sábado, 5 de marzo de 2011

El cinismo del ALBA

Mario J. Viera. 


Ya Chávez se reunió con los ministros de relaciones exteriores del ALBA. Se inicia su proyecto de intentar salvar al despotismo libio. Veamos qué le dice a sus aliados:
"Yo estaba viendo cómo Naciones Unidas, la Unión Europea, entre otras organizaciones, estaban planificando la guerra. Ahora planifican la guerra delante del mundo. Es una locura”.
La guerra; bueno la guerra; pero esa guerra la ha desatado su muy admirado Gadafi contra el pueblo libio que le ha dicho ¡Basta! La ONU ha condenado por actos contra la humanidad el desate de la violencia contra todo un pueblo por parte de un tirano. Ha demandado que el Tribunal Penal Internacional actúe para detener la masacre que tanques, aviones de combate y mercenarios han lanzado sobre los que se han opuesto a la continuidad del ridículo “líder” libio.
El mundo le ha exigido a Gadafi que detenga el derramamiento de sangre y que escuche la voz del pueblo, que acate la libre determinación de su pueblo, un principio que dicen defender los Castro y el propio Chávez, toda vez que se les cuestiona sus procedimientos dictatoriales. Gadafi y su corrupta familia se niegan a abandonar el poder, un poder que cada día se le va escapando de la mano y se reduce al poder que todavía sustenta en Trípoli.
Las potencias occidentales han considerado la opción de decretar una zona de exclusión aérea sobre Libia, algo que reclama el Consejo Nacional de Libia, pero no ha habido una decisión al respecto y mientras tanto la aviación del gobierno ataca posiciones de la insurgencia produciendo cientos de muertos entre la población civil. La muerte de civiles en actos de guerra esta vez no las ha provocado un ejército extranjero, ha sido el propio ejército nacional.
El cinismo de Chávez queda al descubierto, despotrica contra las acciones militares de Estados Unidos en Irak y Afganistán alegando la pérdida de vida de civiles y oculta la matanza provocada por su admirado Gadafi.
Y continúa diciendo Chávez: “Entonces hay que parar esa locura. Alto al fuego”.
¿Cuál locura? Todavía no se ha producido una invasión de marines en suelo libio, ni de la OTAN, ni de ningún cuerpo de pacificación de la ONU. ¿Alto al fuego? ¿A quién le está exigiendo el payaso que preside el gobierno bolivariano de Venezuela el alto al fuego? Claro está que no se lo pide a Gadafi.
Y para legitimar su proyecto, Chávez dice que “Fidel Castro, Daniel Ortega, Rafael Correa, Evo Morales nos apoyan”. ¡Buenos mentores para legitimar algo que valga la pena!
Y Brunito Rodríguez no se quedó atrás, según el Granma citando a Prensa Latina ¡Nada menos!, “reiteró que están en marcha planes encaminados a preparar a la opinión pública internacional para una intervención militar de Estados Unidos y sus aliados en Libia”. Ya se conocen esos planes, desatar una campaña internacional con fondos esquilmados a la población para que toda la izquierda bananera de América Latina, la izquierda snob de Europa y Estados Unidos y todos los burguesitos del comunismo que infestan universidades y centros intelectuales comiencen a redactar “cartas de apoyo”, filmar comunicados, agruparse en organizaciones creadas ad hoc y gritar bastante, sin escatimar falacias, verdades a medias y patrañas. En eso el castrismo tiene gran experiencia y no escatima dinero para conseguir adeptos, sin importarle un comino que su pueblo viva en la miseria más indigna.
Y Chávez concluye su alegato, repitiendo siempre el mismo eslogan: “Lo que quieren es el petróleo de Libia, pero les puede salir muy caro. El imperio yanki está buscando las mil maneras para salir de la crisis en la que están metidos; y una de estas formas es a través de la guerra. Contra tanto cinismo se alza la voz del ALBA”
El petróleo de Libia ya lo poseen empresas de Europa y de Estados Unidos. De Europa, la ENI de Italia, Repsol de España, BP y la Royal Dutch Shell de Gran Bretaña, Wintershall de Alemania y la multinacional austríaca OMV; de Estados Unidos la Exxon Mobil. La mayoría de estas empresas con el inicio de las protestas que se produjeron en Libia suspendieron total o parcialmente su extracción de petróleo y evacuaron a su personal, según han reportado diferentes agencias de noticias.  
El diario español EL PAIS, en su edición del 27 de febrero citó las palabras del analista argentino Andrés Repetto refiriéndose a las relaciones de Europa con el régimen de Gadafi señalando que “muchas potencias hablan de democracia en el mundo árabe y en forma privada vienen apoyando a diferentes dictaduras”. Si algo habría que reclamarle al mundo occidental sería precisamente esto. Por supuesto Chávez osará criticar esas relaciones que Europa y Estados Unidos mantuvieron con Túnez y Egipto pero no dirá una sola palabra para criticar esas mismas relaciones que mantuvieron con el gobierno de Gadafi.
Chávez es un cínico y su cinismo lo recoge el ALBA.

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