sábado, 15 de octubre de 2011

Muerte de Laura Pollán, silencio en prensa castrista

Mario J. Viera
Velatorio de Laura Pollán

Mientras los medios internacionales, en Estados Unidos, España, Venezuela, Ecuador, Argentina, Uruguay y en muchos otros países se reporta el fallecimiento de la vocera de las Damas de Blanco, Laura Pollán, la prensa mercenaria del castrismo guarda absoluto silencio; ni siquiera una simple mención de cuatro líneas.

El diario EL PAIS de España junto a la noticia del fallecimiento de la combativa Pollán reproduce una entrevista que ella concediera en 2010.   AMERICA EL MUNDO reproduce además fotos del velorio a sus restos por parte de los opositores.

ABC destaca que Laura Pollán “fue protagonista junto a un grupo de mujeres de una de las gestas más importantes de la resistencia y la oposición en Cuba: el Movimiento de las Damas de Blanco”, e incluye un artículo bajo el títular “El rostro de la lucha pacífica por los presos políticos cubanos” donde se dice:  La imagen de las Damas de Blanco, siempre vestidas de ese color como símbolo de paz e inocencia de sus familiares, portando gladiolos y formando con sus manos la 'L' de libertad se hizo famosa internacionalmente. En 2005, este grupo femenino recibió el premio Sájarov del Parlamento europeo...”

Muchas agencias de prensa como EFE, AP, FP se hicieron ecos de la noticia en tanto que Prensa Latina no hizo referencia alguna al hecho.
Es la cotidiana función de la prensa controlada en su totalidad por el gobierno usurpador de los Castro: manipular las noticias en función de sus intereses ideológicos de poder y silenciar las noticias incómodas. Para el denominado “periodismo” oficial, los opositores no existen, no pertenecen al mundo de la realidad, nada significan. Si muere alguno lo ignoran. Si muere una opositora cuyo nombre ha traspasado las fronteras nacionales se descarta como hecho intrascendente, de poca importancia, no noticioso.
Para el mercenarismo periodístico de la Unión de Periodista de Cuba, los únicos seres vivos son los casi decrépitos conductores del gobierno, los únicos que merecen repetirse hasta el cansancio sus nombres en primera plana son los miserables que traicionando a su pueblo se prestaron como espías al servicio de la dictadura.
Muere Laura Pollán y el Granma guarda silencio y coloca en primera plana un artículo intitulado “¡Condenadme, no importa, la historia me absolverá!” en conmemoración del supuesto alegato de Fidel Castro durante el juicio que se le siguiera por el asalto nocturno a un cuartel militar, vistiendo el mismo uniforme que los asaltados y de su famosa frase apócrifa de corte hitleriano “¡Condenadme, no importa...!”. Una paradoja con la verdad de la historia. La historia no le absolverá, ni le amnistiará como hizo equivocadamente el Congreso cuando le concediera la libertad.
El nombre de Laura podrá ser olvidado, excluido por la prensa oficialista. La historia no olvidará su nombre, no la excluirá, como no olvidará el nombre de Orlando Zapata Tamayo ni el de Pedro Luis Boitel y los Castros, para la historia, pasarán como un mal recuerdo.


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