jueves, 21 de octubre de 2010

La degradación de los suelos de Cuba. Un hecho alarmante. Mario J. Viera

I
En la edición del 11 de octubre pasado, el Granma con su acostumbrado lenguaje triunfalista para tratar los trastornos internos, recoge la declaración de Artemio Chacón Ramírez, especialista en suelos de la provincia de Holguín, afirmando que más del 40 % del área agrícola del país está afectada por erosión, mal drenaje, bajo contenido de materia orgánica y la reducida fertilidad; estima además el especialista que este mal se agudiza por los efectos de la acidez y la compactación de los suelos. A continuación adelanta la desconsoladora cifra de que cerca del 80 % del área agrícola holguinera  está afectada por la erosión.
Estos negativos resultados se evidenciaron luego de las más de 1900 inspecciones, según el Granma, que se realizaron en el presente año dando cumplimiento a lo establecido en el Decreto-Ley 179 Sobre Protección, Uso y Conservación del Suelo, un instrumento jurídico que entrara en vigencia hace 17 años. Diecisiete años de tardanza para aplicar las medidas de control que se pretendían con ese Decreto Ley.
Por el Artículo 6 de ese Decreto Ley se establecía “el servicio de suelos y agroquímicos que comprenderá el conjunto de actividades dirigidas a garantizar la protección, el uso correcto y la rehabilitación de los suelos”; y su Capítulo III dirigido a la conservación, rehabilitación y mejoramiento de los suelos estipula en su Artículo 10 la obligación de “los usuarios del suelo” a conservarlos y a protegerlos contra  la erosión, la salinidad, la acidificación, la alcalinización, la contaminación y cualquier otra forma de degradación de los mismos.
Diecisiete años después los “usuarios de los suelos” parece ser que nada o muy poco hicieron por cumplir ese artículo 10. Pero, atención, la mayoría de las tierra agrícolas de Cuba están en manos del Estado, independientemente de que se haya adoptado una aparente tenencia privada de la tierra con la creación de las Cooperativas Básicas de Producción Cooperativa (UBPC) en 1993 a partir de la subdivisión de antiguas empresas agrarias estatales y dadas en usufructo a su colectivo de trabajadores; sin embargo estas llamadas cooperativas funcionan bajo los preceptos de la dirección estatal que establece las nombras de siembra y planes de producción.
Las CPA (Cooperativa de Producción Agropecuaria) son en realidad un tipo muy especial de propiedad estatal bajo la apariencia de cooperativa de productores privados. Debe quedar establecido que el campesino que incorpora sus tierras a una CPA, vende su propiedad al ente ficticio, la Cooperativa y si quiere romper el vínculo cooperativista no puede recuperar la tenencia de sus tierras. De este modo, las CPA, cuyos presidentes en gran parte son electos por los candidatos del Partido Comunista y muchos de ellos ni siquiera eran propietarios de tierra agrícola alguna, se van convirtiendo de hecho en propiedad estatal.
En opinión de José R. González y Arturo Pino (Cuban Center for Cultural Social & Strategic Studies, inc): “Al sector estatal pertenecen las Empresas Agrícolas Estatales propiamente dichas y las Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA), una forma «sui generis» de empresa estatal (…). Al sector considerado privado por el Estado pertenecen las Unidades Básicas de Producción Cooperativa «UBPC» (creadas en 1993), que se encuentran controladas por el Estado aunque teóricamente son privadas y tienen cierta autonomía; se incluyen también en esta clasificación los pequeños propietarios de fincas que son los únicos verdaderamente privados en este complejo panorama. El cuadro siguiente permite tener una mayor precisión al respecto, y muestra las variaciones que se han producido en la tenencia de la tierra en Cuba en los últimos años, diferenciando al sector verdaderamente privado del «cooperativo»”.
Citado por estos autores se presenta el siguiente cuadro, correspondiente al año 1997:
Miles de hectáreas (porcentaje del total)
AÑO
1989
1995
1997
Sector estatal
3,441 (78.0%)
978 (25.7%)
960 (25.5%)
«Cooperativas»
450 (10.0%)
2,235 (58.7%)
2,228 (59.2%)
Sector privado
520 (12.0%)
594 (15.6%)
573 (15.3%)
TOTAL
4,410 (100%)
3,807 (100%)
3,761 (100%)
Fuentes: Informe CEPAL (1997). Independientes.
Es decir, en opinión de esos autores, opinión que comparto como también comparte el Ing. Agrónomo Juan Pablo Pérez González en la revista digital Convivencia desde el interior de Cuba, al sector privado, las CCS (Cooperativas de Créditos y Servicios), solo le corresponde el 15.3 % de las áreas agrícolas del país, o algo ligeramente mayor si consideramos a los productores privados que han recibido tierras ociosas en usufructo para su cultivo personal.
En general todos los especialistas de suelos y agrónomos cubanos coinciden en señalar que los factores degradantes de los suelos de Cuba son la erosión, el  mal drenaje, la compactación, la acidificación, la pérdida de materia orgánica y la salinización, debidos a causas naturales, como el tipo de suelo, la pendiente, las precipitaciones y, muy principalmente el factor antrópico, la actuación del hombre sobre la naturaleza.
Tomando como base los datos presentados por la especialista del Centro de Información, Gestión y Educación Ambiental. María Nery Urquiza, los principales suelos dedicados a la agricultura en Cuba son los Ferralíticos que representan el 24.22 % del área total nacional; los suelos negros plásticos, con el 12.03 %; los suelos Fersialíticos con el 25.64% y los suelos pardos con el 11.43 %. Estos dos últimos suelos se encuentran por lo general en áreas onduladas presentando pendientes que propician naturalmente la erosión laminar o erosión debida a la escorrentía del agua de precipitaciones. Los suelos Ferralíticos, son suelos viejos, situados en zonas llanas,  de menor fertilidad natural que los anteriores con contenido de materia orgánica no superior al 5%, ligeramente ácidos, muy apropiados para los cultivos menores y la caña. Los suelos Negros plásticos, son suelos nuevos, de alto contenido de materia orgánica muy apropiados para el cultivo de la caña; ocupan zonas llanas, muy susceptibles a la compactación.
Los suelos ferralíticos son predominantes en la llanura Habana Matanzas, abarcando las zonas de los Municipios, Alquízar, Quivicán, partes de Batabanó, Güira de Melena, Jovellanos, Martí. Abarcan amplias zonas de la actual provincia de Ciego de Avila en los Municipios de Morón y Ciego de Avila.
Los suelos fersialíticos abundan  en el territorio de la antigua provincia de Las Villas y gran parte de la actual provincia de Camagüey y de la antigua provincia de Oriente.
Los suelos negros plásticos presentes en el noroeste de la provincia de Ciego de Avila, algunas zonas de Camagüey y el Valle del Cauto.
La causa eficiente de la degradación de los suelos de Cuba se debe a la incapacidad sistemática del aparato burocrático centralizado,  a la ejecución de planes descabellados de producción y a la desidia de los dirigentes de las empresas estatales, así como a la carencia de un adecuado sistema de extensión agraria que divulgue entre los campesinos los últimos adelantos de la tecnología junto con un desabastecimiento de los insumos necesarios para la producción agropecuaria y un mercado libre de tierras.
Es interesante el razonamiento de Juan Pablo Pérez González, ingeniero agrónomo que actualmente trabaja como campesino en la finca de su padre en Pinar del Río, sobre el Decreto Ley 259 de la concesión de tierras en usufructo: “Desde el punto de vista productivo (la Ley 259) se desentiende de la propia historia y las cifras en los últimos años que han demostrado que para hacer producir la tierra de forma eficiente se necesita la propiedad; aunque la ley menciona el uso racional de los suelos pienso que los usufructuarios aumentarán la erosión de los mismos por varias razones: no pueden descansar las tierras ya que tienen que producir para cumplir un contrato estatal y vender los excedentes en el mercado extraoficial. Evidentemente porque lo que pagan las empresas estatales es insuficiente y porque los productores tratarán a toda costa de sacar los mayores beneficios en el menor tiempo posible previendo que en el futuro por disímiles motivos puedan perder las tierras. Con tantas presiones subjetivas y objetivas yo tampoco pondría las medidas de mejoramiento de suelos como una prioridad”. (Tierras en usufructo, monopolio estatal y desarrollo agrícola en Cuba) (http://www.convivenciacuba.es/)


II

De acuerdo con la Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la desertificación, por degradación de los suelos se entiende la reducción o la pérdida de la productividad biológica o económica y la complejidad de las tierras agrícolas de secano, las tierras de cultivo de regadío o las dehesas, los pastizales, los bosques y las tierras arboladas, ocasionada, en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas, por los sistemas de utilización de la tierra o por un proceso  o una combinación de procesos, incluidos los resultantes de actividades humanas y pautas de poblamiento, tales como: 1) la erosión del suelo causada por el viento o el agua; 2) el deterioro de las propiedades físicas, químicas y biológicas o de las propiedades del suelo y 3) la pérdida duradera de la vegetación natural.

Erosión.
De acuerdo con María Nery Urquiza el 23.9% de todos los suelos de Cuba están afectados por la erosión y el 7.7% presentando degradación de la capa vegetal, es decir un grado de erosión moderado que debe afectar entre el 25 y 75% del horizonte A. Sin embargo de acuerdo con datos del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) en 1995, la erosion abarca el 29% de las áreas agrícolas. La diferencia en cuanto a ambas cifras es que en las primeras se toma el total de tierra nacional incluidas las áreas no agrícolas y de montañas en tanto que la cifra del CITMA se toma como base el total de tierras agrícolas.
La revista digital CubAhora informó en su edición del 18 de octubre que el 43%  de las tierras agrícolas están afectadas por erosión fuerte o mediana, o sea, entre 25 y 75 % del horizonte A,  hasta 75 % del horizonte A más 25 % del horizonte B en este último caso una total falta de fertilidad del suelo.
Como muy bien define la Universidad Nacional Experimental Sur del Lago “Dr. Jesús María Semprúm” de Venezuela: “La erosión del suelo es un fenómeno complejo, en el que intervienen dos procesos: la ruptura de los agregados y el transporte de las partículas finas resultantes a otros lugares. Además de la pérdida de la capa de suelo, que contribuye a la desertización, las partículas arrastradas pueden actuar como vehículo de transmisión de contaminación (plaguicidas, metales, nutrientes, minerales, etc.). Se trata de un fenómeno natural pero que ha sido acelerado por las actividades humanas. La erosión puede ser causada por cualquier actividad humana que exponga al suelo al impacto del agua o del viento, o que aumente el caudal y la velocidad de las aguas de escorrentía”.

Aunque es cierto lo señalado por María Nery Urquiza de que los “suelos sueltos, arenosos, de buen drenaje están menos expuestos a la acción erosiva dado el hecho de que permiten el paso del agua hacia el interior del perfil. Sin embargo, en tal caso, son más sensibles a la erosión química. Los suelos arcillosos, mal drenados y con topografía ondulada o alomada, se hayan más expuestos a la erosión física”, es necesario agregar que también los suelos arcillosos con topografía llana pueden ser afectados por la erosión eólica debido a la desintegración de su estructura superficial por un aumento exagerado de las labores de gradeo y alisado. Esto mismo puede acontecer en los suelos sueltos, arenosos. El exceso de labores destruye la estructura de los agregados del suelo y posibilita la rápida mineralización de sus contenidos en materia orgánica haciéndoles más susceptibles a la acción erosiva de los vientos.

Desertificación

Según María Nery Urquiza, Cuba está afectada por la desertificación en 14% de su territorio (1 580 996 ha = 117 810 cab), una cifra realmente alarmante. La mayor extensión de desertificación de Cuba se presenta en el sur de la actual provincia de Guantánamo donde se presenta un paisaje típico de desierto. Por otra parte, el ingeniero geológico del CITMA de Camagüey señala que entre las zonas propensas a la desertificación  una de ellas es la zona norte, Camagüey-Tuna.

De acuerdo con el Dr. Gilberto J. Cabrera Trimiño del Centro de Estudios Demográficos de la Universidad de La Habana, con la colaboración de Nery Urquiza y Andrés Fuentes (México, 1997), el 60% del territorio cubano está afectado en diferentes grados, por los procesos que propenden hacia la desertificación y por la sequía: “Once de las catorce provincias del país, además del municipio especial Isla de la Juventud, poseen ecosistemas afectados, amenazados o son sensibles a los efectos degradantes de los factores climáticos y antrópicos”.

De acuerdo al mapa de Degradación de los Suelos (Escala 1:250 000) el 19.56 % de los suelos de Cuba están degradados, el 40.39% medio degradados,  el 31.28% poco degradado y solo el 8.67% de los suelos cubanos no están degradados.

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en 1990 adoptó la siguiente definición de desertificación:
"Por desertificación/degradación de la tierra se entiende, en el contexto de la evaluación, la degradación de la tierra en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas derivadas de los efectos negativos de actividades humanas. Con arreglo a ese concepto, la tierra incluye el suelo y los recursos hídricos locales, la superficie de tierra y la vegetación o cultivos. La degradación entraña una reducción del potencial de recursos debido a un proceso o combinación de procesos que actúan sobre la tierra. Esos procesos incluyen la erosión hídrica, la erosión eólica y la sedimentación por esos agentes, la reducción a largo plazo de la cantidad o diversidad de vegetación natural, y la salinización o sodificación".
El Granma del 18 de octubre informó que alrededor del 76 % del territorio nacional “está perjudicado por algunos de los procesos conducentes a la desertificación, los cuales se encuentran fundamentalmente en los extremos occidental y oriental, aunque el centro del archipiélago no está exento”. Refiriéndose a  lo planteado por la coordinadora del Programa Nacional de Lucha contra la desertificación y la Sequía en Cuba, María Nery Urquiza, Granma aseguró que para la detención del deterioro de los suelos se requieren “cambios en las tecnologías de cultivo, el uso de aguas de mayor calidad, sin influencia salina en el riego, drenaje de los suelos y cambio de las técnicas de irrigación”.
En mi opinión estas medidas que en realidad son necesarias, solo quedarán al nivel de buenas intenciones ya que la estructura socio económica sobre la que se levanta el sistema decadente del castrismo hará prácticamente imposible su implementación con resultados efectivos.
No obstante, el Granma cierra la nota informativa asegurando que más de 300 mil ha (22 mil 354 cab) han sido rehabilitadas en los últimos cinco años, es decir un promedio de 4 470 cab por año, cifra que me permito dudar.

Salinidad
De acuerdo con María Nery Urquiza, la salinidad “(…) es uno de los problemas más críticos que enfrenta la agricultura en Cuba, existiendo un millón de hectáreas salinas o salinizadas, de las cuales se calcula que aproximadamente 300 000 han sido dañadas por el riego con aguas de mala calidad y unas 600 000 ha fueron afectadas por el agua subterránea mineralizada, debido al aumento de áreas bajo riego. Camagüey no escapa de esto y a pesar que los datos computados por los servicios técnicos de la Dirección Provincial de Suelos y Fertilizantes se viene evidenciando un aumento acelerado de este fenómeno fundamentalmente en los macizos costeros del norte y del sur”. 
Las prácticas agrícolas incorrectas pueden influir en la salinidad de los suelos. La influencia mayor en este fenómeno es la utilización de agua de baja calidad en el regadío. La calidad del agua de regadío se mide por la combinación de salinidad y el contenido de sodio. La salinidad del agua se evalúa mediante la conductividad eléctrica a 25 grado Celsius. Se considera agua de calidad para el riego toda aquella que su conductividad eléctrica sea menor que 0.75 dS/m (deciSiemens por metro).
Matilde Borroto en un trabajo sobre la degradación de los suelos de La Habana y Pinar del Río anotó: “Estudios recientes de la región Sur de las provincias de La Habana y Pinar del Río demuestran que los suelos y las aguas de riego han aumentado su salinidad, trayendo como consecuencia que cultivos establecidos en y alrededor de la cota a un nivel 10 m, como son los pastos, la caña de azúcar y el arroz, hayan ido mostrando una caída paulatina de su nivel productivo. Este enriquecimiento de sales, unido a un riego no atemperado a las condiciones físico-químicas de los suelos, o a la presencia de un drenaje deficiente, hacen que la vegetación y cultivos se vayan degradando, condicionando sus sistemas biológicos de forma tal que solo sobreviven las especies y variedades más rústicas o tolerante al estrés”.
La Dra. Borroto expuso en un cuadro sobre la salinidad de los suelos de Pinar del Río por área y cultivo que la provincia estaba afectada en 15 438. 64 cab por salinidad en grado moderado y alto.
En muchas de las zonas afectadas por la salinidad, el principal factor actuante ha sido la intrusión salina que consiste en la penetración del agua procedente del mar hacia el subsuelo. En un acuífero costero existe un equilibrio natural entre el agua dulce que fluye hacia el mar y el agua salada marina que penetra parcialmente en forma de cuña apoyada en la base del acuífero.  La acción del hombre puede alterar este equilibrio natural por bombeo del agua dulce lo que permite el avance de la cuña salina. Si se extrajera toda el agua dulce, la salada inundaría el acuífero y el resultado sería la salinidad del suelo hasta niveles de alto grado.
El plan de Fidel Castro que pretendía embalsar muchas de las pequeñas corrientes fluviales sin un estudio previo de su impacto en el medio ecológico, privó de la debida defensa a los acuíferos costeros ante la intrusión salina. El resultado fue la afectación de importantes áreas del sur de Guantánamo y Matanzas. Esa fue la locura del programa de la Voluntad Hidráulica del comandante en jefe. Presentados como un logro, el gobierno castrista  divulga que en la actualidad se dispone de una capacidad de embalse de 7 485,1 millones  de metros cúbicos por la construcción hasta 1989 de 167 presas y micropresas, es decir, más de 7 millones de metros cúbicos de agua que se desviaron de los acuíferos costeros.


Compactación

Aunque no se reportan las áreas compactadas, esta condición está presente en un elevado por ciento de los suelos agrícolas de Cuba. Para la provincia de La Habana, Efrén Jaime Salgado, del Instituto de Geofísica y Astronomía del CITMA, reportó que el 17.4 % de los suelos de ese territorio presentan compactación intensa.  En suelos arenosos mal drenados puede presentarse una capa endurecida en el horizonte B con alto contenido de carbonatos y muy alcalina, denominada hard pan, un tipo natural de compactación. En suelos arcillosos la compactación que es la disminución de los poros del suelo se debe principalmente a una incorrecta preparación de los suelos, araduras superficiales que originan la formación de una capa endurecida conocida como piso de arado, laboreo con inadecuada humedad del suelo, o suelos muy húmedos o suelos muy secos, uso de equipos pesados, el exceso de labores principalmente de gradas y alisadores y el no uso periódico de las labores de subsolado. Las consecuencias son encharcamientos por mal drenaje, atmósfera anaeróbica del suelo y baja producción agrícola.

Acidificación

El Instituto de Suelo del Ministerio de la Agricultura ha reportado que 3,4 millones de hectáreas están afectadas por la acidificación en 14 tipos de suelos. En la región occidental la acidificación se presenta en el 25.48% de sus áreas; en la región central, el 29.81% y, el la región oriental, el 9,89%.

La asimilación de los nutrientes que aporta un suelo  presenta mejores condiciones cuando los suelos son ligeramente ácidos, es decir, con pH entre 6 y 6.5.  Los suelos con bajo contenido de Ca son más susceptibles a la acidificación. El contenido de calcio puede disminuir por la extracción de los cultivos o por las precipitaciones conteniendo gas carbónico que puede disolver la caliza del suelo.

Los fertilizantes pueden incrementar la acidez del suelo. Entre estos de carácter acidóforo se puede citar la urea [CO (NH2)2], el nitrato de amonio (NH4 NO3), el sulfato de amonio [(NH4)2 SO4], el fosfato monoamónico, el cloruro de potasio KCl, el sulfato potásico K2 SO4.

Contaminación de los suelos

El uso masivo de los fertilizantes químicos, de herbicidas de gran poder y pesticidas potentes fue la práctica habitual de lo que constituyó a nivel mundial la Revolución Verde. El uso indiscriminado de todos esos químicos contribuyó a la contaminación de los suelos. La aplicación masiva de fertilizantes de nitratos, en la caña y el cultivo de la papa, sin un control adecuado provocó la contaminación del manto freático por la solución del nitrato. La utilización masiva de herbicidas de alta residualidad y persistencia puede producir acumulaciones tóxicas en el suelo que afectan la fertilidad.

No se cuenta con datos oficiales de los suelos contaminados en Cuba por acumulación de metales pesados, plaguicidas, herbicidas y fertilizantes.

El problema de la contaminación de los suelos que pueda presentarse en Cuba no necesariamente puede culparse al sistema socio económico imperante en el país. Este es un problema a escala mundial.


Conclusiones
El castrismo como sistema político irremisiblemente tendrá que desaparecer algún día y ser sustituido por un sistema democrático que quizá presente deficiencias de formación y la necesidad del reordenamientos social, político y económico. Muchos serán los retos a los que tendrá que afrontar el futuro gobierno que sustituya al gobierno actual.  Tendrá que enfrentar el impacto negativo que el castrismo dejara en la conciencia cívica de los cubanos, en la reurbanización y en el medio ecológico.
El gobierno democrático tendrá que reorganizar la economía; resolver la cuestión de la tenencia de la tierra y elaborar una política efectiva de recuperación de los suelos que garantice, junto con el establecimiento de un campesinado libre, el desarrollo de una agricultura progresista y sostenible que asegure el abastecimiento de la mesa de los cubanos. Tendrá que hacer lo imposible por recuperar la destruida industria azucarera, si es que pueda haber algo de rescatable después que la incompetencia gubernamental la llevara al desastre.
El futuro Ministerio de Agricultura podrá contar con un cuerpo técnico calificado en agronomía, edafología y fitomejoradores. Cuba cuenta con especialistas muy calificados en estos temas. Si sus aportes al mejoramiento de la agricultura no son actualmente destacados no es debido a su falta de capacidad profesional sino a las estructuras burocráticas predominantes que limitan sus gestiones.
Los datos que oficialmente se han dado sobre la degradación de los suelos de Cuba, probablemente no abarcan la totalidad de esa degradación. Han sido muchos años de manejo incorrecto de los suelos y de abandono de las prácticas adecuadas de la agronomía. Cumplir los planes establecidos arbitrariamente en la agricultura era lo principal, aunque se reportaran cifras falsas; aunque se violentaran los suelos. El Plan por encima de todo.
Las feraces tierras cubanas ya no son lo que hace cinco décadas atrás. Los suelos sometidos a pésimos laboreos han dado su respuesta; recuperarlos representará un enorme gasto en labores y en capital invertido. Las medidas propuestas para la recuperación de la fertilidad de los suelos se complican en medio de una red burocrática que limitan su acción.
El Ministerio de la Agricultura, en virtud del artículo 109 de la Ley 81 Del Medio Ambiente, es el organismo encargado de dirigir, y controlar la aplicación de las medidas que se establezcan para el mejoramiento de los suelos, y esto en coordinación con el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, el Ministerio de Industria Básica, el Ministerio del Azúcar y otros órganos y organismos competentes no precisados en el instrumento legal. Sin embargo, el artículo 12 de esta Ley convierte al Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiento en el rector principal de todo lo relacionado no solo con el medio ambiente sino también de todo el proceso de recuperación de los suelos. Todo un complejo tejido burocráticos en el que se entremezclan responsabilidades y se encumbran instituciones con nombres rutilantes y rimbombantes para recopilar estadísticas y publicar victorias, como siempre ha sido la pauta seguida por todos los organismos que en Cuba han estado relacionado con algún sector de la economía.
En el Granma se divulgarán los logros de la recuperación, la gran mayoría solo cumplidos en papel, mientras que en lo concreto, nuestros suelos continuarán degradándose, salinizándose, erosionándose, compactándose, acidificándose… La ruina de nuestra agricultura, si se mantiene el castrismo una década más en el poder, será espantosa. Cuba estará condenada a convertirse en un erial si antes no se elimina el inepto, criminal y usurpador régimen que los Castro y sus compinches han implantado sobre la tierra del Siboney.

jueves, 14 de octubre de 2010

Cuba y el recate de los mineros chilenos. Mario J. Viera

Los usurpadores del gobierno de Cuba se han vanagloriado hasta el hastío de su adhesión al “internacionalismo proletario”, principio que además de ser obsoleto es demagógico; pero ellos insisten en meterse en los asuntos internos de otros estados bajo la “misión histórica” de la decrépita revolución de los Castros, con el argumento de la “solidaridad con los movimientos revolucionarios”.
Fue por estas razones (irracionales) que hicieron de Cuba el centro de la desestabilización de la América Latina, fomentando o dando apoyo a movimientos guerrilleros en Venezuela, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Bolivia, Colombia.
Amparado en el insostenible derecho del internacionalismo proletario, el gobierno usurpador de Cuba impulsó “misiones internacionalistas”, eufemismo por  intervención militar, en Etiopía y Angola para apoyar los regímenes pro soviéticos de Mengistu Haile Mariam y  de Agostinho  Neto, primero y luego de José Eduardo Dos Santos y su anterior participación en el conflicto de Argelia con el reino de Marruecos, en fecha tan temprana como octubre de 1963, cuando transportó ilegalmente tanques de guerra y una expedición de 700 militares en una barco mercante.
Todo en aras del internacionalismo proletario. Pero para los Castros parece que hay diferencias en cuanto a obreros de filiación comunista y obreros no definidos como “decididos combatientes por el proletariado” aunque estos últimos hayan vivido un drama de carácter humano como el que vivieron los 33 mineros de Chile, atrapados a 700 m de profundidad y a lo largo de 70 angustiosos días.
El mundo entero se conmovió con la suerte de esos obreros de la mina de San José en el desierto de Atacama de Chile. La prensa internacional siguió toda la odisea publicando largas crónicas e informaciones. El mundo siguió los momentos del rescate por televisión e internet… El mundo, salvo Cuba, o mejor dicho, salvo la panfletaria prensa oficial de Cuba.
Para el Granma el hecho no fue más que un tema noticioso sin mayor conmoción y no merecedor de un amplio destaque de página.
El Granma, en su edición digital del 11 de octubre, dedica siete breves párrafos  al tema bajo el encabezamiento de “En Chile prueban con éxito cápsula que trasladará a mineros” y que no aparece en su edición impresa. En la edición del día 12, cuando comenzaban las tareas de rescate, el Granma guardó absoluto silencio y la única referencia a Chile fue un artículo informando sobre una movilización convocada por la organización mapuche Meli Wichan Mapu, con el lead de Unas 7000 personas piden fin al colonialismo en una protesta en Chile.
En la edición del día 13, cuando iban emergiendo los mineros de su tumba ante la presencia y el cálido recibimiento del presidente chileno, el Granma no hizo ningún comentario. Finalmente, la edición del día 14 publicó una breve nota de 138 palabras perdida en la página 5 del número publicado.
Juventud Rebelde, el también panfletario, aunque más dinámico periódico oficialista, fue un poco más comunicativo dedicando dos notas al rescate y un artículo noticioso ligeramente más extenso. Declaraciones del usurpador suplente… pues ¡Nada, aquí paz y en el cielo gloria!, bueno, esto último es un decir.

martes, 12 de octubre de 2010

Retorno a la homofobia. Mario J. Viera

La conciencia jurídica de muchas naciones ha abandonado vetustos prejuicios referidos a la condición de homosexualidad y ha codificado el derecho a la protección contra la discriminación extendiéndola hasta la referida a la preferencia sexual. En la conciencia social, en este aspecto, no ha habido, en sentido general, mucho avance en la tolerancia hacia los que presentan una conducta sexual diferente a la ortodoxa.
Esta conciencia social que rechaza al “diferente” tiene, en la cultura occidental,  sus raíces hundidas en las tradiciones judeo-cristianas que catalogan la homosexualidad como una aberración satánica.
Aunque la mayoría de los estudiosos de ese comportamiento sexual han coincidido que el homosexualismo es una variante de la sexualidad humana y no una desviación moral, muchas personas todavía asumen una intransigente actitud homofóbica.
En la Cuba socialista fueron muchos los ataques contra la comunidad homosexual y aunque Fidel Castro reconociera que esa etapa constituyó un error de la revolución aún continúa la persecución policiaca contra los homosexuales como ha denunciado reiteradamente el activista por los derechos de los homosexuales cubanos Aliomar Janjaque Chivaz.
En México se han producido crueles ataque y asesinatos contra homosexuales y en Serbia el odio hacia los homosexuales se manifestó recientemente cuando alrededor de unos seis mil jóvenes homofóbicos provocaron una verdadera revuelta en contra de la marcha del orgullo gay en Belgrado al grito de “la caza ha empezado” y “muerte a los maricones” dejando un saldo de 124 heridos entre las fuerzas del orden.
En Estados Unidos el movimiento llamado “populista” del Tea Party, a veces de forma velada y otras de modo directo ha realizado manifestaciones homofóbicas respaldadas por el fundamentalismo religioso de muchos de sus integrantes.
El candidato republicano para la gobernación de New York, Carl Paladino, justo cuando se produjera un acto criminal de odio llevado a cabo por jóvenes miembros de una pandilla newyorkina en contra de dos adolescentes homosexuales de 17 años y un adulto de 30 años de edad, hizo manifestaciones homofóbicas ante líderes rabinos.
Paladino declaró que no aceptaba que los niños fueran sometidos  a “un lavado de cerebro” para que lleguen a pensar que la homosexualidad  sea aceptable. El mensaje es evidente. De acuerdo con esa opinión parecería que el homosexualismo es cuestión de contagio, de influencia, que lleva a los adolescentes a caer en el “vicio” de la homosexualidad, cuando la verdad es que nadie elige ser homosexual; nadie se inclina voluntariamente a someterse a una condición de persona de tercera categoría, despreciada y vilipendiada. Aunque Paladino se declaró a sí mismo como no homofóbico dejó bien claro su actitud de tal cuando dijo que no entendía como alguien podía sentirse orgulloso por ser gay. Se declaró contrario al matrimonio de personas del mismo sexo.
Uno puede estar en contra de un matrimonio homosexual, tomando como base que el matrimonio es una institución creada para la protección de la familia nuclear, pero no es admisible que se aliente la discriminación contra una minoría que no es culpable de su condición sexual.
El acoso homofóbico en las escuelas va creciendo significativamente y dejado una estela de suicidios en adolescentes homosexuales. En cambio, no existe la misma actitud en relación con los adictos a las drogas o hacia los que, aún en las escuelas, se dedican al comercio de los narcóticos.
El avance en los derechos civiles de raza, nacionalidad, procedencia social, de credo, de sexo, y de preferencia sexual está al borde de un peligroso retroceso. Se comienza con la intolerancia hacia un sector y se concluirá con la intolerancia hacia cualquiera que no sea igual.

sábado, 9 de octubre de 2010

Un Premio Nobel tras las rejas. Ma

En muy pocas ocasiones, un disidente anticomunista ha sido honrado con el Nobel por la Paz. Solo algunos, menos que los dedos de una mano. En 1975, el premio se le concedió a Andrei Sajarov, activista por los derechos humanos en la desaparecida Unión Soviética y a Lech Walesa, líder del Sindicato Solidaridad de Polonia, en 1975.
La mayor parte de los premios concedidos a partir de 1960 les correspondió a activistas por los derechos civiles, a luchadores en contra de dictaduras de derechas y a diferentes representantes del movimiento pro derechos humanos, entre otros.
Luchadores pacifistas en contra de la discriminación racial que obtuvieron el galardón fueron Albert Lutuli en 1960, de Sudáfrica y que fuera presidente del controversial Congreso Nacional Africano, Martin Luther King en 1964, Desmond Mpilo Tutu de Sudáfrica en 1984 y Nelson Mandela en 1983.


Por su papel destacado en la promoción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos ganaron el Nobel de la Paz, en 1968 Rene Cassin, redactor de la Declaración y, en 2002, Jimmy Carter.
Supuestos activistas por los derechos humanos pero simpatizantes con regímenes como los de Fidel Castro, Hugo Chávez, Correa, Daniel Ortega y Evo Morales, obtuvieron un desacertado reconocimiento como Adolfo Pérez Esquivel en 1980 y Rigoberta Menchú en 1993. Como desacertada también fue la elección de Yasser Arafat en 1994.
El premio en esta ocasión se le otorgó a un disidente anticomunista que purga once años de prisión en China, Liu Xiaobo. Es el primer caso de un opositor a un régimen comunista que recibe el reconocimiento del Comité Noruego estando tras las rejas.
China con su floreciente economía de mercado no ha dejado de ser una tiranía totalitaria unipartidista. China es el ejemplo de que el icono del mercado no es exclusivo de la democracia, de que el mercado, el capitalismo no implica necesariamente la condición de la libertad de los ciudadanos. China sigue siendo tan intolerante como en el periodo delirante del gran timonel, Mao Zedong. El Partido Comunista Chino no ha dejado de ser la corrupta maquinaria de opresión que rechaza violentamente la opinión disidente, contestataria.
Liu Xiaobo, escritor, intelectual, fue condenado por el delito de pensar libremente, como fueron condenados en Cuba los 75 de la Primavera Negra y tantos y tantos hombres y mujeres que han osado ejercer los derechos que como seres humanos les corresponde.
Como estado intolerante, la dirigencia jurásica del PCCh ha saltado furiosa, rechinando dientes, en contra del galardón concedido a una de sus víctimas y amenazando con que serán perjudicadas las relaciones con Noruega. “¡Han premiado a un criminal!”, vociferan.
¿Cuál ha sido el “crimen” de Liu Xiaobo?
En la sentencia que un tribunal comunista dictara contra el escritor se explica su nefasto crimen: “Entre septiembre y diciembre de 2008, el acusado Liu Xiaobo, en complicidad con otros, redactó el ensayo titulado Carta 08 impulsando varios incitantes argumentos, tales como “abolir los monopólicos privilegios de gobierno de un solo partido” “establecer una república federal China bajo los marcos de una democracia constitucional”, etc. Luego de en connivencia con otros para colectar alrededor de 300 firmas, Liu Xiaobo distribuyó Carta 08 con las firmas vía e-mail a páginas extranjeras de internet y públicamente colocadas en páginas del extranjero, tales como “China democrática” y el Independent Chinese PEN Center. El antes mencionado ensayo colocado por Liu Xiaobo en el internet fue enlazado  y reimpreso por muchas páginas electrónicas y visto también por muchas personas (…) Este tribunal cree que ese acusado Liu Xiaobo, con la intención de derrocar el poder del estado y el sistema socialista de la dictadura democrática popular de nuestro país (…) para difamar e incitar a otros a subvertir el poder del estado y el sistema socialista de nuestro país (…) Además el crimen fue cometido sobre un largo periodo de tiempo y la malicie subjetiva fue inmensa”
Ese el grave delito de un intelectual preocupado por las violaciones de los derechos de sus compatriotas. Sin embargo, Liu Xiaobo dice no sentir odio ni tener enemigos; el no se considera enemigo de ninguno de los policía que le vigilaban incesantemente, que le arrestaron  y le interrogaron; ni los jueces que le condenaron, ni los fiscales que le acusaron. “Aunque no puedo aceptar ─ dice ─ su vigilancia, arresto, acusación o sentencia, respeto las profesiones y personalidades de ustedes”
El comunismo es igual, matices más, matices menos, donde quiera que se haya implantado. Todos sus líderes poseen las mismas ansias de poder, el mismo sentimiento de desprecio hacia los ciudadanos, el mismo lenguaje, los mismos argumentos sobre los que fundamenta la persecución de aquellos que osen pensar distinto.
En Cuba, la gestión de la Iglesia no ha logrado que se ponga de inmediato en libertad a los 13 prisioneros de conciencia que se niegan a aceptar la condición de destierro que ha sido impuesta. Entre estos hombres, todos merecedores de reconocimiento internacional, hay dos que muy bien podrían ser candidatos para el Nobel de la Paz; ellos son Pedro Argüelles Morán y Oscar Elias Biscet.
Tal vez, el próximo año sus nombres figuren como candidatos para el Nobel.

Mario J. Viera

viernes, 8 de octubre de 2010

El Fantasma vaga

Busco quien me acompañe. Alguien con quien compartir mis ensueños. Que hablen las bocas con voces. No deseo vagar solo sin compañía. Rondemos juntos todos los vericuetos y salgamos al paso a todos los mal intencionados. Contra los que fingen; contra los hipócitas, contra los demagogos... ¡Vengan, les estoy esperando!

Tea Party: el rostro del ultraconservadurismo. Mario J. Viera

I


Siempre en grandes sectores de la sociedad americana han predominado las adhesiones al conservadurismo. Ha sido la base ideológica de la gazmoñería hipócrita predominante sobre todo en el Sur de los Estados Unidos. Sin embargo el conservadurismo, aunque presente en los marcos del Partido Republicano, nunca había asumido un movimiento organizado y con objetivos políticos y de poder definidos.
Como corriente de opinión el conservadurismo tiene su origen en los trabajos de Edmund Burke (1729 – 1797) y más concretamente  en su obra Reflexiones sobre la Revolución francesa de la cual era un encendido oponente. Criticando la violencia jacobina cuando considera “todo parece fuera de la naturaleza en aquel extraño caos, donde se mezclan ligereza y ferocidad, revuelta confusión de delitos y locuras” ataca entonces los derechos del ciudadano que la revolución proclamara: “Estoy tan lejos de negar en teoría los verdaderos derechos del hombre, como de retenerlos en la práctica (si tuviera poder para darlos o retenerlos) Al negar estas falsas pretensiones de derecho no quiero atacar los que son realmente derechos, los cuales serían totalmente destruidos por los falsos… El gobierno no se crea en virtud de derechos naturales, que pueden existir y existen, totalmente independientes de él y con mucha mayor claridad y en grado mucho mayor de perfección abstracta; pero su perfección abstracta es su defecto práctico… las restricciones puestas al hombre del mismo modo que sus libertades han de ser consideradas como sus derechos. Pero como las libertades y las restricciones varían con los tiempos y las circunstancias y admiten infinitas modificaciones, no pueden establecerse mediante una regla abstracta; y no hay nada tan estúpido como discutirlas basándose en ese principio”.
Frente a los cambios que generó el fin del Ancien régime se decide teoricamente a favor de la observancia de  las tradiciones que, en su opinión, “deja libre la posibilidad de nuevas adquisiciones, pero proporciona la segura garantía de cada adquisición”.
En Estados Unidos los trabajos de Russell Kirk (1918 – 1994) han influido en la elaboración del pensamiento ultraconservador de este país. La religión y el orden son los pilares de su filosofía. Considera que la sociedad exige la existencia del orden y las clases que refuerzan las diferencias naturales. Toda la civilización tiene, según Kirk, su origen  en la religión. Al mismo tiempo, se ha señalado que Kirk fue un defensor inequívoco del nacionalismo. Su filosofía es la filosofía exclusivista del WASP (White, Anglo Saxon, Protestant).
El alarido de los neo ultra conservadores del momento es el de “religión, familia y nacionalismo”, que parece ser inspirado en el estandarte de los carlistas de “Dios, Patria y Fueros” de la España del Siglo XIX. Representa el temor a los cambios y al progreso que los ultraconservadores consideran peligrosos para sus intereses y para sus prejuicios. Es la exaltación de la derecha política llevada hasta el grado más alto y al reaccionarismo galopante e intransigente.
La cara visible del ultra conservadurismo reaccionario es hoy, en los Estados Unidos, el Tea Party, esa aparente amorfa organización que dice pretender el rescate de las supuestas bases conservadoras sobre las que se levantaron los pilares institucionales de este país. Su vocero más representativo es Sarah Palin que se ha convertido en una especie de Don Quijote con faldas arrojándose, lanza en ristre a “desfacer entuertos”. La cara oculta del Tea Party es la de los multimillonarios hermanos David y Charles Koch y el magnate de las comunicaciones y dueño de la cadena Fox, Keith Rupert Murdock. Los intereses del Tea Party no son otros que los intereses egoístas de estos acaudalados y de los sectores más reaccionarios de la población que defienden la supremacía blanca, y el chovinismo nacionalista. “Detrás de este tipo de organizaciones o movimientos de ciudadanos ─ ha declarado David Axelrod, el principal asesor del presidente Obama desde el 20 de noviembre del 2008 ─ se encuentra un puñado de millonarios”.
Durante la concentración del Tea Party en Washington (28 de agosto de 2010) el reportero del diario español El País, David Alandete, recogiendo opiniones de los participantes en el evento, citó las palabras de fuerte carácter supremacista de una anciana de 67 años que declaró: “¡Este es un país de mayoría blanca! ¡Un país de familias! ¿Por qué me tienen que venir a mí a imponer los derechos y las obligaciones de una minoría? Los musulmanes son minoría. Los gays también. Como tal, deben conformarse con lo que tienen, no imponernos sus ideas a la fuerza”. Esta es pues la filosofía del Tea Party que impulsan los hermanos Koch, Murdock, el antiguo alcohólico convertido al mormonismo, comentarista de la Cadena Fox, Glen Beck y Sarah Palin. Por este camino pronto se llegará a clamar: “¡No a los negros, latinos y otros representantes de razas inferiores! ¡No a los católicos y judíos! ¡Mueran los gays!”
¡Sarah Palin, la voz más alta del Tea Party! Una desconocida antes de la descabellada maniobra política del centro derechista Joh McCain al proponerla como compañera de fórmula durante su fallida campaña presidencial de 2008. Ante la posibilidad de que Hillary Rodham Clinton ganara la candidatura para la presidencia, quiso adornar su campaña con el rostro suave de una mujer aparentemente conservadora. Gracias a McCain, la Palin ganó fama nacional e internacional y no precisamente por hacer gala de inteligencia, sino todo lo contrario.
Pero Sarah Palin no es ese tipo de conservadora sujeta a esos principios. Siendo miembro de una iglesia Pentecostal participó en un concurso de belleza para elegir a la Miss Alaska; luego se fugó con su futuro esposo y defendió el derecho de su hija por su embarazo extramarital. Nada criticable desde un punto de vista liberal. Muy dudoso desde el punto de vista tradicional conservador. Sarah Palin no es, ni conservadora ni, mucho menos, liberal; simplemente es una oportunista que busca la notoriedad entre la extrema derecha americana para, a su momento, presentarse como candidata para la presidencia de los Estados Unidos.
Y ¿Quiénes son los hermanos Koch? Los vástagos de un poderoso magnate petrolero, Fred Koch quien fuera uno de los fundadores en 1958 de la archi derechista John Birch Society, la organización que se opuso a la Ley de los Derechos Civiles de 1964 alegando que constituía una violación de la Décima Enmienda de la Constitución que establece: “Las facultades que esta Constitución no delegue a los Estados Unidos, ni prohíba a los estados, quedan reservadas a los estados respectivamente o al pueblo”. Para la John Birch Society, la ley de los derechos civiles consistía en una extralimitación de los derechos de los estados individuales de dictar leyes sobre derechos civiles.
Los Koch han financiado grupos de corte conserva-liberal partidarios furiosos de las doctrinas económicas de la Escuela de Chicago y de Friedrich von Hayek que promueven  el ejercicio sin restricciones del mercado y rechazan el papel de árbitro que le corresponde al Estado.
Propietarios de la Koch Industries,  considerada por FORBES como la segunda más poderosa empresa después de Gogill, colocadas por encima de la Chrysler que se sitúa en tercer lugar,  Publix Super Markets en el puesto 9 y la Sinclair Oil en el puesto 44. Los Koch operan refinerías de petróleo en Texas, Minnesota y Alaska y son poseedores de las toallas de papel Brawny, las copas Dixie, y Lycra entre otras. Para los Koch una política fiscal de rebaja de impuestos significa una cuantiosa suma de dinero que puede ir libremente a sus arcas particulares.
Todo el airado ataque del Tea Party contra la administración Obama no es otra cosa que la manipulación de los sentimientos de un sector poblacional de estrechos marcos de pensamiento para lograr intereses muy particulares.  Como le declarara al diario La Nación de Argentina el analista social de la Universidad de Colorado, John Voytek, refiriéndose a los participantes de la demostración del Tea Party en Washington: “Nadie duda de que quienes estaban allí lo hicieron por voluntad propia, porque se sienten representados. Pero otra cosa es preguntarse quién ayudó a que la convocatoria se concretara. Y a quién beneficia”. O como anotara Paul Krugman en el New York Times: “La elección de Obama habría enfadado a esas personas aunque él hubiera sido blanco. Por supuesto, el hecho de que no lo sea, y que tenga un nombre que suena extranjero, aumenta la furia. Por cierto, no me refiero a la furia de los excluidos y los desposeídos: los miembros del Tea Party son relativamente acomodados, y nadie en estos momentos está más enfadado que los muy, muy ricos”.
II

Junto al Cato Institute y a la John Birch Society se liga también la conservadora Americans for Prosperity (AFP), organización que, casualmente al igual que las anteriores, fuera fundada por el billonario David H. Koch y su Koch Industries, formando parte de las que aportan  su contribución al “movimiento” del Tea Party, y por supuesto a los intereses de la industrias Koch. Como indican las palabras de David Koch citadas por The New Yorker: “Si vamos a dar mucho dinero, estaremos completamente seguros que lo gasten de tal modo que estén de acuerdo con nuestros intereses… Y si ellos le dan un rumbo equivocado y comienzan a hacer cosas con las que no estemos de acuerdo, retiramos los fondos”  (Jane Mayer. "Covert Operations". The billionaire brothers who are waging a war against Obama. The New Yorker).
La Americans for Prosperity se ha involucrado fuertemente con el Tea Party. Esta organización sin ánimos de lucro tiene entre sus propósitos, según han declarado, movilizar a los ciudadanos para de manera efectiva hacer que sus voces sean escuchadas en las campañas de interés público; educar a los ciudadanos sobre la posición de los funcionarios electos en nuestras publicaciones y, a través de Escuelas de adiestramiento “populares” reclutar, según ellos lo han hecho ya, a miles de ciudadanos en como promover una mayor prosperidad económica. Sin embargo no definen si estos propósitos los basan en criterios imparciales o si los encaminan en una sola dirección de intereses particulares.
Media Transparency, un proyecto de tendencia a la izquierda dirigido a monitorear los lazos financieros de los think tanks conservadores con las fundaciones de la misma tendencia en los Estados Unidos, señaló que la Americans for Prosperity Foundation había recibido siete donaciones que entre los años 2004 al 2006 ascendieron a un total de 1 millón 181 mil dólares, una de estas donaciones de un millón de dólares provenía de la Claude R. Lambe Charitable Foundation que casualmente es una de las fundaciones de la familia Koch, una de las docenas de fundaciones que bajo el manto de organizaciones “caritativas” controla la familia de los hermanos Koch.
Los ataques contra Obama han ido más allá del desacuerdo en política. Los grupos y las organizaciones supeditadas al “Kochoctopus”, tales como Americans for Prosperity han ido más allá de la controversia partidaria hasta el ataque personal al Presidente Obama endilgándole los peyorativos títulos de “racista”, “comunista”, “musulmán”; han presentado carteles con la imagen del Presidente luciendo el bigotillo hitleriano.
Rush Limbaugh, un animador de talk show con una paga anual de 50 millones de dólares ha sido uno de los máximos impulsores de la campaña de descrédito de la figura del Presidente. En marzo de 2009 presentó una canción de indudable contenido racista titulada Barack the Magic Negro con la que pretendía satirizar a Barack Obama. Atacó al Presidente diciendo de él: “El Imán Hussein Obama es probablemente el mejor presidente antiestadounidense que hemos tenido”.
El periodista de The Washigton Post y ganador de un premio Pulitzer, Eugene Harold Robinson, señaló en un artículo que titulara A national déficit of Trust, lo que sigue: “El sobre promocionado fenómeno del Tea Party es más  de simbolismo y griterío que cualquier otra cosa. Un  “movimiento” que abarca entusiastas de las armas, los que se oponen a los impuestos, devotos del patrón oro monetario, Sarah Palin, cabilderos de las compañas de seguros, “constitucionalistas” que no han leído la Constitución, receptores del Medicare que se oponen que la atención de la salud esté a cargo del gobierno, “teóricos” que reclaman que el Presidente Obama nació en otro país. Un contingente de racistas categóricos (vamos, gente, vayamos a la verdad) y un racimo de pejes gordos políticos profesionales  que pretenden que el ser “extraños” no es una fuerza intelectual o política coherente”. Agregando a continuación: “Obviamente no hay razón para confiar en Wall Street. Teóricamente la única razón para la existencia del sistema financiero es la de servir a la economía ─ y al pueblo americano ─ canalizando el capital hacia su mejor y más elevado uso (…) los preceptos del capitalismo se han invertido en la cabeza de financieros que creen que la economía existe para servirles a ellos”.
En otro artículo, (Purging the Tea Party’s Racist Poison) en el que denuncia claras evidencias de racismo en personeros del Tea Party, tales como “el jactansioso californiano de nombre Mark Williams”, Robinson anota: “El Tea Party Express se jacta en su página digital de haber escenificado concentraciones en las que destaca oradores como Sarah Palin, Ann Coulter y un tal Samuel Joseph Wurzelbacher, mejor conocido como Joe el Plomero”
Por todos estos ataques lanzados contra su figura, en Austin Arizona, Obama respondió: “En estos momentos en todo el país hay grupos que han aparecido con nombres inofensivos como American For Prosperity, que manejan millones de dólares y se están movilizando contra candidatos del Partido Demócrata. Y lo interesante del caso es que, detrás de esta organización, nadie sabe quién está realmente. Nadie sabe si se trata de una poderosa compañía petrolera o de un gran banco. Y nadie sabe incluso si este tipo de organizaciones operan por el bien del pueblo estadounidense o por sus propios intereses” (www.eluniversal.com.mx).
Y en Even Beck can't mar King's legacy, Robinson expone: “Como el crecimiento del movimiento del Tea Party  ha demostrado claramente, millones de americanos se sienten malquistados con su gobierno, angustiados sobre la economía y temerosos del futuro. Sus inquietudes merecen ser oídas. En cambio su ansiedad es explotada por buhoneros que ven el temor  y el enojo como herramientas de mercadeo”
Acosado por la oposición republicana que rechaza todas sus propuestas y hostigado por los ultraconservadores, Barack Obama no ha sabido jugar el liderazgo que se esperaba de él. Ha titubeado frente a la derecha cediendo ante sus presiones. No supo imponer su propuesta de reforma del sistema de salud; quizá carezca de ese 75 por ciento de la malicia, para decirlo de manera eufemística, con el que debe contar cualquier líder político. El desempleo ha alcanzado cifras insoportables para la economía. Es lógico que dentro de la población exista una elevada inquietud. La gente espera cambios y que estos cambios se produzcan ¡Ya! Es por ello que los índices de popularidad del actual Presidente hayan disminuido y que la confianza hacia los legisladores haya descendido aún más.
¿Hasta donde son justos los reclamos de la enardecida ultraderecha americana representada en el  movimiento Tea Party? Analicemos los índices de pobreza que reporta anualmente el Buró del Censo de los Estados Unidos.  En el año 2000, último de la administración Clinton, el índice de pobreza de los Estados Unidos ascendió a 11.3 %. Al concluir la administración conservadora de George W. Bush el índice de pobreza escaló hasta 13.2 %, una cifra estadísticamente significativa y que evidencia la errónea política económica de esa administración y  la falta de rigor en el control de las operaciones especulativas de Wall Street.
Clinton concluyó su mandato con un superávit del presupuesto de $ 559 000 millones; en el 2003, en tanto que la administración Bush concluyó con un déficit presupuestario de $ 410 000 millones amén del endeudamiento que significó el primer Plan de Estímulo Económico de $150 000 millones que impulsó, sin rechazo de las bancadas republicanas y demócratas, a poco de expirar su mandato. Una deuda de $560 000 millones y una economía en estado desesperado y la carga agobiadora de dos guerras. Ese fue el legado que los conservadores y la ultraderecha le dejarían al que resultara electo en los comicios del 2008: Un verdadero dolor de cabeza.

sábado, 2 de octubre de 2010

Insubordinación policial en Ecuador -

“Esto es un intento de Golpe de Estado orquestado por el ex presidente Lucio Gutiérrez. Esto es parte de una conspiración". De este modo el Presidente del Ecuador Rafael Correa calificó el pronunciamiento que en horas de la mañana del día 30 de septiembre ejecutaran varios cientos de policías en el Regimiento No. 1  de Quito.
De inmediato, el presidente de Venezuela Hugo Chávez se refirió en idéntico calificativo al desorden que ha estremecido a la sociedad ecuatoriana.  Chávez afirmó: "Están tratando de tumbar al Presidente Correa. Alerta los pueblos de la Alianza Bolivariana! Alerta los pueblos de UNASUR ¡Viva Correa!!"
Evo Morales no podía quedarse atrás y acusó al gobierno de los Estados Unidos como instigador de la algarada: “Este es un intento de golpe directo al ALBA y al Unasur ─ declaró ─ porque quieren acabar con los gobiernos anti neoliberales y antiimperialistas, por eso al gobierno de Estados Unidos no le interesa la integración”.
El Ministro de de Relaciones Exteriores declaró, según dijo por instrucciones del general Raúl Castro: “Cuba condena y manifiesta su más enérgico rechazo al golpe de Estado que se está desarrollando en Ecuador”, en su opinión, dirigido por “la oligarquía y grupos conspiradores”, al mismo tiempo que transmitió un emplazamiento al gobierno de Barack Obama para que expresara su condena, “sino sería cómplice”.
La cancillería de Guatemala expresó en un comunicado oficial su preocupación por las acciones "que atentaron contra la vida del presidente Rafael Correa".
Fernando Lugo, presidente de Paraguay se sumó a la idea de que la insubordinación policiaca y parte de las fuerzas armadas se trataba de un intento de golpe de estado, afirmó en una nota: "Paraguay expresa su más enérgico rechazo ante la sublevación de sectores armados de la República hermana y amiga de Ecuador, condena a los golpistas y manifiesta su solidaridad con el presidente Rafael Correa".
En el mismo sentido se pronunció el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, al condenar lo que él denominó “los intentos de cambiar el orden constitucional”.
Estados Unidos se expresó por boca de su Secretaria de Estado Hillary Clinton: "Urgimos a todos los ecuatorianos ─ exhortó Clinton ─ a que se unan y trabajen en el marco de las instituciones democráticas para alcanzar un restablecimiento rápido y pacífico del orden", afirmando además que los Estados Unidos “deplora la violencia y el caos, y expresamos nuestro pleno apoyo al presidente Rafael Correa y las instituciones de gobierno democrático en ese país” y luego, en la reunión de emergencia celebrada por la OEA, Estados Unidos fijó su posición. La representante del gobierno americano, Carmen Lomellin, dijo: “Estados Unidos condena cualquier intento de violar el proceso democrático y el orden constitucional en Ecuador”.
Tras abandonar el Hospital de la Policía donde se mantenía retenido, luego de una operación militar de “rescate”, Correa volvió a la idea de que la protesta armada de la policía se trataba de un intento de golpe de estado en su contra: La culpa de esto ─ dijo ─ lo tienen los conspiradores de siempre, quienes emprenden campañas de desinformación para conseguir lo que no pueden conseguir a través de las urnas''
El ex presidente de Ecuador, Lucio Gutiérrez,  exiliado en Brasil rechazó la acusación que le hiciera Correa de estar detrás de la sublevación de la policía, al mismo tiempo que le responsabilizó por la crisis y el caos que se había producido en el país etiquetando a su gobierno como “Gobierno abusivo, corrupto, prepotente de Rafael Correa” a la vez que denunció que el actual mandatario de Ecuador había sido uno de los promotores del golpe de Estado que le derrocara el 20 de abril de 2005, un movimiento de masas que en su momento Gutiérrez había denominado como la “rebelión de los forajidos”.
Pero es necesario preguntarse ¿la rebelión de los policías ecuatorianos es, en realidad un conato de golpe de Estado? Dada las características del pronunciamiento nada parece indicar que se trate de tal cosa, salvo el que haya sido orquestado por elementos de los cuerpos armados.
Debemos considerar algunos indicios. En primer lugar las fuerzas policiales insubordinadas no hicieron nada para ocupar el Congreso, o asaltar el palacio presidencial; no se desplegaron alrededor de puntos estratégicos de la capital. Solo tomaron por la fuerza el principal cuartel policiaco de Quito y algunos otros en el interior del país. Por otra parte la policía no cuenta con los medios tácticos para intentar un golpe de estado. No posee ni aviones de combate, ni cuerpos blindados motorizados, sin los cuales estaría condenada a un fracaso estrepitoso. Esto, lo sabe cualquier ecuatoriano donde tantos cuartelazos y golpes de estado se han producido y lo sabe muy bien la policía ecuatoriana.
Desde el inicio de la insubordinación los complotados no hicieron ninguna exigencia de carácter político; sus reclamaciones fueron de tipo gremial. La demanda planteada se dirigía en contra de la Ley de Servicios Públicos aprobada el pasado 11 de agosto con 108 votos a favor, principalmente de legisladores del gobernante movimiento Alianza País, dos en contra y nueve abstenciones para remplazar a la Ley Orgánica de Servicio Civil y carrera administrativa. El proyecto de Ley preveía el pago por bonos extra laborales para los policías lo que se rechaza en la demanda que reclama el pago en efectivo, no en bonos. Algunos se quejaban de que tenían que laborar hasta 15 horas diarias sin recibir pago por horas extras. Igualmente se oponían a la extensión de cinco a siete años del tiempo que es necesario esperar para obtener ascensos.
Se evidencia además que se trata de una demanda de sector el hecho de presentarse en el lugar el comandante de la Policía Nacional, Freddy Martínez buscando calmar a los insubordinados y garantizando que los derechos de los policías “no se van a perder, no los vamos a perder”. Se fortalece esta evidencia en lo declarado por el General Ernesto González, jefe del Comando de las fuerzas armadas, cuando solicitó que los policías depusieran la protesta: “Es mi pedido muy formal a los compañeros de la Policía Nacional, que depongan su actitud y que tengan la seguridad y la confianza en el mando policial y militar de que la situación va a ser solventada, y sobre todo, se garantizarán sus derechos”
Correa que en su característica pose provocadora fue a discutir con los insubordinados recibió insultos y hasta le arrojaron agua según él mismo ha manifestado. No lo balearon si el propósito del descontento hubiera sido el de deponerle de la presidencia; como tampoco le balearon cuando se dirigió a los policías desde una ventana del hospital, zafándose la corbata e intentando abrirse la camisa, con gesto indignado y conminándoles a cometer magnicidio: “Señores si quieren matar al presidente, aquí está, mátenlo si les da la gana, mátenlo si tienen poder, mátenlo si tienen valor en vez de estar en la muchedumbre cobardemente escondidos”. Esta hombrada de Correa, que para algunos observadores es solo el reflejo de su sanguíneo carácter fue alabada por Hugo Chávez: “Acabo de hablar con el Compañero Presidente Rafael Correa. Puro Coraje, pura dignidad!!”  Algo, esto último que le faltó cuando fuera derrocado por breve tiempo.
De modo implícito Correa reconocía que la insubordinación tenía un trasfondo gremial al exclamar furioso: “Son unos ingratos, bandidos, nadie ha apoyado tanto a la policía como este gobierno”.
Luego de la destitución en Honduras del Presidente Zelaya, Correa había expresado que el próximo presidente del socialismo del Siglo XXI que sufriría un golpe de estado sería él. El reflejo paranoico de la mente de todos los gobernantes autoritarios. Ahora, con la indisciplinada acción de la policía ecuatoriana reclamando el respeto de sus derechos laborales, Correa intenta sacarle partido en su beneficio y buscar una restructuración de las instituciones armadas para colocar en sus mandos y líneas a personal decididamente partidarios de su liderazgo.
En Ecuador no ha habido ningún pronunciamiento armado dirigido a derrocar a su gobierno.

Mario J. Viera