lunes, 14 de marzo de 2011

Un artículo de opinión en EL COMERCIO de Quito: “El Bolívar de Gadafi

Juan Esteban Guarderas


lunes 14/03/2011  Es ‘normal’ que los mercados financieros entren en su típica dinámica alarmista y que los precios del petróleo se disparen. ¡Los rebeldes han tomado el control del estadio de fútbol Hugo Chávez en Benghazi!

Los operadores financieros no pueden ser tan irracionales de estallar la cotización del petróleo solo por el hecho de que el 13 productor y abastecedor de, a penas, el 2% de crudo mundial haya bajado en dos tercios su producción. Sobre todo cuando Arabia Saudita ha elevado la producción tres veces más de lo recortado por Libia, para compensar el descalabro. No; algo más debe haber detrás del pánico.

Posiblemente sea el temor que se expande por las amenazas que el insigne y altruista dictador libio está recibiendo. Esa misma alma pura y noble, tan devota a la paz, que dio su nombre para un prestigiosísimo premio humanista. Basta recordar algunos de los laureados por el Premio Gadafi por los Derechos del Hombre, para darse cuenta del orden mundial que los salvajes rebeldes ponen en peligro: Fidel Castro, Evo Morales, Daniel Ortega, y por supuesto Hugo Chávez. Qué pena que aquel líder se vea desestabilizado, porque tal y como van las cosas pronto iba a laurear a nuestro pacifista Correa; quien en el pasado se ha compadecido del libio calificándolo de “figura muy maltratada”.

No soy experto en la biografía de Simón Bolívar; pero no creo haber escuchado que alguna vez haya contratado mercenarios extranjeros para que encarguen de sus compatriotas. Sin embargo, el Presidente venezolano dice que “Simón Bolívar es para Venezuela, lo que Gadafi para Libia”.

¿Cuál es el vínculo que une tanto a estos líderes? No son sus valores democráticos (¿cuáles?), ni sus delineamientos ideológicos (¿cuáles?), ni su compromiso por el progreso (¿cuál?), es su postura antiyanqui; he aquí lo que estos sabios líderes priorizan para fijar su posicionamiento internacional.

Vivimos en un mundo de disparates; pero ¿saben cuál será el disparate más grande? Que es posible que la versión moderna de Bolívar transmita una buena lección de brutalidad al resto de líderes mundiales. Ben Alí en Túnez respondió a las manifestaciones con concesiones; Mubarak en Egipto recurrió “brevemente” a la represión antes de realizar las concesiones, ambos fueron echados del poder. El rey Hamad bin Isa al-Khalifa de Bahréin directamente se fue a la violencia pero sin espeluznar a la comunidad internacional, y bueno Gadafi'

Todavía no se sabe si este se mantendrá en el poder, pero en caso de que ello ocurra todos los líderes sabrán que es lo que deben hacer para mantenerse en caso de graves manifestaciones. He aquí lo que se aprende en el eje internacional en el que estamos alineados; justo nosotros, un país “algo proclive” a las manifestaciones populares. Torcido, ¿no?

No hay comentarios.:

Publicar un comentario