domingo, 15 de julio de 2012

La engañosa publicidad de la salud


Sabina Covo. EL NUEVO HERALD

El tema de la ley de salud de Estados Unidos, más que un debate partidista, se ha convertido en una burla a la dignidad del consumidor, de parte del Congreso y de su mayoría en la Cámara republicana. Me genera varios sinsabores por varias razones: la primera, he conocido muchas familias que no tienen seguro médico y que han sufrido mucho por no tener acceso a tratamientos de salud; la segunda, he vivido en carne propia, teniendo la oportunidad de contar con un seguro de salud, lo que es pagar altos deducibles hospitalarios y costos impresionantes por medicinas y tratamientos; y la tercera, es evidente la gran cantidad de publicidad engañosa que ha usado el Partido Republicano para hacerle creer a la gente, sobre todo a nuestra gente mayor, que la ley de salud les va a quitar su “libertad”.

Las personas mayores merecen mucho respeto, sobre todo cuando debido al Medicare, un programa de salud proporcionado por el gobierno, ya tienen sus tratamientos de salud asegurados. Muchos anuncios se han transmitido en diferentes canales diciéndole a la gente mayor que perderán su Medicare si hay una reforma de salud, y peor aún, que perderán la capacidad de elección de sus médicos. Esto es una completa mentira. Analicen el doble mensaje del Partido Republicano al respecto: todo el año pasado los republicanos de la Cámara han atacado al presidente Barack Obama porque se ha opuesto a los recortes al Medicare. Y esa misma retórica la utilizaron candidatos republicanos a mediados del año 2010, en la campaña para el Congreso, con el lema de recortar estos programas públicos.

Hoy, dos años después, una vez más el mensaje de los republicanos para seguir tratando de derogar la ley de salud es que la ley recortaría el Medicare para financiar parte del programa, pero al mismo tiempo dicen que es un impuesto adicional sin precedentes. Ambos no ciertos. Lo que ahora llaman recortes, en realidad son ahorros para el sistema que le daría seguro médico a más de 30 millones de personas y que economizaría millones de dólares en deudas de hospital que terminamos pagando los contribuyentes. Los mencionados recortes al Medicare son ahorros que resultarían de subsidios a compañías privadas que venden Medicare Advantage Plus, que ofrecen extras al sistema del Medicare, no al Medicare ni a los médicos que lo sirven.

Los republicanos se han gastado 50 millones de dólares en publicidad negativa y en muchos casos engañosa acerca de la ley de salud, generando el pánico entre las personas mayores de 65 años, que representan un gran porcentaje del electorado. Derogar, derogar, derogar, ha sido la política republicana, sin dar ninguna solución a este gran problema que afecta sobre todo a las personas menores de 65 años, a las minorías y a la clase media.

De acuerdo al Servicio de Investigaciones del Congreso, a los contribuyentes les cuesta $24 millones a la semana la operación del Congreso, y ya se han gastado más de 2 semanas en las horas implementadas para tratar de retirar una ley ya aprobada y firmada y que la Corte Suprema ya ha encontrado constitucional. ¿No creen que esos $48 millones de los contribuyentes se deberían haber utilizado mejor en medidas bipartidistas para mejorar nuestra economía? O en última instancia, ahorrarse el esfuerzo y, como dicen los analistas republicanos, ahorrarlos para contribuir con medidas de austeridad.

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