miércoles, 17 de agosto de 2011

A propósito de “El Juicio” de Rembrandt

Mario J. Viera
Fue un hurto hábil y rápido. El curador de la exposición respondía a preguntas que le hacía un posible comprador de obras de arte, cuando se volvió ya había desaparecido una de las piezas que se exponían en el hotel Ritz-Carlton de Marina del Rey en California.
La pieza desaparecida, como por arte de magia, era un boceto dibujado a tinta que llevaba como garantía de valor la firma del pintor holandés del siglo XVII, Rembrandt, y titulada “El juicio”, una cartulina de 28 X 15 cm, valorada en 250 mil dólares.

Fig 1. El Juicio. Rembrandt
La exposición había sido organizada por el instituto Linearis de San Francisco en un hotel considerado como uno de los hoteles mejores en cuanto a seguridad. El hurto se había producido el pasado sábado, pero gracias al estudio realizado a los videos de las cámaras de vigilancia del hotel se pudo identificar al autor del hábil hurto y ya el martes la policía había recuperado la valiosa pieza a 32 km del hotel en una iglesia del Valle de San Fernando, sin que las autoridades dieran más detalles.
Aunque El Juicio fue recuperado, casi de inmediato, existen cientos de obras debidas a pintores de fama que permanecen desaparecidas, probablemente formando parte de exposiciones privadas en cualquier parte del mundo. El delito de robos de piezas de arte ha alcanzado tales proporciones que se ha creado una colaboración del FBI con la interpol para tratar de resolver los casos y recuperar las piezas, esto último muchas veces no logrado pese a que los autores de los robos hayan sido capturados.
El FBI ha publicado una página digital que resalta los diez robos de obras de arte más importantes (http://www.fbi.gov/about-us/investigate/vc_majorthefts/arttheft/).
G. Fernández en theartwolf.com ha dicho a propósito de este tipo de delito: “Si tenemos en cuenta los astronómicos precios que se pagan en tiempos modernos por las pinturas de los grandes protagonistas de la historia del Arte no es de extrañar que cada cierto tiempo se produzcan robos espectaculares. La mayoría de esos robos -desde el de la Gioconda en 1911 hasta el de "El grito" de Munch muy recientemente (2006)- concluyen con la localización de las pinturas. No obstante, existe todavía un considerable número de obras maestras robadas y sin localizar”.
Olalla Cernuda en Diario del navegante de El mundo, España, ha enumerado los robos de obras de diferentes maestros: 121 cuadros de Rembrandt, 115 de Renoir, y 180 de Dalí o 250 de Picasso. Esta reportera señaló, además, que la compañía londinense Art Loss Register, posee en su base de datos más de 100 mil piezas de arte que han desaparecido en el siglo XX.
Rembrandt es una de las firmas más codiciadas por los ladrones de arte. El retrato de Jacob III de Gheyn de Rembrandt posee el récord de ser una de las piezas que más veces ha sido robada y rescatada en todas las ocasiones.

Fig 2 Jacob III de Gheyn de Rembrandt
El retrato de Jacob III de Gheyn data de 1632, óleo sobre tabla de solo 29´9 x 24´9 cm. Jacob III de Gheyn era un pintor y grabador, canónigo de Santa María en Utrecht. A su muerte decidió legar a un amigo el retrato que le hiciera Rembrandt.  Luis Sanguino Arias de Arte Historia describe esta valiosa pieza de la siguiente manera: “El pintor (Jacob III) se presenta en primer plano, vestido a la moda con un amplio cuello blanco y una capa negra, destacando su rostro risueño, iluminado por un potente foco de luz procedente de la derecha. La pincelada de Rembrandt es bastante suelta, resaltando la expresividad de su amigo al interesarse casi exclusivamente por el rostro”.
Otra de las piezas del maestro del barroco centro europeo desaparecidas es el cuadro titulado Tormenta en el Mar de Galilea, incluida en la lista del FBI.

Fig 3 Tormenta en el Mar de Galilea. Rembrandt
Este cuadro desapareció en 1990 durante el robo que se hizo en el Museo Isabella Stewart Gardner en Boston, Massachusetts. El cuadro, única marina del pintor holandés recrea el pasaje del Nuevo Testamento de la tormenta que se desencadena sobre la barca en que viajan Jesús y sus discípulos. El claro oscuro característico de Rembrandt se muestra de manera dramática. Las olas enfurecidas se muestran con impresionante realismo en una combinación de brillante blanco y la oscuridad del mar nocturno. En la parte iluminada del cuadro Rembrandt muestra la lucha de los discípulos que tratan de mantener a flote la nave, en tanto que en su parte oscura se ve a Jesús, sentado cerca de la popa mientras  otros discípulos le ruegan por su salvación.
En el robo al Museo Isabella Stewart Gardner, desaparecieron también obras de Vermeer, Govert Flinck, Degas y Manet.

Fig 4 El Concierto de Vermeer
De Johannes Vermeer van Delft (1632-1675), fue robado “El Concierto”. Vermeer fue uno de los pintores neerlandeses (Holanda) más reconocidos del arte barroco a pesar de que su obra pictórica es muy reducida, alrededor de solo 33 a 35 cuadros. Actualmente, Vermeer está considerado como uno de los pintores más grandes holandeses. Es particularmente reconocido por su maestría en el uso y tratamiento de la luz como se aprecia en la pintura del cuadro robado. Se considera que El Concierto es la obra más valiosa de la robadas en 1990, al óleo de 1660 que mide unos 76 x 60 cms
Otro de los cuadros desaparecidos durante este robo  fue el Paisaje con obelisco de Govert Flinck pintor barroco holandés (1615-1660).

Fig 5 Paisaje con obelisco de Govert Flinck
De Manet el cuadro Chez Tortoni que representa a un hombre con sombrero de copa, fue uno de los desaparecidos.

Fig 6 Manet, Chez Tortoni
Aunque a Manet se le considera uno de los padres del Impresionismo, otros en cambio aseguran que nunca fue un impresionista.
Augusto Gómez Serrano en CORREveDILE.com cita entre las obras de arte más importantes que fueron robadas a Madonna del Huso de Leonardo Da Vinci, valorada en unos 60 millones de euros, que fue robada el 27 de agosto de 2003 en el Castillo de Drumlanrig (Escocia) sin que se haya podido recuperar, a pesar de la sustanciosa recompensa ofrecida.

Fig 7 Madonna del Huso, de Leonardo Da Vinci
Otras obras citadas por ese autor se encuentran dos cuadros del pintor noruego Edvard Munch, El Grito y La Madonna que fueron sustraídos del Museo Munch de Oslo el 22 de  agosto de 2004. Ambas piezas finalmente fueron recuperadas.

Fig 8 El Grito de Edvard Munch
Edvard Munch pintor expresionista noruego fallecido en 1944; una de sus obras más notable del expresionismo es El Grito un cuadro de 83,5 x 66 cm realizado en tempera en 1894. De todas las variaciones hechas por el pintor la más conocida, se encuentra en la Galería Nacional, que en febrero de 1994 fue robada, y, ocho semanas más tarde, recuperada por la policía.
Otra de las versiones de El Grito expuesta en el Museo Munch fue robada en agosto de 2004 y recuperada en buen estado por la policía noruega el 31 de agosto de 2006.
 El origen de este cuadro lo expone el mismo Munch en su diario personal: “Paseaba por un sendero con dos amigos - el sol se puso - de repente el cielo se tiñó de rojo sangre, me detuve y me apoyé en una valla muerto de cansancio - sangre y lenguas de fuego acechaban sobre el azul oscuro del fiordo y de la ciudad - mis amigos continuaron y yo me quedé quieto, temblando de ansiedad, sentí un grito infinito que atravesaba la naturaleza”.

Fig 9 Madonna de Edvard Munch
Al igual que El Grito, Munch hizo varias versiones de La Madonna,  según algunos críticos, La Madonna es un desnudo femenino muy sensual; sin embargo la figura está rodeada de una atmósfera angustiosa.  El efecto impresionista del cuadro se manifiesta en el fondo con sus colores y sus líneas distorsionadas. El rostro, demacrado, delgado y de ojos hundidos.
Entre los robos de obras de arte que el FBI cataloga como uno de los diez más importantes, fue el ejecutado por dos ladrones en octubre de 1969 cuando se introdujeron en el Oratorio de San Lorenzo en Palermo, Italia y removieron de su marco el cuadro de Caravaggio, Navidad con San Lorenzo y San Francisco. Los expertos valoran esta pieza en $20 millones.

Fig 10 Natividad con San Lorenzo y San Francisco, de Caravaggio
La Natividad recrea el estilo del pintor tenebrista con su destaque del claro oscuro y un realismo barroco muy marcado.
Luis Sanguino Arias describe el cuadro de la siguiente manera: “El aspecto de este Nacimiento en el portal de Belén es cualquier cosa menos un acontecimiento festivo. San Lorenzo y San Francisco asisten simbólicamente al hecho, pero toda la escena parece atravesada por una fina tristeza, un silencio recogido de tinte melancólico que parece anticipar no tanto la Redención del mundo sino el sufrimiento del Mesías. Toda la estructura agrupa a los personajes en una especie de círculo que parece rodear protectoramente a la madre y al niño, desnudo sobre unas pajas en el suelo, como testimonio de pobreza y humildad. El único elemento que introduce movimiento y celebración de la Natividad es el angelote que desciende. Se trata de un modelo tomado directamente de algún muchacho de la calle. En una mano porta una filacteria que anuncia la "Gloria en las alturas", mientras que la otra mano señala al cielo, indicando el origen divino del niño”.
En diciembre de 2000, dos ladrones emplearon una escalera para subir al techo y penetrar en el Museo Van Gogh, en Amsterdam, Holanda. En solo unos pocos minutos, los ladrones robaron dos pinturas de Van Gogh, “Vista del mar en Scheveningen” y “Congregación abandonando la Iglesia Reformada en Nuenen”.

Fig 11 Vista del mar en Scheveningen de Van Gogh

Fig 12 Congregación abandonando la Iglesia Reformada en Nuenen de Van Gogh
Hasta el momento no se conoce el paradero de estos dos cuadros.
El 10 de febrero de 2008, cuatro obras maestras fueron robadas en un atraco a mano armada el 10 de febrero de 2008 de la E. G. Colección Bührle en Zurich, Suiza. Dos de ellas, Joven con chaqueta roja de Paul Cezanne y El Conde Lepic y sus hijas de Edgar Degas fueron recuperadas

Fig 13 Joven con chaqueta roja, de Paul Cezanne

Fig 14 El Conde Lepic y sus hijas, de  Edgar Degas
El 27 de febrero de 2007 se roban tres cuadros de Pablo Picasso, 'Maya a la poupée', un cuadro de la hija del pintor, pintado en 1938, “Retrato de Jacqueline’, y “Marie-Thérèse a los 21 años” del domicilio parisino de la nieta del pintor, valorados en 50 millones de euros.
Muchos de los cuadros y obras de arte que se recuperan resultaron dañados, pero los más permanecen desaparecidos, quizá adornando galerías privadas como monumentos a la vanidad de los receptores.

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