiferente. Las instituciones democráticas no se pueden convertir en ‘muros de Berlín’ que impiden el diálogo. No es posible que a los jóvenes más pobres se les niegue el derecho a participar activamente de la vida pública, y esa prerrogativa solo se extienda a quienes provienen de sectores más acomodados.

La educación es un excelente medio que puede ayudar al ser humano a ofrecer lo mejor de sí. Pero cuando se usa perversamente para aumentar las asimetrías sociales solo se obtiene impotencia e indignación. Por eso, las diferencias abismales en la calidad educativa que se imparte entre las escuelas privadas, municipales y privadas subvencionadas chilenas, desnudaron una frustración social sin precedentes.

La educación no debe convertirse en un pretexto para construir una élite que mira desde el balcón de la arrogancia a quienes no tuvieron el privilegio de acceder a ella. Un sistema perverso e injusto que obliga a las familias de clase media a endeudarse hasta por la mitad de sus ingresos para poder financiar la universidad de sus hijos.

En Chile se perdió gradualmente el derecho a una educación pública y de calidad, y en algunos casos se transformó en una estafa al por mayor. La calidad de la educación no puede depender solo de la capacidad de pago de la familia, eso es tremendamente injusto.

La calidad educativa es un derecho público y no una ruleta que solo concede suerte a ciertas universidades. Camila Vallejo propone una reforma tributaria que permita financiar la gratuidad de la educación pública y una redistribución del ingreso. Un plebiscito generaría dos debates: la gratuidad de la educación escolar y el fin de la administración municipal de las instituciones educativas públicas.

En los últimos años la oferta educativa universitaria chilena aumentó en desmedro de la calidad. ¿Cómo romper ese círculo vicioso que termina beneficiando injustamente a quienes más tienen y que castiga a las familias con menos recursos a endeudarse?

El Senado chileno aprobará una ley que pretende hacer cumplir la prohibición del lucro en las universidades privadas e incluye una rebaja del interés en los créditos estudiantiles. Mi posición es que los sectores más acomodados sí deben pagar por su educación y superar los escollos que intentan perpetuar la desigualdad social, las fracturas educativas y la exclusión política.

¿Cuántas ‘Camilas Vallejo’ necesitamos para suscitar un verdadero cambio en la calidad de nuestra deteriorada educación? ¿Chile no es acaso un espejo en el que debemos mirarnos para reflexionar?

Nuestra sociedad ha sido incapaz de hacer un mea culpa sobre su responsabilidad en la educación. Estamos entretenidos en buscar culpables, cuando debemos atacar las causas que diluyen nuestras diferencias.

No es justo que la educación de calidad se reserve a una parte de la población y el resto solo se alimente con las migajas del saber que la élite consume.


Nota de EL FANTASMA
Una observación al presente artículo aparecido en EL NUEVO HERALD: No se necesitan nuevas Camilas Vallejo. Camila Vallejo puede ser todo lo hermosa que se pueda desear; puede tener una carga importante de carisma; pero Camila Vallejo es la cara simpática del comunismo que manipula las protestas estudiantiles.
Lo mejor que pueden hacer los estudiantes chilenos es depurar su movimiento de caras lindas de comunistas.


[1] Carlos Alberto Rosales Purizaca es Periodista y Educador. Actualmente ejerce el periodismo y forma parte del equipo de redacción del Semanario Transporte al Día en Lima. Además colabora regularmente con prensa escrita del Perú y del extranjero sobre temas políticos, económicos, sociales, culturales y educativos.

Dos ideologías económicas fracasadas

Mario J. Viera.  Englewood, Florida.

Los ideólogos de la extrema izquierda y de la extrema derecha se enfrentan en un poderoso debate a favor de la ideología económica que defienden. De un lado, la economía marxista, del otro lado la economía que promueve la Escuela de Chicago. Comunismo versus neoliberalismo.
El desastre del bloque soviético, la caída del Muro de Berlín, la disolución de mundo del socialismo real demostraron fehacientemente el fracaso de la economía estatalizada del comunismo. La crisis que estremece al mundo occidental, que ha generado una fuerte recesión en los Estados Unidos, el descalabro en Grecia, las protestas de los indignados en España, las manifestaciones estudiantiles en Chile, la insolvencia de Portugal, son pruebas del fracaso de la economía del Laissez Faire y ponen al descubierto las grandes desigualdades sociales que el neoliberalismo ha engendrado.
La crisis global actual ha puesto en duda la tesis de la “mano invisible” de que el mercado puede autorregularse y de la propuesta del orden espontáneo.
El neo keynesiano Joseph Eugene Stiglitz ha señalado: “Las teorías que desarrollamos explican por qué los mercados sin trabas, a menudo, no sólo no alcanzan justicia social, sino que ni siquiera producen resultados eficientes. Por determinados intereses aún no ha habido un desafío intelectual a la refutación de la mano invisible de Adam Smith: la mano invisible no guía ni a los individuos ni a las empresas -que buscan su propio interés- hacia la eficiencia económica”.
El neoliberalismo origina un inusitado crecimiento económico al tiempo que produce una enorme desigualdad social, La economía marxista contrae el desarrollo y expande la miseria a toda lo población. Ninguna de las dos ideologías económicas garantiza el bienestar social ni la libertad de todos. El marxismo impone la dictadura del partido único. El neoliberalismo impone la dictadura de las grandes corporaciones.
Las grandes contradicciones que en el seno de una sociedad introduce el neoliberalismo son aprovechadas por los ideólogos del comunismo para desestabilizar las democracias. Este es el caso de las protestas que los estudiantes chilenos conducen y a las que se han unido diversos sectores de la sociedad chilena. Como apunta Paulina Abramovich de la AFP, “Nunca antes tras el fin (de la) dictadura (de Pinochet), en 1990, estudiantes, trabajadores y dueñas de casa habían unido su voz para exigir cambiar un modelo económico, político y social impuesto por Pinochet y que se ha mantenido casi inalterado”.
La reportera de AFP cita las palabras del sociólogo de la Universidad Católica, Manuel Antonio Garretón, quien dijo: “Hoy día se trata de cambiar desde la legalidad el sistema institucional heredado de la dictadura, en el modelo educacional, en el modelo socioeconómico y en el modelo político. Se trata no de mejorarlo, no de corregirlo, se trata de cambiarlo, porque nunca se le preguntó a los chilenos si querían ese modelo o no”.
Es el fracaso del neoliberalismo en Chile que junto al gran crecimiento económico que alcanzara este país desde la dictadura de Pinochet ha ampliado las desigualdades sociales. Como dijera Claudio Fuentes, analista de la Universidad Diego Portales, citado por AFP: “Esto desde hace mucho tiempo dejó de ser una protesta solamente estudiantil y refleja una acumulación de frustración y de alza de expectativas en la sociedad chilena, asociada no sólo al tema de una mejor educación sino que también al de endeudamiento y desigualdades en el país”. Esa frustración social que los comunistas pretenden capitalizar y manipular, a favor de sus intereses ideológicos, las justas demandas de cambio de los estudiantes y de una mayoría de la población chilena.

Bienvenido, Pablo Milanés

Carlos Alberto Montaner
Los demócratas de la oposición deberían hacer un esfuerzo por entender el fenómeno. Pablo Milanés, y con él seguramente cientos de miles de personas que se consideran “revolucionarias”, no son enemigas.

Pablo Milanés ha dicho tres cosas muy importantes en una excelente entrevista que le hizo Gloria Ordaz para Univisión. Dijo que ya no deseaba cantarle a Fidel Castro, que no tiene inconveniente en dedicarles una canción a las Damas de Blanco, y que es un revolucionario crítico comprometido con el sistema socialista.

Bravo. Eso quiere decir, primero, que el famoso cantautor rompió realmente con esa penosa subordinación moral e intelectual hacia el caudillo que caracteriza a las irracionales dictaduras personalistas; segundo, que acepta la pluralidad y las diferencias dentro de una sociedad en la que muchas personas honorables tienen posiciones distintas, sin que ello las convierta en enemigos execrables o en agentes de la CIA; y, tercero, que no ha dejado de ser comunista, pero no está dispuesto a callar ante los errores y los atropellos de su gobierno. La militancia no exige ser ciego y mudo ante lo que está mal. Lo revolucionario es la rebeldía, no la aquiescente sumisión.

Mi impresión es que por la boca de Pablo están hablando cientos de miles de comunistas cubanos que se consideran verdaderos reformistas. Para ellos, no bastan los cuatro parches que Raúl le quiere poner al sistema productivo para continuar manteniendo su dictadura de partido único manejada por un grupúsculo elegido a dedo por el general entre el círculo íntimo de sus incondicionales. Ése, según se deduce de las palabras de Pablo, no es un gobierno moderno y legítimo, sino una banda al servicio de un jefe todopoderoso que ignora hasta los principios del “centralismo democrático” que supuestamente deben normar las relaciones entre los camaradas. Por eso Pablo quiere cambios reales.

Los demócratas de la oposición deberían hacer un esfuerzo por entender el fenómeno. Pablo Milanés, y con él seguramente cientos de miles de personas que se consideran “revolucionarias”, no son enemigas. Son adversarios políticos dotados de ciertas ideas, a mi juicio disparatadas, pero con los que se puede y se debe convivir en una Cuba liberada del dogmatismo estalinista de los Castro. Al fin y al cabo, en las treinta democracias desarrolladas, prósperas y felices del planeta, las familias ideológicamente diferentes conviven en los parlamentos y son capaces de encontrar zonas de colaboración.

Tal vez los cubanos jóvenes no lo sepan, pero entre los años de 1940 y 1944, en un periodo democrático, el general Fulgencio Batista, acompañado y apoyado por los comunistas, fue libremente electo a la presidencia de la república por la mayoría de los cubanos. En esa época, de impetuoso crecimiento, por cierto, los comunistas-batistianos defendían la pluralidad y así llegaron al gabinete de gobierno dos ministros de esa cuerda política. Cuando Batista dejó la presidencia y viajó a Chile, el camarada Pablo Neruda lo saludó con un texto absolutamente obsequioso lleno de adjetivos entusiastas.

Tras más de medio siglo de descalabros, fusilamientos, exilios masivos, empobrecimiento progresivo, aventuras militares, violaciones de los derechos humanos y ejercicio arbitrario del poder por un caudillo iluminado empeñado en reinventar todo lo que existe, desde los seres humanos a las vacas, pasando por el café o la avicultura, ha llegado la hora de que la sociedad, toda la sociedad, asuma la dirección de su destino de forma pacífica, racional, plural y colegiada. Ese proceso comienza por un sobrio apretón de manos entre los comunistas reformistas y los demócratas de la oposición. Son, o deben ser, adversarios respetuosos, no enemigos. Bienvenido, Pablo Milanés.

© Firmas Press

Y mientras tanto, en Miami
Nota de EL FANTASMA
Aparece de nuevo el oportunista Miguel Saavedra de la denominada Vigilia Mambisa, con su lenguaje de anticastrista duro, más para los medios que  para una verdadera actitud contestaría, vuelve a repetir el aplastamiento de discos con una aplanadora, tal como hizo con los discos de Juanes.
Junto a él, sus “mambises” lanzaron virulentos insultos contra personalidades del exilio que se declararon partidarios de permitir el concierto de Milanés para ver si tenía el coraje de repetir desde el corazón del exilio cubano, las críticas que ha hecho al gobierno de los Castro. Hasta se produjeron frases ofensivas y cargadas de racismo en contra del profesor Patterson, un intelectual que siempre ha mantenido una posición digna frente a la dictadura castrista.

viernes, 26 de agosto de 2011

Detrás de un bello rostro de mujer actúa una mano peluda.

Mario J. Viera
Camila Vallejo

Para cualquier observador no chileno las protestas estudiantiles en ese país tienen  un fuerte sabor de incertidumbre. No se trata de un movimiento antisistema, ni un movimiento de reclamos de carácter político; no se pide la renuncia del gobierno. Sus objetivos no muy claros giran en torno a determinados reclamos en la reforma educacional.
Eduardo Lora (del BID) en un artículo publicado en el Espectador de Colombia se plantea la misma incógnita: “A primera vista ─ escribe ─ es difícil entender por qué hay revueltas estudiantiles en Chile, que tiene los mejores indicadores de calidad de la educación de América Latina, y no en aquellos países donde la cobertura es deficiente y los logros escolares son lamentables.
No obstante, para el diario EL PAIS, de España, en su edición del 26 de agosto de 2011,   “el movimiento es muy concreto en sus demandas: que el Estado vele por la enseñanza a todos los niveles y no se deje como ahora una parte bajo el control únicamente municipal y, ya puestos a pedir, que se prohíba el lucro en las instituciones de enseñanza privadas. Pero hay un fondo no solo de justicia sino de acierto material en las demandas de la juventud. Una enseñanza pública, de calidad y gratuita, compatible con la competencia que la iniciativa privada pueda establecer, es la mejor garantía para una nación próspera en democracia”.
La BBC de Londres señaló los siguientes índices:
“En la actualidad, el 25% del sistema educativo es financiado por el Estado. El 75% restante depende de los aportes de los estudiantes.
La gratuidad educativa sólo está garantizada en el nivel básico. A partir del secundario, las escuelas pueden cobrar cuotas. En tanto, todas las universidades –tanto las públicas como las privadas- cobran aranceles”.
Para Mario Garcés Durán, director de la organización no gubernamental chilena ECO Educación y Comunicaciones y aeda del MIR el sistema educativo actual es perverso: “La educación dejó de ser un mecanismo de movilidad social en Chile y pasó a ser lo contario: un sistema de reproducción de la desigualdad” le expresó a la BBC.
Estas revueltas estudiantiles en Chile no son nuevas, aunque sí las más estridentes. Ya desde la época del gobierno de Salvador Allende se habían producido en contra del proyecto de la Escuela Nacional Unificada. Posteriormente se repitieron las protestas por los temas de la educación. En 2006 estalló la denominada “revolución de los pingüinos” que protestaba enérgicamente contra la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) promulgada durante el gobierno de Augusto Pinochet, degenerando en actos vandálicos que provocó la intervención de los carabineros.
Los estudiantes además de solicitar la derogación de LOCE exigían también el paso paulatino del control municipal de la enseñanza.  De acuerdo con Raúl Irrazabal, del Centro de Estudios Sociales CIDPA, el paso al control municipal de la enseñanza impactó fuertemente en su calidad educativa.
Fueron tales los disturbios que la Presidente Michelle Bachellet en su Discurso a la Nación del 21 de mayo de 2006 declaró:
“Quiero ciudadanos críticos, conscientes, que planteen sus ideas y sus reivindicaciones. Pero esa crítica debe hacerse con un espíritu constructivo, con propuestas sobre la mesa y, lo más importante, a cara descubierta y sin violencia. Quiero ser muy clara: lo que hemos visto en semanas recientes es inaceptable. ¡No toleraré el vandalismo, ni los destrozos, ni la intimidación a las personas! Aplicaré todo el rigor de la ley. La democracia la ganamos con la cara descubierta y debemos continuar con la cara descubierta”.
Sin embargo, las protestas se incrementaron hasta convertirse en situación insoportable, lo que motivó una nueva intervención de la presidenta:
“Lo que no es entendible es que uno quiera conversar pero paralelamente está presionando, esa no es la manera de dialogar en democracia. Está bien, se sacaron las capuchas. Me parece estupendo que se hayan sacado las capuchas. Ahora lo que corresponde es que seamos capaces de dialogar en serio, pero para dialogar hay que tener voluntad de dialogar desde las dos partes. El gobierno tiene voluntad de diálogo de muchos temas, pero hay que hacer con respeto y no bajo presión.
El gobierno ya ha dado señales de que estamos de acuerdo en buscar soluciones para el tema de la PSU (Prueba de Selección Universitaria), el pase escolar estamos buscando soluciones junto a los ministros de Transporte, Educación y Hacienda, y ellos lo saben, la JEC (Jornada Escolar Completa), que yo estoy muy interesada en conocer la evaluación que los jóvenes tienen en términos de la Jornada Escolar Completa, porque si ellos consideran que no está cumpliendo su objetivo, como lo que nosotros queremos mejorar la calidad de la educación y los jóvenes son parte de la comunidad educativa y yo estoy plenamente disponible para escuchar todo”.
En ese año el actual presidente de Chile habría declarado en relación con las protestas estudiantiles: “Creo que hay que saber escuchar a los estudiantes y yo prefiero mil veces ver a los secundarios levantarse por la mala educación que nos condena a la desigualdad y la injusticia, que verlos indiferentes a lo que ocurre en nuestro país”
Entonces como ahora se convocó a un paro nacional para el 5 de mayo de 2006 que contó con el respaldo del FMPR (Frente Patriótico Manuel Rodríguez) organización del Partido Comunista de Chile. Entonces como ahora grupos provocadores, enmascarados han realizado actos de provocación y vandalismo, muy ajeno al espíritu de las protestas de los estudiantes chilenos.
Esta organización comunista no ha dejado de actuar en el trastorno de la vida política chilena. En 2008 convocó a una denominada jornada nacional de protesta popular atacando al gobierno socialista de Bachellet al que acusaba de “criminal, asesino, corrupto y pro imperialista” y justificaba la protesta con el argumento, entre otros de “el lucro o ganancia descarada de los empresarios a costa de la salud y educación privatizadas”.
En el llamamiento a la protesta nacional, el FMPR señalaba el 20 de marzo de 2008: “En la Coordinadora por la Protesta Popular expresamos que es muy bueno que tengamos bronca, es mejor aún que la expresemos, pero también es correcto que hagamos los esfuerzos para que esta bronca sea masiva y nos permita golpear al gobierno como un solo puño, en cada rincón y territorio de Chile”. Adornaba su llamamiento con citas de Karl Marx, Clotario Blest, Ernesto Guevara y la cita de Salvador Allende, “Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica".
Las actuales protestas estudiantiles se iniciaron en mayo del presente año. Los principales voceros del movimiento universitario han sido Camila Vallejo, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh) y Giorgio Jackson, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Chile (FEUC) y movimiento estudiantil de centroizquierda, Nueva Acción Universitaria, NAU.
Ante la negativa gubernamental de no permitir una marcha estudiantil por la Alameda, la presidenta de hermoso rostro de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile,  convocó a un cacerolazo para el 4 de agosto de 2011 a las 9 de la noche, que fue secundado por muchos chilenos en la capital, así como en Concepción, Valparaíso, Temuco, La Serena, Iquique y Antofagasta.

Giorgio Jackson
Las marchas estudiantiles continuaron. El 5 de julio, Piñera dio a conocer las reformas que, en su opinión podrían satisfacer lo fundamental de las reclamaciones estudiantiles. Su propuesta se centró en el proyecto GANE (Gran Acuerdo Nacional de la Educación) y el FE (Fondo para la Educación) que contaría con un fondo de 4 mil millones de dólares que provendría del Fondo de Estabilización Económica y Social; además anunció la creación de la Subsecretaría de Educación y de la Superintendencia de Educación Superior que se encargaría de fiscalizar que las universidades no tuvieran fines de lucro y, al mismo tiempo, se abriría el debate en torno al lucro en la educación superior. No obstante declaró que la estatización de las universidades “constituye un grave error y daña profundamente tanto la calidad como la libertad de enseñanza”.
Esta última declaración de Piñera que expresa una verdad a medias es contraria a las concepciones que gran parte del estudiantado comparte, ya que como hiciera ver Irrazábal, “Los jóvenes que protagonizan estas marchas son de otra generación (posterior al pinochetismo), no vivieron la dictadura, de modo que no tienen miedo al estatismo”
Los dirigentes de las marchas se mostraron intransigentes con las propuestas formuladas, principalmente por la presidente de la FEUCH, Camila Vallejo.

A las marchas estudiantiles se sumó la Central Unitaria de Trabajadores (UCT) que conduce Arturo Martínez en el llamado Paro Nacional del 23 y 24 de agosto. En una conferencia de prensa Martínez declaró: “Saludamos a los cientos de miles de chilenos y chilenas que se movilizaron en todo el país y manifestaron su voluntad y esperanza de construir un Chile distinto”. Junto a Arturo Martínez se encontraba la glamorosa Camila Vallejo que manifestó que “hoy en la marcha masiva vimos la alegría de trabajadores, estudiantes, pobladores, jóvenes, abuelitas y abuelitos, y vimos la esperanza de construir un Chile más justo”. Acaso ¿un Chile comunista? ¿Un Chile en el que rija la “justicia” a lo Castro? Y agregó la carismática dirigente comunista que el objetivo que se perseguía es “un nuevo modelo de desarrollo para el país, porque el actual es muy injusto, tiene a la mayoría en la pobreza o una situación negativa, mientras hay un pequeño sector que se hizo rico”. Es la misma tesis populista de los caudillos del ALBA, una insinuación bien clara de que el objetivo es fundar el modelo de desarrollo que impulsan los Castro y Chávez.

¿Quién es esta Camila Vallejo, la “comandante chilena” como la bautizara el diario británico THE GUARDIAN?
Camila Vallejo Dowling es una bella chica de 23 años militante de las Juventudes Comunistas de Chile que ascendió a la presidencia de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, luego de abandonar el cargo la también militante de las Juventudes Comunistas, Marisol Prado Villegas en 1998. Un instrumento útil de las ambiciones políticas del Partido Comunista de Chile.
THE GUARDIAN dijo de la activista comunista: “Nunca desde los tiempos del subcomandante Marcos ha sido América latina tan encantada por un líder rebelde. Esta vez, sin embargo, no hay un pasamontañas, no hay pipa o un arma, sólo un aro de plata en la nariz”.
El justo reclamo de los estudiantes chilenos está siendo capitalizado por la mano peluda del comunismo que se esconde tras el bello rostro de la carismática líder de la FEUCH. Ellos no se han percatado de que están siendo el instrumento útil para crear los trastornos que pretende el Partido Comunista. Ellos no han entendido que para coronar con éxito sus reclamos, su lucha contra las proyecciones del capitalismo salvaje que propicia la Escuela de Chicago, deben desembarazarse primero de las provocaciones de los comunistas agazapados detrás de un lindo rostro. Expulsar a los comunistas que se han adueñado de sus reclamos. Deben tener presente lo que en Cuba significa la educación gratuita: eliminación de la autonomía universitaria, exclusión de los estudios superiores de aquellos que no comulgan con los dogmas totalitarios del castrismo, una carga insoportable sobre toda la población sometida a unos salarios de miseria y la carga aún más insoportable de un parasitario ejército de burócratas estatales.
No hay que dudar que detrás de la figura de la comandante chilena y de su émulo Giorgio Jackson, está el Partido Comunista de Chile y más aún la manipulación del gobierno castrista para deshacerse del presidente Piñera, un hombre que ha sido uno de sus críticos más enérgicos en la América Latina.
Hay que tener en cuenta la posición que desde su campaña por la presidencia ha mantenido Piñera con respecto al gobierno de los Castro.
En enero de 2010, el entonces candidato Sebastián Piñera lanzó un fuerte ataque contra el gobierno de Cuba, al señalar que el régimen comunista "atropella los derechos humanos de forma grosera y permanente". "Creo que Cuba no es una democracia", afirmó. "Me llama la atención que el senador Frei pacte con el partido comunista, que es el gran defensor de los atropellos de los derechos humanos en Cuba".
Antes, en febrero de 2009, Sebastián Piñera, llamó al grupo de empresarios que viajaría a la Isla junto a la mandataria Michelle Bachelet a levantar la voz "en defensa de las libertades, de la democracia y del respeto por los derechos humanos", informó el diario chileno La Tercera. "Todos saben que en Cuba, desde hace ya más de medio siglo, se violan brutalmente los derechos humanos, se restringen abusivamente las libertades y se desprecia totalmente la democracia (...) La visita presidencial incluye la Feria del Libro donde importantes autores chilenos (…) están censurados", agregó.
"Si la presidenta no levanta su voz en defensa de los derechos humanos, no estará representando a la inmensa mayoría de chilenos que sí creen en esos valores y están dispuestos a defenderlos en cualquier parte del mundo", dijo entonces.
En marzo de 2011, comparando  los caminos seguidos por Cuba y Venezuela, por un lado y el emprendido por Chile, dijo durante una breve estancia en España: “Por tanto hay dos caminos: los resultados están mostrando con meridiana claridad que hay un camino mejor, que conduce a la democracia, al desarrollo, a fortalecer la democracia que lleva a la paz y otro camino que no lleva a ninguna parte”.
En una entrevista con la cadena Televisa, 25 de agosto de 2011, Piñera repitió lo antes dicho: “Hay dos visiones, una es la que encabeza Chávez en Venezuela, Castro en Cuba y que sigue en cierta forma Nicaragua, tal vez Bolivia, Ecuador" y “otra es la que compartimos México, Brasil Colombia, Perú y Chile”.
La movilización de los estudiantes chilenos, la lucha de los chilenos por modificar el sistema económico que se sustenta en los postulados fracasados de la Escuela de Chicago que instauró en Chile Augusto Pinochet, pierde legitimidad mientras siga manipulado por el oportunismo político de los comunistas.
Sí, detrás del bello rostro de Camila Vallejo se esconde la mano peluda del comunismo.

Una propuesta de hace algunos años

Coalición urgente.
La peste totalitaria no ha muerto. Cual toda epidemia se expande de cuerpo en cuerpo por simple contacto y por la acción de patógenos virulentos. El totalitarismo, esta vez representado bajo su apariencia de izquierda, amenaza al continente americano.
La caída del muro de Berlin no significó la muerte del comunismo como sistema global. Su forma más descarnada se amuralló en Cuba como la pupa de un insecto dañino. La metamorfosis del fascismo de izquierda, el comunismo, dio una forma nueva de penetración que se ido propalando por todo el continente latinoamericano.
Asume a veces la forma de movimientos progresistas adaptados a los procedimientos democráticos como en Venezuela, otras como el reclamo de los “sin tierra” del Brasil y otras como movimiento indigenista como en Bolivia o manteniendo la forma del foco guerrillero presente en Colombia.
La agitación comunista gana terreno dentro de las débiles democracias latinoamericanas. Los ideólogos de barricada aprovechan la lacra de la corrupción presente en muchos de los gobiernos del subcontinente, hacen demagogia alrededor de los sectores sociales marginados como los indios, los campesinos y los moradores de las villas miseria y enardecen a las multitudes con el fantasma del “imperialismo yanqui”.  Convierten el tema de la deuda externa, la inadecuada aplicación de los principios del neoliberalismo económico, y la incógnita de la integración y globalización económicas en banderas de lucha para adormecer conciencias.
El totalitarismo concentra fuerzas bajo el comando de la dictadura castrista. Los partidos “obreros” y socialistas no paran de peregrinar a la meca del fascismo de izquierda que somete al pueblo de Cuba.
Ante el empuje del totalitarismo se requiere la acción concertada de los hombres y mujeres de conciencia libre, de los partidarios de la democracia verdadera, de todo el continente americano, especialmente de la America Latina. Es necesario que cubanos, venezolanos, argentinos, hondureños, ecuatorianos, mexicanos, haitianos, colombianos, bolivianos, peruanos, se busquen y se unan en un Frente Antitotalitario de America Latina.
Hay que parar la penetración de los detractores de la historia, de los enemigos de los pueblos, de los asesinos de las libertades humanas, llámense Fidel Castro, Hugo Chávez, Evo Morales, Daniel Ortega o Rafael Correa.
Defendamos la libertad de opinión y de prensa, condenando el sistemático ataque al periodismo libre que se impulsa bajo el gobierno de Rafael Correa y el gobierno de Hugo Chávez.
Reunamos voluntades para la formación ahora mismo del FRENTE ANTITOTALITARIO DE AMERICA LATINA

Una noticia oportuna

Tania Díaz Castro

LA HABANA, Cuba, agosto, www.cubanet.org – El pasado 14 de agosto, el periódico  Juventud Rebelde publicó una noticia en la que muchos de sus lectores se han detenido a reflexionar. Según la información, a la edad de 80 años el cerebro humano pierde un 15 porciento de materia gris.

Se trata de los resultados de una investigación, publicados originalmente en Proceedings of the National Academy of Sciences of America, donde se dice que, según expertos científicos de  la Universidad George Washington, de Estados Unidos, a los 80 años el cerebro promedio humano ha perdido un 15% de su peso original.

Según la investigación, dirigida por el antropólogo Chet Sherwood, de la citada universidad, no ocurre igual con nuestros parientes más cercanos, los chimpancés, pues el período evolutivo que separa a los humanos con esos primates, que se estima entre cinco y ocho millones de años,  “explica la diferencia en cómo envejecen ambas especies ¨.

Continúa explicando Juventud Rebelde: “Hasta ahora los científicos no habían entendido por qué el cerebro humano experimenta esta constante pérdida de inteligencia ¨.

O sea, que si el cerebro humano pierde el 15 por ciento de su tamaño a los 80 años, y por ende la inteligencia merma, no hay explicación alguna para que ancianos mayores de esa edad sean los encargados de realizar una tarea tan complicada y difícil como es la dirección de un país, tal como ocurre en Cuba.

Recordemos que antes de la desaparición de la URSS, eran octogenarios los que asumían la presidencia del Soviet Supremo -Andropov, Brezhnev, Gromiko-, y fue el joven Gorbachov quien lo cambió todo. ¿Pudiera ocurrir lo mismo en Cuba?

Recordemos también que el hermano del Fidel Castro, también octogenario, ha dicho claramente que si la política económica de Cuba no cambia, eclipsaría al gobierno comunista; lo cual es un tácito reconocimiento de que durante más de cuarenta años los comunistas cubanos estuvieron cometiendo errores.

¿Será que Juventud Rebelde, dirigido por periodistas jóvenes como Pelayo Terry, Ricardo Ronquillo, Herminio Camacho y Marina Menéndez, al divulgar esta interesante noticia, para colmo justo al siguiente día del cumpleaños de Fidel Castro, quiere sugerir que  los ancianos del Buró Político del Partido Comunista que nos gobiernan, son hombres cuyos desgastados cerebros ya han perdido al menos el 15 por ciento y, por tanto, urge que sean sustituidos por gente joven, con cerebros completos? ¿O quizá quisieron decir que a pesar de  ser octogenarios tienen sus cerebros intactos, algo que los acerca a los chimpancés? ¡Quién sabe!

Ninguna de las dos hipótesis es buena para los dirigentes.

jueves, 25 de agosto de 2011

Chile se apuró demasiado

Andrés Oppenheimer. EL NUEVO HERALD


SANTIAGO DE CHILE — Las protestas estudiantiles que paralizaron a Chile esta semana han sido vistas en gran parte del mundo como un síntoma del fracaso del sistema universitario abierto a la iniciativa privada que rige en el país. Sin embargo, son en parte el resultado del éxito del sistema, y en parte consecuencia de sus excesos.

Antes de examinar que cosas se hicieron mal en Chile, recordemos que este país tiene uno de los mejores sistemas educativos de América Latina.

En el último test internacional PISA de estudiantes de 15 años, en las disciplinas de matemática, ciencia y comprensión de textos, Chile obtuvo el primer lugar en Latinoamérica, muy por delante de México, Brasil y Argentina.

Con respecto a la educación superior, Chile ha ampliado su cobertura educativa más que la mayoría de sus vecinos: el número de estudiantes universitarios en Chile ha aumentado desde 200,000 hace dos décadas a casi un millón en la actualidad. Casi el 50 por ciento de los estudiantes chilenos en edad universitaria están en la universidad, un porcentaje mayor al de la mayoría de los países de la región.

Y más importante aún, el 70 por ciento de los estudiantes universitarios chilenos de hoy son hijos de personas que nunca asistieron a la universidad.

Pero la conclusión que saqué tras entrevistar a los líderes del movimiento estudiantil, académicos y funcionarios del gobierno en días recientes, la fenomenal expansión del sistema universitario chileno se realizó demasiado rápido, con escasa planificación y sin suficiente regulación.

Chile permitió que las universidades privadas compitieran libremente con las universidades estatales, pero no implementó la condición de que todas las universidades privadas se adhirieran a altos estándares académicos, y eso condujo a la creación tanto de universidades privadas de primer nivel como de universidades mediocres.

Como la mayoría de los estudiantes de clase trabajadora que accedieron a las universidades no podían afrontar el pago de sus cursos, Chile adoptó un sistema usado en Australia, que permite que los estudiantes empiecen a pagar por su educación una vez que se gradúen y consigan un empleo.

Teóricamente, todo sonaba espléndido, pero los planificadores no tomaron en cuenta que, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos o en China, donde las familias tienen el hábito de ahorrar para la educación universitaria de sus hijos desde que estos son pequeños, en Chile nunca existió una cultura familiar de ahorro para la educación.

Con la explosión de estudiantes de los últimos años, los nuevos graduados se encontraron con deudas de hasta $40,000 e incapaces de pagar sus préstamos estudiantiles. Y como sus padres habían funcionado como garantes de sus préstamos, toda la familia se encontró con deudas enormes, lo que ayuda a explicar el amplio respaldo de muchos adultos al movimiento estudiantil.

Lo que es peor, a diferencia de lo que ocurre en Australia, donde a los graduados se les exige pagar un cierto porcentaje de sus salarios cuando consiguen un empleo, en Chile tienen que pagar una suma fija, independientemente de sus ingresos.

Los estudiantes universitarios de hoy —muchos de los cuales participaron en las protestas de los estudiantes de secundaria del 2006— se dieron cuenta que estarían estrangulados financieramente en cuanto se graduaran. Así que decidieron salir a la calle — esta vez con el apoyo de los profesores y los sindicatos — para exigir una educación universitaria gratuita.

“Por supuesto que tienen razón cuando exigen una educación más asequible”, me dijo el ministro de Educación Felipe Bulnes en una entrevista, agregando que el estado no podría pagar una educación totalmente gratuita, especialmente para los sectores más ricos. “La clave es determinar qué es posible y qué es imposible, y la velocidad con la que podemos avanzar”.

Hasta ahora el gobierno del presidente conservador Sebastián Piñera ha ofrecido inyectar más fondos gubernamentales a la educación superior, bajar las tasas de interés de los préstamos estudiantiles y ofrecer becas a los estudiantes más pobres. Pero los líderes estudiantiles, alentados por el apoyo popular, exigen más.

Camila Vallejo

Camila Vallejo, la dirigente estudiantil de 23 años que ha fascinado a este país con su belleza y su carisma, me dijo en otra entrevista que la federación estudiantil también está exigiendo que el gobierno prohíba la existencia de universidades con fines de lucro. Vallejo, que es militante del partido comunista, agrego que su movimiento quiere “cambios estructurales” que acaben con “el modelo educativo neoliberal”.

Mi opinión: en el apuro por unirse al Primer Mundo y copiar los sistemas universitarios de Estados Unidos, Gran Bretana, China e India, — los países con las mejores universidades del mundo— Chile se apresuró demasiado. Un poco de gradualismo hubiera sido mejor.

Los estudiantes tienen razón al exigir que el gobierno haga algo para resolver la situación financiera de los graduados, y que haya mayor regulación del sector. Sin embargo, estos excesos pueden corregirse sin copiar los desastrosos sistemas universitarios estatistas de varios países de la región.

Si los excesos del libre mercado educativo se resuelven, Chile saldrá de este trauma convertido en un país mejor.


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miércoles, 24 de agosto de 2011

“Las mujeres en Cuba pueden derrocar a la dictadura”

CUBA ENCUENTRO. Madrid.

La activista Sara Marta Fonseca, quien fue detenida ayer por protestar en el Capitolio de La Habana, afirmó hoy al salir de la cárcel que son muchas las mujeres en Cuba que pueden derrocar a la dictadura, y desea que se sigan uniendo más.

“Se nota que la mujer cubana tiene ansias de libertad, de ver a la patria libre”, declaró a CUBAENCUENTRO la delegada en La Habana del Movimiento Femenino por los Derechos Civiles Rosa Parks y secretaria ejecutiva del Partido Pro Derechos Humanos de Cuba.


La protesta protagonizada por cuatro activistas del Movimiento en La Habana fue en “solidaridad con las Damas de Blanco del oriente de Cuba, para pedir la libertad de todos los presos políticos y del pueblo de Cuba, y que cese la represión contra toda la oposición”, indicó Fonseca.

Fonseca destacó que “todas las mujeres en Santiago de Cuba están siendo protagonistas de los cambios en Cuba” y “están firmes en su decisión de continuar, y no hay golpes ni agresiones que las detengan”.

“Esto está creciendo mucho”, expresó la opositora y añadió que pasa lo mismo en otras provincias del país, como Pinar del Río, “una zona donde los opositores vivían como en un clandestinaje y últimamente están tomando las calles”.

Según Fonseca, esto preocupa “mucho a la dictadura, porque siempre han tratado de mantener a Pinar del Río en un puño y están viendo que allí también se les está yendo de las manos la situación”.

Durante la manifestación en el Capitolio ayer, las cuatro mujeres activistas del Movimiento Rosa Parks exhibieron una sábana con letreros como “Abajo la dictadura” y “Vivan los derechos humanos”.

Cuenta Fonseca que cuando se manifestaban en la escalinata del Capitolio se les acercó un oficial de la Seguridad del Estado, que no se identificó, y trató de quitarles la sábana e impedir que continuaran con la manifestación.

Sin embargo, prosiguió, “había más de cien personas allí, que empezaron a gritar que nos dejaran, que teníamos el derecho de manifestarnos pacíficamente, que no estábamos cometiendo delito”, y las apoyaron.

El oficial “tuvo que retirarse y no pudo arrestarnos” en ese momento, por lo que acudió a otras personas, “al parecer miembros del Partido Comunistas”, quienes las agredieron.

“Estuvimos 35 minutos protestando. Llegaron entonces muchos policías, nos encadenamos las cuatro mujeres, nos tiramos al piso, tratando de evitar que nos arrestaran, pero fue violento, como siempre hacen ellos cuando uno hace resistencia cívica”, indicó.

Fonseca opina que “la gente ha perdido mucho el miedo” y que “está muy cerca la libertad de todos los cubanos”. Su “esperanza es que, aunque no sea Sara Marta con un grupo de opositores, que sean otras mujeres, como Ivón Mayeza, Rosario Morales, Mercedes Fresneda, Iris Tamara Pérez Aguilera, Idania Yanes Contreras, Marta Díaz Rondón, Caridad Caballero, Damaris Moya Portieles…”.

“Ellos no pueden asesinar a todo un pueblo, pueden asesinar a un opositor, a un grupito que se manifieste en contra, pero al pueblo entero, no”, afirmó la activista.

La delegada del Movimiento Rosa Parks destacó que conoce casos de jóvenes que se le han acercado, “cansadas de la dictadura, porque no tienen cómo alimentar a sus hijos y no quieren que sus hijos crezcan” bajo el régimen de los Castro.

“Nosotras comenzamos, pero es el pueblo quien termina. Está en manos del pueblo la situación de Cuba y lo estoy viendo muy cerca. Solo faltaron segundos para que ocurriera el estallido social que tanto anhelamos”, explicó la opositora sobre la protesta del Capitolio.

La detención y el traslado

Sara Marta Fonseca relató que las “cargaron en peso” y se las llevaron en carros patrulleros hacia la unidad policial de Zulueta y Dragones, en el municipio Centro Habana, donde las “cachearon”.

“Una oficial pretendía que, desnudas, hiciéramos cuclillas. Yo fui una de las primeras que requisaron. Le dije: ‘No voy a hacer cuclillas. Eso es algo muy degradante y no lo voy a permitir. Si tú quieres que me arrodille, desmáyame”, espetó la activista a la oficial.

Tampoco accedió a hacer cuclillas el resto de las activistas detenidas: Mercedes Evelyn García, Odalis Sanabria y Tania Maldonado Santos. “No permitieron que las degradaran de esa manera”, añadió Fonseca.

Los oficiales que las interrogaron posteriormente en esa misma unidad policial dijeron que eran del Departamento 21 de la Seguridad del Estado.

Las cuatro mujeres fueron repartidas entonces en las unidades policiales de El Capri, en el municipio Arroyo Naranjo; Santiago de las Vegas, en Boyeros, y La Lisa, en el municipio del mismo nombre.

“Se les notaba el temor y el temblor que tenían en sus manos. Ellos sí saben que estuvo muy cerca de que se les acabaran los 53 años de dictadura. Lo vivieron, como nosotras también lo vivimos. Vieron al pueblo clamando libertad junto a nosotras”, comentó Fonseca sobre el segundo interrogatorio al que fue sometida.

La opositora aseguró que van a “seguir protestando en las calles de La Habana, en las calles de Cuba”, porque su “fe está puesta en que en un momento, con todo su cuerpo represivo”, las autoridades no puedan “sofocar una manifestación y culmine en un estallido social para terminar” con el régimen cubano.