jueves, 7 de febrero de 2019

Parte final del Capítulo XVIII Bahía de Cochinos, una enseñanza. La guerrita perdida de JFK del libro no publicado Amigos, Aliados y Enemigos, Un Análisis de la Era del Castrismo


Mario J. Viera



¿Fue Kennedy el culpable de la derrota de Bahía de Cochinos o hubo una conspiración en su contra?

Se insiste en que todo el fracaso de las operaciones de fuerza contra Castro se debe a la débil actitud de John F. Kennedy, y en parte tienen razón los que así opinan; sin embargo, esa responsabilidad hay que cargarla también sobre otros hombros. Kennedy tenía serias dudas en cuanto a la magnitud de las operaciones que hacían impracticable la “negación plausible” de que Estados Unidos estaba detrás de todo aquel operativo y quería evitar que esto sucediera a todo coste. Para nadie era secreto que en Guatemala se entrenaba una Brigada de exiliados anticastristas y que la CIA estaba comprometida en aquella actividad, como lo denunciara Raúl Roa. Dean Rusk no estaba de acuerdo con la operación tal como se había concebido y Schlesinger la rechazaba considerando que era preferible en lugar de decidirse por acciones drástica practicar la alta política propia de un estadista. Kennedy decidió que se estudiaran otros sitios y otros planes alternativos para la operación, y en solo tres días la Task Force y el WH/4 dio su respuesta. Todo un plan estratégico y sus contingencias resuelto en solo unos pocos días. Dulles no puso objeción alguna. Hawkins eligió una nueva zona para lanzar la operación; ¿pudieran aceptarse las conclusiones a las que arribara Hawkins para elegir la zona de Zapata? Un experto en operaciones anfibias de la talla de Hawkins no puede caer en la simpleza de haber elegido un campo de operaciones basado en las informaciones de fotografía y aceptar luego que hubo un error de interpretación de esas informaciones. Se elegía Zapata solo porque en Soplillar había un campo de aterrizaje de 4 500 pies, cuando en la zona de Trinidad había otra pista más adecuada. Hawkins no podría ser tan irresponsable para elegir una zona donde no había posibilidad de una retirada hacia las montañas en caso de eminente derrota que le permitiera a los invasores unirse a las guerrillas, y una zona pantanosa y estrecha sin posibilidad de impedir el avance ofensivo del enemigo como estaba previsto en Trinidad. Sin embargo, Hawkins actuaba bajo fuerte presión y, ya antes, él y Esterline intentaron renunciar al proyecto cuando el Plan Trinidad fue desestimado. ¿Fue un descuido no intencionado? ¿Se pudiera aceptar la justificación dada por el general White, que “se trataba de un cambio de ubicación, más que algún cambio significativo en el plan”? Esto no se concibe en un general de las fuerzas armadas de Estados Unidos. Todo cambio de ubicación del campo de operaciones conlleva también cambios significativos en los planes. Se pudo hacer ver claramente a Kennedy que la mejor plaza era la zona de Casilda/Trinidad, argumentos para ello había suficientes y, manteniendo esta como zona de operaciones, haber estudiado otras opciones que cumplieran con el requisito de la “plausible deniability”. Otra pregunta a la que hay que dar respuesta: Si el Estado Mayor Conjunto, como asegurara el General White, no estuvo de acuerdo con el traslado de las operaciones de Trinidad hacia Zapata, ¿por qué entonces le dio su “máximo apoyo” al Plan Zapata? ¿Por qué no advirtió al Presidente y dejó que este asumiera que todo iba bien?


No se puede pasar por alto lo que Jacob Esterline le confesara a Pfeiffer en una entrevista realizada en 1975: “Ellos me convencieron... cuando pasamos (de Trinidad a Zapata) ... que no había nada que pudiéramos hacer, que no había otra alternativa, aparte de esto; y parecía desde un punto de vista matemático, si tenemos ciertos ingredientes básicos ─ principalmente adecuado apoyo aéreo, transporte adecuado, adecuada Logística y la capacidad de lucha de ellos era lo esperado, y el gobierno cubano no tenía más de lo que creíamos que tenía, y acabó el Calvario su... acabó con su fuerza aérea ─ que estas personas podrían ser capaces de sostenerse y podrían crear suficiente acción de choque como para que el resto se levantara”[1]. ¿A quiénes se refería cuando dijo que “ellos” le convencieron? ¿Dulles? ¿Bissell? ¿Se le había asegurado que la operación contaría con todos los recursos de apoyo para asegurar el éxito?


La inquietante pregunta que Richard Bissell le formulara a Kennedy en el caso de que se cancelara todo el operativo: “¿Qué hacemos con los mil quinientos hombres? ¿Los soltamos en Central Park a que se desmadren, o qué?” El mismo Bissell hubiera podido responder su propia pregunta, retomar la idea inicial de la operación antes de que escalara a un planeamiento de guerra regular; es decir retomar el plan que preveía una unidad de infiltración con los exiliados cubanos con capacidad para entrenar a los grupos que debían organizar dentro de la isla y fomentar una red clandestina de inteligencia y con los cubanos que se habían entrenado en Retalhuleu en operaciones paramilitares emplearles en operaciones de infiltración y de fortalecimiento de las bandas guerrilleras.


Hawkins relataría tiempo después lo que había conversado con Richard Bissell en torno a la localización de una zona que cumpliera con la condición de contar con una pista de aterrizaje. Esta zona según él estaba ubicada en las proximidades de la península de Zapata. “Le dejé claro a Bissell ─ declararía Hawkins ─ que, sí, que podríamos entrar allí y mantener esa área por un rato debido al estrecho acceso que poseía a través de los pantanos y a un tercio de Cienfuegos a lo largo de la costa. Ahora bien, podemos mantener esta (posición) por un rato, pero no por mucho. Por otra parte, la Brigada no tiene ninguna oportunidad de abrirse paso para salir de allí. A despecho de estas advertencias que le di, sobre los peligros militares que rodeaban a esta zona, Bissell dijo, si este es el único lugar que satisface el requerimiento del Presidente, entonces eso es lo que vamos a hacer. Y dijo, adelante y desarrolla el plan en la Bahía de Cochinos”[2]. Así, sin más, sin un análisis sobre aquella opción, sin atender cuanto se apartaba de las condiciones que existían en Trinidad, Bissell dio carta blanca para elaborar el Plan Zapata. Pero Hawkins agrega: “Bissell actuó imprudentemente al no defender la operación Trinidad. Si en realidad se querían deshacer de Castro, él debió defenderla, porque esta era la única posibilidad. Más adelante no defendió la necesidad de las operaciones aéreas. Yo no sabía que el presidente en realidad nunca había sido informado sobre la necesidad de la eliminación de la fuerza aérea de Castro y aparentemente no lo fue. Y yo no conocía eso. Yo resentía el hecho de que en el último momento Bissell no hubiera luchado fuertemente para preservar nuestra propia capacidad aérea y particularmente no permitir que el bombardeo final fuera completamente cancelado. Yo pensaba que nos convenía tener suficiente honor y no hacerla a aquellas tropas cubanas”. A estos pronunciamientos de Hawkins agregaba Esterline algo que podría entenderse como una acusación: “Me veo obligado a llegar a una conclusión muy infeliz y es la de que (Bissell) estaba mintiendo por razones que todavía no entiendo totalmente. Ahora estoy convencido de eso. Pienso que el hecho de que alguien tergiversara una situación deliberadamente al máximo jefe de Estado, es algo bastante imperdonable”[3].


Adelanto una pregunta a la que no daré respuesta, pero dejándola como una insinuación, ¿Acaso hubo una conspiración contra Kennedy, sabiendo como es conocido que muchos oficiales CIA les eran contrarios, con el propósito de hacerle cargar con una derrota lacerante?


Toda una armazón de errores y omisiones condenaron la operación Zapata, fatal y necesariamente, a un total desastre. ¿Traición? El hecho real de todo aquel desastre lo resumiría el ex combatiente de la Brigada 2506 González Rebull: “Si no hubo traición, hubo abandono. Sin lugar a dudas, sabíamos que nosotros los cubanos, teniendo en cuenta el poco armamento, la distancia y los escasos aviones que teníamos, no podíamos realizar esa acción militar solos. Sabíamos que sucedería lo que sucedió: Fidel Castro pondría toda su fuerza allí, artillería, tanques y miles de hombres contra los 1.246 de la Brigada 2506”[4]. Is that all?


La sangre cubana se derramó sobre el suelo cenagoso desde Playa Larga hasta Playa Girón, sangre de hermanos enfrentados en dos bandos contrarios. Unos y otros atrapados en un juego político que les convertían en piezas desechables. Los caídos por la parte castrista ascendieron a 142 combatientes y numerosos heridos; por la Brigada invasora se produjeron aproximadamente 114, entre ahogados y muertos en acción. Las consecuencias fueron desastrosas para los Estados Unidos y para el presidente John F. Kennedy en primer lugar, tal como lo expone José Luis Álvarez:  


“Aparte del drama personal para los combatientes (de la Brigada 2506), las consecuencias políticas para el presidente (Kennedy) fueron relevantes. Por vez primera, después de varios años de éxitos encadenados en su imparable carrera desde congresista por Boston, a senador de Massachussets, hasta llegar a ser presidente de Estados Unidos, a Kennedy se le quebró su racha de buena suerte (…), pagando un alto precio en prestigio, en buena voluntad hacia él y en capacidad de maniobra”[5].


Hundido el prestigio de Estados Unidos en los pantanales de Playa Girón-Playa Larga solo se consiguió lo contrario de los objetivos de Washington. El régimen castrista se consolidaría con el fiasco de Bahía de Cochinos y Cuba afirmaría aún más sus lazos con la Unión Soviética hasta convertirse en un preciado Estado satélite para Moscú. Ahora Cuba representaba ante toda la América Latina un importante precedente de reto a la doctrina Monroe.


El 20 de abril, en un discurso ofrecido ante la Sociedad Americana de Editores de Periódicos (American Society of Newspaper Editors), Kennedy reconocería públicamente la participación de Estados Unidos en la fracasada expedición a Bahía de Cochinos y la justificaría como un acto necesario a favor de la seguridad nacional de los Estados Unidos, diciendo:


“Any unilateral American intervention, in the absence of an external attack upon ourselves or an ally, would have been contrary to our tradition and to our international obligations. But let the record show that our restraint is not inexhaustible. Should it ever appear that the interamerican doctrine of non-intervention merely conceals or excuses a policy of non-action – if the nations of the hemisphere should fail to meet their commitments against outside communist penetration – then I want it clearly understood that this government will not hesitate in meeting its primary obligations witch are to the security of our nation”[6].


“Cualquier intervención unilateral de Estados Unidos, en ausencia de un ataque externo sobre nosotros o contra alguno de nuestros aliados habría sido contrario a nuestras tradiciones y deberes internacionales. Pero que conste que nuestra moderación no es inagotable. En el caso de que pareciera que la doctrina interamericana de no injerencia encubra una política de no acción ─ si las naciones de este hemisferio dejan de cumplir sus deberes contra la penetración externa comunista ─, entonces quiero que se comprenda claramente que este Gobierno no dudará en el cumplimiento de sus obligaciones primarias que son la seguridad de nuestra Nación”.


[1] Jack B, Pfeiffer entrevista a Jacob Esterline sobre la operación de Bahía de Cochinos. Noviembre 1975
[2] Peter Kornbluh. Op. Cit.
[3] Peter Kornbluh. Op. Cit.
[4] Jesús Hernández. Diario Las Américas, 16 de abril de 2016
[5] José Luis Álvarez. Decisiones estratégicas. LID Editorial Empresarial, Madrid, 2009
[6] President John F. Kennedy. Address before the American Society of Newspaper Editors. Statler Hilton Hotel, Washington, D.C. April 20, 1961. John F. Kennedy. Presidential Library and Museum

El CEO del USGoverment.inc.


Mario J. Viera


Donald Trump, piensa como empresario. Conoce de todas las argucias legales y no tal legales para mantener a flote y rentable una empresa privada. Llega a la presidencia de Estados Unidos, no importa si legítimamente o no, y cuando se sienta en la oficina oval, sigue pensando como empresario, como el poderoso Chief Executive Officer (CEO) de una gran empresa, en este caso, el Gobierno de Estados Unidos, el que formula el propósito, la visión y la misión de esa empresa. Sabe que tiene que vérselas con el Consejo de Administración (members of the board) que representan los intereses de los diferentes accionistas en función de su porcentaje de participación en la empresa, y conoce cómo manejar o manipular ese consejo.

Para él, el arte del gobierno, es similar al arte de dirigir una corporación con fines de lucro, y todo queda concretado en los elementos de la contabilidad, Activos, Pasivos y Capital, donde el Capital es igual al Activo (el dinero que tiene en caja y en los bancos, las cuentas por cobrar, las materias primas, las máquinas, los vehículos, los edificios y los terrenos) menos el Pasivo (deudas, obligaciones bancarias e impuestos por pagar), es decir, lo que se es = Lo que se tiene - Lo que se debe.

¿Qué hacer ─ se pregunta ─ para hacer grande a su corporación? Pues, nada más sencillo, reclamar las cuentas pendientes y rebajar en todo lo posible el pasivo. ¡Y ya está, resuelto el problema! Sin embargo, hay una verdad que no ha tomado en cuenta, y es la que plantea que el gobierno de una nación no funciona como el gobierno de una empresa. Son entes totalmente diferentes y mucho más diferentes dentro de un sistema democrático de controles y contrapesos que aseguran la fórmula de Montesquieu de que “el poder detenga el poder”, No toda la fuerza de decisión en el gobierno de un Estado democrático reside en el poder de un CEO, porque existe un balance de poderes tripartito entre el Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial. El CEO de una corporación tiene manos libres para tomar decisiones que deben ser acatadas por todos los miembros de la corporación, sin importar que sean decisiones correctas o equivocadas. ¡Ya se vería después! El presidente de una nación cuenta con poderes de decisión, pero limitados a lo permitido por las leyes y a lo sancionado por las cortes o tribunales.

Todos los que están por debajo del CEO de una empresa son subordinados suyos a quienes se les puede exigir lealtad, porque para eso reciben un salario. El presidente de un Estado tiene poco subordinados y no puede esperar lealtad absoluta de los mismos. Siempre el presidente tendrá que confrontar una oposición y se verá obligado en determinadas situaciones a contemporizar con la misma. El Ceo de una corporación puede cubrirse con la privacidad empresarial para alejar de sí cualquier escrutinio público. El presidente de una nación no puede evitar que los medios de comunicación masivos le sometan a la crítica y al escrutinio. El CEO de una corporación es un personaje privado, el presidente de una nación es un ser público que a duras penas podrá evitar hasta el asalto a su privacidad.

Una corporación tiene que enfrentarse a sus competidores que intentarán desplazarle del mercado. Para triunfar sobre la competencia, la corporación puede recurrir a una gran campaña publicitaria, aumentar su productividad para hacer que sus productos sean de menores costos y hasta automatizar su producción. Una nación tiene que enfrentar no solo a otras naciones competidoras, si no también enemigas. Para anular o disminuir las amenazas de los enemigos, la nación tiene que elaborar una política exterior apropiada y coherente, desarrollar un firme trabajo diplomático, establecer alianzas múltiples comerciales y militares, captar aliados de conveniencia y alianzas estratégicas, fortalecer su arsenal militar e impulsar una efectiva labor de inteligencia, debe actuar dentro de los organismos multinacionales influyendo en ellos con su liderazgo y, sobre todo, debe desarrollar un poderoso intercambio comercial.

Un CEO puede dirigir su empresa por inspiraciones. Un Jefe de Gobierno no puede darse ese lujo, tiene que actuar siguiendo los consejos de sus principales consejeros, tiene que llegar a pactar con la oposición cuando sea preciso para le ejecución de un plan de desarrollo o un plan estratégico y debe decidir lo más apropiado entre los consejeros de línea dura y radicales, y los consejos de los asesores más moderados. Así fue como John F. Kennedy evitó el desastre nuclear durante la crisis de los misiles.

Aún más, el presidente de una nación no debe, hacer recortes en el pasivo contabilístico de la nación haciendo recortes en los servicios de asistencia y seguridad social de sus ciudadanos con mayores necesidades. Debe impulsar una adecuada política para garantizar la seguridad pública y el combate a la criminalidad. Impulsar la enseñanza pública que asegure la formación de personal capacitado en la esfera de la tecnología, indispensable para alcanzar un alto nivel de competitividad nacional.

Mientras Trump se siga considerando que él es el CEO del USGoverment.inc, Estados Unidos no podrá mantener su superioridad económica, tecnológica y militar en el mundo, habrá perdido su liderazgo mundial y se quedará aislado del mundo exterior sin influencia positiva de ninguna manera.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Crisis en Venezuela: ¿qué busca Estados Unidos y por qué actúa ahora?


Ángel Bermúdez (@angelbermudez) BBC News Mundo



Donald Trump volvió a hablar el martes de la crisis en Venezuela, esta vez en uno de los eventos políticos más importantes del año, el Discurso sobre el Estado de la Unión.

Y aunque Trump no insistió en que la "opción militar" en Venezuela sigue sobre la mesa, como ha venido haciendo la Casa Blanca los últimos días, sí reiteró su apoyo a Juan Guaidó como "presidente encargado" del país.

Trump, además de con este reconocimiento a Guaidó, busca forzar la salida del presidente Nicolás Maduro con sanciones a las ventas de petróleo venezolano a Estados Unidos, afectando la principal fuente de ingresos del país sudamericano.

La inédita medida reveló que la Casa Blanca de Trump está dispuesta a llegar hasta donde nadie se había atrevido en su cuestionamiento al gobierno de Maduro.

¿Pero qué está buscando exactamente Estados Unidos en Venezuela?

Oficialmente, la implicación del gobierno de EE.UU. en esta crisis busca lograr "la restauración de la democracia en Venezuela", para lo cual Trump anunció que usaría "todo el peso económico y diplomático" de la primera potencia del mundo.

El gobierno de Maduro, sin embargo, le acusa de tener ambiciones imperiales y de querer hacerse con el control del país con las reservas probadas de petróleo más grandes del mundo.

"Confesión de parte: John Bolton confirma que el golpe es petrolero", escribió la semana pasada en un tuit el canciller de Maduro, Jorge Arreaza, en referencia a unas declaraciones que ofreció el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca a la televisora Fox Business.

"Venezuela es uno de los países de lo que yo llamo la troika de la tiranía. Haría una gran diferencia económica para Estados Unidos si conseguimos que empresas estadounidenses inviertan y participen en el desarrollo de las capacidades petroleras de Venezuela. Sería bueno para el pueblo de Venezuela. Sería bueno para el pueblo de EE.UU.", afirmó Bolton.

Pero algunos expertos dudan sobre el peso de esta motivación.

"A mí el argumento petrolero me resulta poco convincente", le dice a BBC Mundo Carlos Malamud, investigador principal sobre América Latina del Real Instituto Elcano, con sede en Madrid.

Para Malamud, el petróleo ha estado allí desde la llegada al poder del fallecido presidente Hugo Chávez y Washington evitó durante mucho tiempo inmiscuirse en la crisis venezolana.

"Estados Unidos ha sido el principal comprador de petróleo venezolano y esta es una gran paradoja: la autodenominada Revolución bolivariana pudo llevarse a cabo gracias a los dólares estadounidenses, sin los cuales habría sido muy difícil que el proyecto chavista hubiera salido adelante como lo hizo", afirma.

Además, agrega que gracias a la explotación del petróleo y del gas de esquisto, Estados Unidos se ha hecho mucho menos dependiente de las importaciones.

Es por eso que, desde el punto de vista del abastecimiento de los mercados es mucho más importante lo que ocurre en Medio Oriente que lo que pasa en Venezuela.

Ni muro ni Maduro

Malamud considera que Washington es un actor decisivo en la dura resistencia que está enfrentando Maduro para mantenerse en el poder, pero advierte que esta se debe a una confluencia de varios factores.

Entre estos destaca la llegada a la presidencia de la Asamblea Nacional de Juan Guaidó, la movilización de la comunidad internacional que estaba frustrada al ver que fracasaban todos los esfuerzos de negociación para restablecer el funcionamiento de las instituciones democráticas en Venezuela y la ola migratoria de venezolanos, que da dimensiones regionales a la crisis de ese país, pues millones de sus ciudadanos están huyendo, principalmente, hacia Sudamérica.

El experto considera, sin embargo, que más que estos factores sobre la decisión de la Casa Blanca de aumentar la presión sobre Maduro pueden estar pesando las próximas elecciones presidenciales de 2020, en las que se espera que Trump busque la reelección.

"Su proyecto estrella, la construcción del muro en la frontera con México, está totalmente empantanado. Con el control que lograron los demócratas en la Cámara de Representantes y la llegada al poder en México de López Obrador, sus expectativas de lograr avanzar en esta propuesta están bloqueadas. La crisis venezolana, frente a un Maduro muy debilitado, le va a permitir seguir movilizando a sus sectores más fieles", apunta.

Benjamín Gedan, quien fue miembro del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca durante el gobierno de Barack Obama y que ahora es asesor del programa latinoamericano del Centro Woodrow Wilson, un instituto de investigaciones con sede en Washington, señala que es difícil entender las motivaciones de la Casa Blanca.

"El presidente Trump no es un defensor de los derechos humanos ni de instituciones democráticas. Pero en este caso, él desde el primer momento tomó la decisión de tener una política muy dura hacia la crisis venezolana", señala.

Indica que esto puede deberse a motivos electorales. "Es posible que el gobierno de Trump esté buscando una crisis que se pueda resolver para obtener un éxito importante antes de las elecciones, pero más que eso es la cuestión de Florida, donde hay una comunidad de venezolanos y de otros latinoamericanos que son muy favorables a la política dura de Trump frente al gobierno de Maduro", apunta.

Gedan señala que el hecho de que se actúe ahora también puede estar influenciado por el hecho de que las crisis humanitaria y migratoria de Venezuela han empeorado mucho en los últimos dos años.

El especialista también apunta a un choque ideológico.

"Para el Partido Republicano, el chavismo siempre ha sido un enemigo fuerte en la región. Más allá de eso, el equipo de Trump tiene mucha experiencia en el tema de Cuba y la alianza entre La Habana y Caracas genera mucho rechazo hacia el gobierno de Maduro", agrega.

Peter Hakim, presidente emérito de Diálogo Interamericano, un centro de estudios con sede en Washington, considera este factor político como determinante.

"Esto puede explicarse por la inmensa influencia que los asesores de línea dura ante Cuba, Nicaragua y Venezuela tienen en la definición de la política del gobierno de Trump hacia América Latina. Hablo de (el senador) Marco Rubio, de John Bolton y, ahora, de (el secretario de Estado) Mike Pompeo", afirma.

Destaca que el mandatario estadounidense tiene ahora una excelente relación con Rubio, quien es senador por Florida, un estado muy importante desde el punto de vista electoral.

"No creo que a Trump le quite el sueño Venezuela. Él es un presidente transaccional. En este caso, él no saca mucho provecho de esto, pero sí obtiene beneficios entre los grupos estadounidenses con los cuales se relaciona", asegura.

"Él está siguiendo una política con la que sus asesores más próximos han estado comprometidos ideológica y políticamente durante años y ahora tienen su oportunidad. Supongo que, si tienen éxito en Venezuela, y cada vez más parece que así será, el próximo paso será presionar sobre Nicaragua y Cuba", vaticina.

lunes, 4 de febrero de 2019

Nayib Bukele, ¿será verdaderamente “el cambio”?


Mario J. Viera



Al menos, con los resultados de las elecciones en El Salvador, ya Nayib Bukele ha logrado un cambio: su apabullante victoria sobre los dos partidos mayoritarios del país, ARENA y FMLN. Bukele es, además, o será un cambio en la política exterior salvadoreña que marcará con una diferencia con la mantenida por el actual mandatario del FMLN Sánchez Cerén que ha declarado públicamente su apoyo a las dictaduras de Daniel Ortega en Nicaragua y de Nicolás Maduro en Venezuela.

Ya antes, se había mostrado solidario con el movimiento de resistencia noviolenta de Nicaragua: “En Nicaragua ─ había declarado ─, una chispa inició un incendio… El error de los Ortega es pensar que. apagando la chispa, se acaba el incendio”, y recientemente ha recalcado en un twitter: “Dictadores como Maduro en Venezuela, Ortega en Nicaragua y Juan Orlando (Hernández) en Honduras jamás tendrán legitimidad porque se mantienen en el poder a la fuerza y no respetan a los pueblos. Dictador es dictador. De 'derecha' o de 'izquierda'”.

Él mismo, ya en sí, es un cambio, al ser, con sus 37 años de edad, el presidente electo más joven de El Salvador. Pero es también un cambio, aparentemente innovador en América Latina, al lograr lo que químicamente es imposible, la disolución del aceite en el vinagre. Él, que así mismo se define como de izquierda, y que en 2016 había asegurado que no buscaría la presidencia del país con los partidos de derecha, ahora, en estas elecciones ha ganado las elecciones bajo las banderas de la organización conservadora Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA) un desprendimiento de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA). Él es esa izquierda democrática y progresista que no le hace coro a esa izquierda bananera que pulula en América Latina y que bebe su inspiración en el patético libro de Eduardo Galeano, Las venas abiertas de la América Latina. Pero Bukele ya antes de las elecciones había asegurado que él gobernaría con independencia de GANA y que la dirección de GANA no intervendrá en sus decisiones. “...ningún partido político tendrá cuotas o podrá asignar cargos en el gobierno (...) Si jamás permití que la cúpula del FMLN me diera órdenes, menos lo permitiré de dirigentes de otros partidos”.

Por profundas diferencias con el partido de gobierno y sus continuas críticas al presidente Salvador Sánchez Cerén, Nayib Bukele fue expulsado en 2017 del Farabundo Martí (FNLN), organización, bajo la cual había ejercido como Alcalde en San Salvador, capital de El Salvador. Fundó entonces el partido Nuevas Ideas, que, al no cumplir con las exigencias de la Ley Electoral, no sería legalizado como partido político. Tras ese intento frustrado, señala el diario español La Razón citando a Efe, “buscó un hueco en el Centro Democrático (CD) para presentarse bajo su bandera a las elecciones presidenciales, pero el partido fue cancelado tras no alcanzar al menos 50.000 votos válidos en las legislativas de 2018”. Fue así que Bukele buscó el apoyo de la dirigencia de GANA y bajo su paraguas ganó las elecciones y las ganó en la primera vuelta con el 53,8% de los votos. Su gran apoyo fue la juventud, los millenians, que se sintieron identificados con él y siguieron su campaña a través de las redes sociales.

“Este movimiento es del pueblo salvadoreño, no nos pertenece a nosotros", declaró Bukele al conocer los resultados del escrutinio electoral. "Dijimos que haríamos historia. Y lo hicimos. Este día es histórico para nuestro país, este día El Salvador rompió el bipartidismo, este día por fin pasamos la página de la posguerra”.

Es ahora la esperanza del cambio. La esperanza del cambio de una nación que cuenta con escaso crecimiento económico, alta tasas de emigración y mayores y con un enorme índice de peligrosidad y de homicidios. Nada fácil con solo 11 diputados de GANA en la unicameral Asamblea Legislativa, compuesta de solo 84 diputados electos, frente a los 49 que controla ARENA y los 23 del FMLN. Bukele no le quedará más opción que compartir poder con GANA, así lo considera el economista César Villalona ─ citado por el diario argentino La Nación ─ quien considera que a Bukele “se le hará muy difícil prescindir de GANA (...) No tiene mayoría de ningún tipo. Y si además tuviera conflicto con GANA, quedaría aún peor. Sería un gobierno de mucha debilidad, que vendría con desestabilización, y hay sectores oligarcas que les preocupa que a los seis meses haya aquí una decepción, porque la gente quiere empleo, ingresos. y eso no es tan fácil". Y esta situación estará presente hasta 2021 cuando se renueven los cargos de diputados. En los dos años que quedan para la renovación del parlamento, Bukele no tendrá más posibilidades para obtener un parlamente favorable si logra legalizar como partido político Nuevas Ideas, y obtener un buen número de diputados a la Asamblea Nacional por esa agrupación.

El otro reto que enfrenta Bukele son las pandillas de delincuentes las que, para muchos analistas, entre ellos, Dagoberto Gutiérrez, analista y excomandante del FMLN durante la guerra civil salvadoreña (1980-1992), son ya un poder en sí: “Las pandillas ─ considera Gutiérrez ─ son un poder político, económico y militar. Al sentirse dueños del territorio, todos (empresas a las que extorsionan y partidos políticos) tienen que negociar con ellos, forzosamente”. O como le declarara a BBC Mundo, el economista e investigador social César Villalona:  "Algunas controlan territorios y pueden decir que aquí no vamos a dejar entrar a los que son de tal partido. Eso siempre ha ocurrido, tienen incidencia. No sé hasta qué punto para inclinar un resultado, pero sin duda hay un problema".

Es una realidad esta dramática verdad que se confirma con el hecho que destaca la página elsalvador.com, tomando como fuente un documento de la Policía Nacional Civil: “La mara Salvatrucha (MS) opera con 363 grupos delictivos y la mara 18 posee 217 células que ejercen presencia intimidatoria en centenares de caseríos, cantones, comunidades y colonias de 181 municipios en los 14 departamentos (...) En 160 de esas ciudades existen células de la mara Salvatrucha; mientras que en 57 de las mismas comparten presencia con la pandilla 18. Eso quiere decir que 103 poblaciones están solo bajo la influencia delictiva de la MS y en 21 municipios hay únicamente presencia de pandilleros de la mara 18...”

domingo, 3 de febrero de 2019

Un imperativo que ya debe enfrentar el Exilio cubano





 Ha llegado la hora en la que el exilio cubano comience a jugar el papel que realmente le corresponde hacer para impulsar la resistencia interna. Basta ya de que organizaciones de exiliados cubanos con base en Miami continúen en su empeño de controlar la oposición dentro de Cuba. Basta ya de imponerles consignas a la oposición de la isla, para que sean seguidas fielmente por las organizaciones que controlan los diferentes grupos del exilio. Sobran ya las organizaciones del exilio que pretenden ser pontífices de la resistencia interna. No son representativas del universo vario pinto de la resistencia al castrismo dentro de Cuba, aquellos grupos del exilio que pretenden vincular el movimiento opositor de Cuba a la influencia de un determinado partido político de Estados Unidos y a la veneración del presidente Donald Trump. Basta ya de ideologías impuestas al pueblo de Cuba; ni ideologías de derecha, ni ideologías de izquierda; ni pretensiones socialistas, ni pretensiones de corte neo-liberal.
  
El exilio debe ser el eco de la oposición que se enfrenta directamente a la represalia del gobierno usurpador del Partido Comunista de Cuba, no su voz de mando. Asesor ha de ser el exilio; apoyo, ha de ser el exilio, no hegemonía sobre toda la disidencia interna. Sentido práctico ha de sustentar el exilio, no oportunismo ni manipulación. El exilio debe renunciar a la práctica de encumbrar liderazgo a este o aquel opositor que presida esta o aquella de las tantas organizaciones que se multiplican en Cuba, que ni siquiera son conocidos por la mayoría de la población, solo porque siguen las tendencias ideológicas que sustente esta o aquella organización de exiliados. Los líderes no se fabrican mediáticamente, los líderes surgen en el combate, en la lucha diaria, en la conducción de pueblo.

Solo uno debe ser el caudal de ideas que el exilio debe promover, las ideas de la democracia, del estado de derecho, de la justicia, del reconocimiento de la mayoría sin desconocimiento de los derechos de las minorías y de la defensa de los derechos humanos y sociales.

El exilio debe ser el adecuado transmisor entre la oposición anticastrista interna y los organismos internacionales que promueven la democracia y los derechos civiles y políticos de la ciudadanía. El exilio debe impulsar lo que para Venezuela se ha alcanzado con el apoyo de la comunidad internacional. El momento clave para ello es el intento del castrismo para imponer una nueva Constitución, sin abandono de sus caracteres totalitarios, por medio de un pretendido referendo nacional. Falta poco para que se lleve a cabo el tal referendo constitucional; pero el exilio ha perdido tiempo valioso decidiendo por los cubanos lo que se debe hacer o no ante la consulta plebiscitaria, lanzando consignas de No Votar o de Votar No, algo que solo a los opositores al interior de Cuba les compete. El exilio debería aprovechar el momento para exigir, como se exige para Venezuela en el caso de una convocatoria para la elección presidencial, que el referendo constitucional sea de carácter democrático, libre y transparente con todas las garantías necesarias para que el pueblo pueda expresar su voluntad, y supervisado por observadores independientes, con participación de observadores con plena facultad de la Comisión Interamericana de derechos humanos, de las organizaciones defensoras de derechos humanos como Human Rights Watch o Americas Watch, y, en el caso de que estas condiciones no se cumplan, el exilio debe intentar, con todos sus recursos, ganar el apoyo internacional para declarar ilegítimos los resultados que proclame el gobierno castrista y, por tanto toda la estructura estatal y gubernamental sea declarada como intrusa, fraudulenta, usurpadora e ilegítima.

Pero ya se ha perdido tiempo para impulsar lo que debiera ser el imperativo del exilio cubano: movilizar la opinión internacional y los gobiernos de América Latina, Canadá y Estados Unidos, junto a la Union Europea para que se cumplan los presupuestos anteriormente señalados que se exijan para que los resultados del referendo puedan ser reconocidos internacionalmente.

¿Y por qué no? Algunas ideas sobre lucha noviolenta oposición cubana





Es importante, como elemento de la puesta en práctica de la resistencia no violenta, considerar quiénes dentro de la sociedad cubana pueden ser considerados tanto como amigos o como posibles aliados. El enemigo se conoce, es la cúpula dirigente del Partido Comunista y sus dirigentes en sus instancias provinciales y hasta municipales. Son aquellos que dirigen la organización de delatores (los CDR) en sus niveles de dirección superior y medios; son también aquellos que han traicionado a sus bases sociales como son las directivas de la Asociación de Agricultores Pequeños y de las organizaciones sindicales en todos sus niveles, desde la denominada Central de Trabajadores de Cuba hasta las directivas nacionales y provinciales de los sindicatos amarillos. El enemigo se encuentra además dentro de los altos mandos de las fuerzas armadas, en las direcciones del aparato policiaco y en todo el aparato represivo de la Seguridad del Estado y sus esbirros.

Hay que tener en consideración que, dentro de los organismos de base del Partido Comunista, sus núcleos, no todos sus militantes son firmes defensores del régimen castrista. La mayoría sufre las mismas escaseces y privaciones que sufre el resto de la población, Algunos ya se encuentran en la fase de conflicto ideológico, muchos hay que se sienten descontento con su militancia comunista que, por una u otra razón, principalmente de supervivencia y acomodamiento, aunada al sentimiento del temor, no se deciden a romper con su militancia. No podemos ni debemos considerarles en conjunto como enemigos del movimiento opositor y si verles a algunos como aliados de conveniencias y a otros como posibles simpatizantes. Si no hacemos distinción entre enemigos y amigos, esos militantes ya titubeantes no se decidirán a favor de la oposición anticastrista.  Todos los miembros de esa masa de militantes del Partido Comunista son conocidos, Habitan en los mismos barrios que los opositores, compran en las mismas tiendas minoristas, viajan en los mismos atestados ómnibus que el resto de la población común.

Entonces ¿por qué no hacer un acercamiento a esos militantes? ¿Por qué no podemos hacerles entender que ellos no son nuestros enemigos, que los enemigos son los delatores, y la alta dirección del Partido Comunista y del Gobierno? ¿Por qué no hacer trabajo de captación entre ellos? Sin importar que siempre entre los captados pueda haber algunos dispuestos para actuar como informantes de los órganos represivos. Lo principal es hacer propaganda directa y labor de proselitismo. La Real Academia Española define al activista como “militante de un movimiento social, de una organización sindical o de un partido político que interviene activamente en la propaganda y el proselitismo de sus ideas”. El activismo por tanto no consiste en hacer demostraciones públicas, no es solo gritar “¡Abajo Raúl!” o “¡Abajo Díaz-Canel!”, no es solo hacer denuncias de violaciones de derechos humanos, no es solo elaborar proyectos sustanciosos para solo el interés mediático, llámese Varela, Emilia, Plataforma Otro 18, o Todos Marchamos, es hacer todo esto, pero dando prioridad a la propaganda directa, a la labor directa de convencimiento y al proselitismo.

Cuando se estudia la historia de los movimientos sindicales podemos ver, en primer lugar, todo el trabajo de penetración sindical por parte de anarquistas, trotskistas y muy en especial por los comunistas. Controlar el movimiento sindical es un medio para alcanzar objetivos políticos por intermedio de la lucha social de los trabajadores. ¿Por qué la oposición cubana no puede actuar dentro de las secciones sindicales? ¿Qué principio ético lo impide? Dentro de los centros laborales, existen líderes en perspectivas, trabajadores que rechazan el sistema totalitario. Esos trabajadores pueden se captados por la oposición para que actúen sin mucho destaque, pero que pueden, por sus actitudes ser electos para participar como dirigentes dentro de las secciones sindicales controladas por el Partido Comunista. ¡Labor de proselitismo!

Hay que captar a la intelectualidad, profesores, catedráticos, escritores, poetas, músicos y pintores y escultores. La intelectualidad puede ser un importantísimo sector de alianza. Pero hay que ser cauto para promover el proselitismo intelectual. No exigirles nada que no sean capaces de hacer por propia motivación. En su momento la intelectualidad constituirá un muy valioso sector opositor al sistema que oprime la libre expresión de la creación intelectual y artística. Y la labor de acercamiento a los intelectuales debe hacerse con activistas bien preparados para ello y contando con un nivel cultural apropiado. Que los intelectuales reciban las propuestas elaboradas por la disidencia.

Sin la participación decidida y convencida de la juventud, no hay movimiento de resistencia que tenga posibilidad de triunfo, ya sea la resistencia armada como, y muy especialmente, la resistencia noviolenta. El relevo generacional es clave en todos los cambios progresivos de una sociedad. Las nuevas generaciones imponen su impronta. La oposición cubana debe valorizar lo que ha hecho o dejado de hacer para captar a esa enorme masa juvenil que no encuentra futuro dentro de los marcos del sistema totalitario. La juventud siempre es rebelde e iconoclasta, sin los causes apropiados para conducir esa rebeldía natural, el vacío existencial le impulsa al alcoholismo, las drogas, el sexo y hasta la ejecución de actos marcadamente antisociales. La juventud siempre necesita una esperanza, se ha dicho muchas veces que los jóvenes, en general, no aciertan a precisar qué es lo que quieren, pero saben muy bien lo que no quieren.  

La falta de perspectivas de progreso entre los estudiantes universitarios es patente. Hay que trabajar políticamente entre los estudiantes de nivel medio y superior, captar a los que se sienten frustrados, los que ven más rentable, por falta de otras oportunidades, buscar un puesto en la industria del turismo antes que ejercer la carrera universitaria que eligieron o les eligieron, y, en el peor de los casos, decidirse por la prostitución femenina o masculina, tal y como se manifiesta actualmente en Cuba. El gran aliado que más necesita captar la oposición castrista, y el más efectivo, está entre los jóvenes. La revolución húngara de 1956 comenzó con una poderosa protesta estudiantil que movilizó a miles de ciudadanos a darles apoyo. La revolución de la plaza de Tahrir en Egipto en contra del dictador Mubarak fueron acciones impulsadas principalmente por jóvenes, hasta tal punto que a esta se le denominó Revolución de los jóvenes. Fueron los estudiantes universitarios de Ucrania los que iniciaron las protestas del Maidán que concluyeron con el derrocamiento del presidente prorruso Víktor Yanukóvich, como también han sido los jóvenes los que con más fuerza y coraje se enfrentaron a los cuerpos represivos en Venezuela y Nicaragua.

Por otra parte, hay que dignificar a la mujer. Como lo hubo dicho José Martí:  "Las campañas de los pueblos solo son débiles, cuando en ella no se alista el corazón de la mujer; pero cuando se estremece y ayuda, cuando la mujer, tímida y quieta de su natural, anima y aplaude, cuando la mujer culta y virtuosa unge la obra con la miel de su cariño la obra es invencible". Cuando los hombres son cautos en condenar la injusticia, la mujer, de sí tierna y noble, ante la injusticia se revuelve y condena. Ella es fuerza porque, como las aves defienden su nido, la mujer defiende a los suyos, a sus hijos, primero, a su esposo después, con todas sus fuerzas, con uñas y con mordidas. La mujer es crítica poderosa, ella previene y busca. La mujer, la trabajadora, la ama de casa, es la que más padece por las carencias del hogar. Es la que administra la casa, la que sale a buscar en el mercado lo que la familia requiere. La mujer quiere para sus hijos adecuada alimentación, apropiada asistencia médica, buenas escuelas con maestros capacitados, vivienda decente y seguridad en la calle y, por supuesto, que la familia reciba un salario digno que permita la satisfacción de las necesidades básicas de vida.

La oposición debe enviar su mensaje a los campesinos: Agricultura libre sin imposiciones de cuanto producir o de qué plantar, comercialización libre de los productos agrícolas, de acuerdo con los intereses del campesinado, préstamos a bajo intereses para los insumos y las labores de cultivo y de cosecha; reconocer el derecho del campesino de optar si lo considera conveniente a formar cooperativas, sin imposiciones ni pérdida del dominio de su propiedad; respeto estricto de la propiedad rural y de su uso y disfrute.

¿Y por qué no? La oposición debe hacer un llamamiento a los mandos intermedios de las fuerzas armadas, y a los cuerpos policiacos, donde se les diga: “No somos enemigos de ustedes. Ustedes también son parte de nuestro pueblo, con las mismas necesidades y limitaciones que sufrimos todos. Solo les pedimos, que no actúen contra el pueblo haciéndoles el trabajo sucio a los esbirros de la Seguridad del Estado. Respetamos a los mandos medios de las fuerzas armadas; solo les reclamamos que no vuelvan sus armas contra el pueblo cuando se levanten las protestas contra el régimen. Ustedes on bienvenidos. Nuestros enemigos son esos altos oficiales que medran con el servicio de ustedes. La única ideología que debe existir entra las fuerzas armadas es la del acatamiento de la democracia y el respeto de la voluntad mayoritaria de la población expresada en consultas plebiscitarias libres y transparentes”.

sábado, 2 de febrero de 2019

Se prohíbe a la Camerata Romeu entregar donaciones en Regla




No importa que el Municipio de Regla haya sido el más afectado por el tornado que se abatió sobre La Habana y que dejara a muchos sin techo ni propiedades. El gobierno del Partido Comunista está más interesado en hacer politiqueras marchas de antorchas que darle atención a la devastación. Pero la incipiente sociedad civil, enfrentando dificultades burocráticas se ha puesto en marcha para extender una mano amiga y generosa a los perjudicados.

Así, mientras el Poder Popular del Municipio Regla vendía alimentos a los damnificados, la Camerata Romeu se iba por entre las ruinas a brindar ayuda y generosas donaciones. Y la directora del grupo musical Zenaida Romeu se emocionaba viendo entre los destrozos a “hombres recios que lloraban frente a nosotras al ver nuestro gesto humano”, el gesto solidario de repartir entre aquellos necesitados ropa de niño, agua, pan, abrigos, colchas, zapatos, toallas, detergente, jabones y todo ello colectado del propio peculio de aquellas muchachas, másicas integrantes de la Camerata.

¡Cuántos lauros en pro de la cultura cubana se ha ganado esta agrupación femenina de música! Ahora, unen a sus logros este, el de extender mano fraterna a los que son hermanos en necesidad. A ellas les movió esa ternura que anima en toda alma de mujer, de mujer que no busca como mejor vivir sino como servir mejor.

Véase lo que de la Camerata ha dicho la oficialista EcuRed: “Camerata Romeu. Agrupación musical cubana de música de cámara de excelencia dirigida por la maestra Zenaida Romeu, integrada solo por mujeres y que se distingue por su alto nivel de calidad y un prestigio internacional ganado en numerosos escenarios del mundo (...) una propuesta única y excepcional”.  

¿Quién es Zenaida Romeu? Hija y nieta de la estirpe musical de los Romeu, de quien se dice que en 1990 y 1992 estuvo radicada en España dando clases magistrales de Dirección Coral en Vigo. A su regreso a la isla en 1993 fundó una orquesta de Cámara con el nombre de su familia materna, Romeu, para rendirle tributo a las 2 generaciones de músicos anteriores a ella de gran prestigio en la Isla. Esa orquesta de cuerdas que sería creado bajo el auspicio de la Fundación Pablo Milanés, es la Camerata Romeu “diseñada de manera insólita para aquellos tiempos, al dedicarse al reconocimiento y la promoción de música cubana y latinoamericana, con una nueva imagen escénica, tanto por repertorio como el vestuario de las jóvenes músicas, así como por el requerimiento de tocar su repertorio de memoria (...) Con solo un año de fundada, el Historiador de la Ciudad de la Habana le otorgó a la joven Camerata Romeu, la Basílica Menor de San Francisco de Asís como sede de la orquesta, en la plaza del mismo nombre en la Habana Vieja (...) Como directora de orquesta (Zenaida Romeu) ha dirigido orquestas sinfónicas en los EEUU, Nicaragua, República Dominicana y Canadá”. 

Y Zenaida ha ganado premios y distinciones que se debieran considerar como orgullo cubano: dos nominaciones al Grammy Latino, varios premios Cubadisco, la Medalla de Marsella, la Campana de Philadelphia, diploma como Huésped Ilustre de la Ciudad de Los Ángeles, y de La Habana, la Giraldilla, Premios Lucas, Premio de Honor del Cuba Disco, y la Orden por la Cultura Cubana, entre otros. ¿Cómo es posible que a una mujer de tantos logros musicales y las dieciocho integrantes de su agrupación hayan sido tratadas como criminales en su propia patria cuando tan solo practicaban un acto de solidaridad?

Fue de repente, cuando regresaban por un pasillo entre escombros, cuando ante ellas se erguía la prepotencia gubernamental, la intransigencia de una castrista de rostro hosco, una mujer que solo vive para ella, que solo responde al poder ilegal e ilegítimo del castrismo, una mujer de nombre Daritza González Williams que asume la presidencia del Poder Popular del Municipio de Regla. Y esa mujer, que ha perdido la sensibilidad y la ternura que adornan a cualquier mujer, se impuso: No podrían continuar con su labor solidaria. ¿Por qué? No lo explicó, solo ordenó a la policía que expulsara fuera de Regla a aquellas mujeres. Tal vez, la iniciativa espontánea de ellas podía entenderse como subversiva, porque en Cuba nada está permitido hacer si no tiene el visto bueno del Partido Comunista.



Y lo reseña Zenaida en su página de Facebook: “En el día de ayer nuestra orquesta la Camerata Romeu fue a las zonas más golpeadas por el tornado. Me impresionó al llegar a la Basílica todo lo que las 18 muchachas tenían disponible para ayudar a otros cubanos sumidos en la tragedia. Llegamos primero a Regla, caminamos en silencio espantadas por la tragedia y preguntando a las personas donde eran los lugares de mayor afectación. Siempre encontramos personas que nos indican las familias que tenían situaciones más críticas. Mucha solidaridad en el pueblo. Tranquilas dejábamos en cada hogar lo que considerábamos más útil y necesario para ellos”.

Relata que cuando salían por aquel “pasillo entre escombros que conducía a viviendas devastadas (donde encontramos hombres recios que lloraban frente a nosotras al ver nuestro gesto humano) nos encontramos con la presencia de la jefa de gobierno del municipio Regla que nos prohibió continuar con nuestra personal y silenciosa ayuda. Le solicitó a la policía que nos “acompañara” fuera de Regla y nos rodearon una docena de ellos impidiéndonos continuar entregando ropa de niño, agua, pan, abrigos, colchas, zapatos, toallas, detergente, jabones… de nuestro propio peculio sin carteles, sin prensa, en silencio sin aglomeraciones, respetuosa y organizadamente”.

Ellas no estaban anunciando al mundo lo que hacían, no llamaban a un motín o a la desobediencia civil, ni se anunciaban ante los reporteros, como el gobierno hace, para hacer creer que le brindan el auxilio a su ciudadanía en momentos de angustia. Pero esa Daritza González, esa jefa de gobierno, no puede permitir que la población contraste la diferencia que existe entre la venta de alimentos que hace su jefa de gobierno y lo que pueden hacer gente del pueblo en verdadera solidaridad humana. ¡Eso no es admisible!

Y Zenaida hace patente su disgusto, su frustración ante hecho de poder tan repugnante: “No puede admitirse que tantas personas estén impidiendo y frenando un gesto solidario que es humano, altruista, hermoso, benéfico, espontáneo propio de lo mejor del ser humano. En lugar de eso nos conminaron a irnos y nos trataron como delincuentes peligrosas. No creo que es una alternativa ni para nosotros los cubanos ni para ningún pueblo del mundo”.  

Escoltadas por la policía salieron, con toda su frustración a cuestas, fuera de los límites del municipio habanero. “Es una VERGÜENZA ─ anota Zenaida Romeu visiblemente enojada ─. En esa villa nació mi madre. Ella tenía bellos recuerdos de infancia. NADIE tiene autoridad allí ni en ningún lado y menos usarla para quitarnos la posibilidad de ayudar al prójimo. No hubo incidente alguno que provocara esa reacción deshumanizada fuera de cualquier lógica. No sentimos la menor sensibilidad de parte de ellos. Además, no hubo la más mínima situación desagradable que justificara la agresión contra nosotras y lo más bello del ser humano, el sentido de civilidad que parece perdido. Si lo perdemos, perderemos definitivamente el rumbo”.

Con experiencias como esta, ¿podrá algún cubano que cuente con un mínimo de dignidad votar sí por la propuesta Constitución totalitaria llevad a referendo este próximo 24 de febrero. Dos opciones o negarse masivamente a participar en el referendo o salir y votar NO.

viernes, 1 de febrero de 2019

Elliott Abrams, ¡todo un personaje!





El pomposo secretario de Estado de EEE.UU., Mike Pompeo, ha nombrado a Elliott Abrams como el líder del equipo de la Casa Blanca que se enfocará en la crisis de Venezuela. Y dice, Pompeo al anunciar su designación: "Elliott será un verdadero activo en nuestra misión de ayudar al pueblo venezolano a restaurar plenamente la democracia y la prosperidad en su país". Y Pompeo define al veterano republicano a quien ha nominado para asesor en el caso venezolano como un "veterano de la política exterior experimentado, con principios y de mente dura", aunque olvidó agregar “y totalmente inescrupuloso”. Al mismo tiempo, Abrams tiene fama de pragmático, insistente y arrogante. También de duro “anticomunista” como le ve Elisa Pastrana, del portal Las 2 Orillas.

Abrams trabajó para la administración Bush como asesor adjunto de seguridad nacional, y fue uno más de los que embarcaron a George W. Bush en la invasión a Irak; ya antes había prestado sus servicios al gobierno de Ronald Reagan como subsecretario para Asuntos Interamericanos, siendo uno de los implicados en el escándalo que sacudiría a la Casa Blanca del Irán-contra. Un proceso por el cual la administración Reagan durante la guerra Irán-Irak vendió armas a Irán para sufragar a las guerrillas Contra de Nicaragua. Dos actos que ya antes el Senado de Estados Unidos había prohibido. Acusado de haber ocultado información al Congreso fue condenado a dos años de pena en libertad condicional, aunque luego fue indultado por George H. W. Bush.

Se había iniciado en la política como demócrata para girar a la derecha y unirse al Partido Republicano decepcionado con Jimmy Carter; entonces se unió a la campaña de Ronald Reagan.

En 2016 Elliot Abrams escribió un artículo de opinión para el Weekly Standard, que tituló "When You Can't Stand Your Candidate" ("Cuando no puedes apoyar a tu candidato") advirtiendo al Partido Republicano que había nominado “a alguien que no puede ganar y que no debería ser presidente de Estados Unidos". Esto no lo olvidó Donald Trump oponiéndose firmemente a que Abrams ocupara el puesto de Subsecretario de Estado al que Rex Tillerson le había propuesto. Sin embargo, Trump aceptó la propuesta de Pompeo de nombrar A Abrams como el encargado para dirigir el equipo formado para el conflicto venezolano. Al ser nombrado, Abrams declaró a los medios en la sala de prensa del Departamento de Estado:  "Dejé este edificio hace 30 años esta semana, esa fue la última vez que trabajé aquí. Así que es muy agradable estar de vuelta. Esta crisis en Venezuela es profunda, difícil y peligrosa. Vamos a ponernos a trabajar en ello".

El viejo halcón republicano es recordado negativamente en la América Central y sobre todo con su complicidad en las acciones de represalia del ejército hondureño, que serían recordadas como la masacre de El Mozote. Por esta complicidad en ocultar y deformar los asesinatos de 1000 personas, incluidos niños y mujeres en El Mozote por el Batallón de Infantería de Reacción Inmediata Atlacatl, fuerzas armadas especiales, entrenadas y financiadas por Estados Unidos, la Corte Interamericana de Derechos Humanos interpuso contra él una demanda. El gobierno de Estados Unidos no aceptó la responsabilidad y el caso no prosperó.

Un reporte de 1992 de la organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) ─ que cita BBC Mundo ─ sobre lo ocurrido en El Mozote y "la necesidad de recordarlo" señala que:

"(…) Durante una audiencia en el Senado, el subsecretario de Estado para los Derechos Humanos, Elliott Abrams, astutamente distorsionó varios puntos para desacreditar las versiones públicas de la masacre".
"Abrams también insistió en que el número alto de víctimas reportadas en la prensa era inverosímil, señalando que sólo 300 personas habrían estado viviendo en El Mozote en el momento de la presunta masacre".
"(En el Senado) Abrams prodigó elogios al Batallón Atlacatl, diciendo que 'el batallón al que usted se refiere (en relación con la masacre de El Mozote) ha sido elogiado en varias ocasiones en el pasado por su profesionalismo y por la estructura de comando y control cercano en que las tropas se mantienen cuando entran en batalla".

“Con ese prontuario ─ señala el semanario Semana ─, muchos se preguntan si Elliott Abrams es el funcionario más idóneo para resolver la difícil situación de Venezuela, o si su designación es parte de una jugada del gobierno Trump para atizar el fuego. En ese sentido, la participación del asesor de seguridad, John Bolton, y del secretario de Estado, Mike Pompeo, a su vez dos halcones recalcitrantes, hacen pensar que en Washington pueden estar decantándose por una salida militarista para Venezuela, o que, al menos, están jugando a mostrarle los dientes al régimen de Maduro”.

Tres tristes halcones revolotean en torno de Trump, puesta su aguda mirada sobre Venezuela; olfatean el dulce olor del petróleo venezolano, sus garras prestas para asaltar sobre la presa, Mike Pompeo, John Bolton y Elliott Abrams, solo esperan la excusa apropiada, la manzana ya está madura. Tres consejeros furiosos de Donald Trump que cual las tres erinias, la implacable Alecto; la celosa Megera y la vengadora Tisífone, de la mitología griega, se preparan para castigar a la dictadura chavista, sin importarles que los medios no sean los más apropiados para la legitimación de la transición venezolana.